Cultura

‘La conjura contra América’: una realista ucronía sobre la ultraderecha estadounidense

Basada en a la novela de Philip Roth del mismo título, La conjura contra América es una serie escrita y dirigida por David Simon y Ed Burns, la cual relata una historia alternativa donde el famoso héroe de guerra Charles Lindbergh (conocido también por ser un simpatizante de las ideas del nazismo) es elegido presidente por delante de Franklin D. Roosevelt.

Esta serie traslada a la perfección cómo el discurso populista y manipulador del nazismo se va abriendo paso dentro de la democracia americana, dejando en jaque a la misma.

La serie se centra en el seno de una familia judía residente en Newark, Nueva Jersey, y narra cómo afecta a las vidas de cada uno ellos este acontecimiento político y social que pondrá en peligro a toda la comunidad judía en EUA.

El contexto histórico de Estados Unidos en 1940

Las series y películas son una gran herramienta para entender y contextualizar fenómenos sociales. La serie de la conjura contra América es una de esas series que dan en la diana en cuanto a la explicación de su temática: el auge del fascismo en una sociedad donde existe aparentemente una democracia consolidada.

En este caso la serie es una ucronía, es decir, una reconstrucción histórica basada en hechos posibles pero que no llegó a ocurrir, basada en lo que podría haber pasado si EUA no hubiera apoyado a los aliados en la Segunda Guerra Mundial.

Algo que tampoco es tan descabellado, pues por aquella época el racismo y el antisemitismo estaban fuertemente presentes en la sociedad americana, sobre todo dentro de la rama política más conservadora ligada al partido republicano.

Si se recapitula sobre las tesituras políticas de los primeros 50 años del siglo XX en Estados Unidos, se encuentran grandes episodios criminales de grupos supremacistas blancos como el Ku Klux Klan.

El miembro del Ku Klux Klan Joe Gosiniak observa cómo una cruz arde. Le acompañan sus hijos.  Autor: Paul M. Walsh, 1987. Fuente: Wikimedia Commons (CC BY-SA-3.0.)
El miembro del Ku Klux Klan Joe Gosiniak observa cómo una cruz arde. Le acompañan sus hijos.  Autor: Paul M. Walsh, 1987. Fuente: Wikimedia Commons (CC BY-SA-3.0.)

Tal era la magnitud de los asesinatos y la persecución racista en el sur del país, que algunos historiadores denominaron “la era de los linchamientos” a estas décadas de actividad criminal del Ku Klux Klan.

De esta forma, la realidad de EUA durante la primera mitad del siglo XX se tradujo en el linchamiento de más de 4.400 afrodescendientes entre 1880 y 1950.

Además, hasta el ataque japonés a la base militar de Pearl Harbor, las reticencias en Estados Unidos en cuanto a su implicación en la guerra contra el fascismo eran notables en la población.

Lo cierto es que algunos historiadores han apuntado que el nazismo tenía más simpatías en el país de las que muchos norteamericanos están dispuestos admitir en la actualidad.

Como se ha descrito en párrafos anteriores, surgieron grupúsculos que eran abiertamente pro nazis, los cuales se sustentaban a través de discursos de corte fascista basados en el fundamentalismo cristiano e ideas antisemitas y antimarxistas. Junto a esto también se originó un segundo auge del Ku Klux Klan, que parecía que se había debilitado en la década anterior.

Asimismo, y con toda esta tesitura política descrita, surgió un movimiento político contrario a la guerra, que, aunque en principio estaba apoyado por parte de la población que condenaba la figura de Hitler y el Tercer Reich, también estaba compuesto por una gran cantidad de grupos conservadores antisemitas.

Es curioso, que este movimiento pasó a llamarse American First Committe, justamente el mismo nombre que utilizó Donald Trump para su campaña hacia la presidencia en 2016; American First.

Finalmente, este contexto histórico acabó decantándose por la entrada de EE. UU en la guerra, concretamente en diciembre de 1941.

Esta decisión político/militar puso a la extrema derecha norteamericana en el punto de mira. Los grupos supremacistas y pro nazis fueron perseguidos, disueltos y juzgados por alta traición.

El presidente Franklin D. Roosvelt utilizó en sus discursos la constante denuncia entre los vínculos existentes del no intervencionismo en la Segunda Guerra Mundial y el fascismo en EUA.

Esta estrategia política llegó a calar profundamente en la sociedad norteamericana, y provocó el desprestigio total por parte del movimiento del no intervencionismo.

En definitiva, los coqueteos con el fascismo fueron muy reales en los años 30 y 40 en EUA, incluso existió una formación abiertamente nazi, la German American Bund, que utilizó símbolos como la esvástica u otras simbologías similares, incluso llegaron a organizar campamentos de verano para adoctrinar a jóvenes.

Los personajes reales que salen en la conjura contra américa

En La conjura contra América, salen multitud de personajes históricos reales como el periodista Walter Winchell, el ministro de asuntos exteriores nazi Joachim von Ribbentrop, el presidente Franklin D. Roosevelt, el famoso empresario de las cadenas de automóviles Henry Ford, o el héroe de guerra y piloto de aviación Charles Lindbergh.

El piloto Charles Lindbergh es presentado en la serie como el candidato alternativo a Franklin D. Roosevelt. ¿Pero qué hay de real en el antisemitismo de este personaje histórico?

Hermann Goering donándole una medalla por los servicios prestado al Tercer Reich a Charles Lindbergh. Autor: Colección Herman Goering, 1936. Fuente: Wikimedia Commons, (NÚMERO DE REPRODUCCIÓN de la Biblioteca del Congreso: LC-USZ61-1362).
Hermann Goering donándole una medalla por los servicios prestado al Tercer Reich a Charles Lindbergh. Autor: Colección Herman Goering, 1936. Fuente: Wikimedia Commons, (NÚMERO DE REPRODUCCIÓN de la Biblioteca del Congreso: LC-USZ61-1362).

En primer lugar, Charles Lindbergh tiene una historia digna de contar. Nacido en 1902 y fallecido en 1974, Lindbergh fue un aviador e ingeniero norteamericano de gran popularidad.

Consiguió ser el primer piloto que sobrevoló el océano Atlántico de oeste a este en un vuelo sin escalas y en solitario.

Su vida se ve marcada por un trágico acontecimiento, el secuestro y asesinato de su hijo de 20 meses Charles Lindbergh Jr a manos de un carpintero de origen alemán llamado Bruno Hauptmann.

Después de este suceso Lindbergh y su familia se mudaron a Europa sobre el año 1935. Finalmente, volvió en 1939 a su país y lo recorrió de manera constante dando conferencias en contra de la guerra.

Es en esta etapa donde Lindbergh se declaró abiertamente simpatizante de la figura de Adolf Hitler, al que había conocido en los Juego Olímpicos de Berlín, incluso recibió una medalla por sus servicios al Tercer Reich de parte de Hermann Göring en 1938.

También se posicionó a favor de muchas de las ideas del partido nazi como los partos selectivos. A causa de esto tuvo dimitir de sus cargos.

Otro personaje presente en la conjura contra América, el cual también tuvo un pasado realmente ligado al antisemitismo fue Henry Ford.

Concretamente, Henry Ford, famoso por ser un empresario de éxito gracias a su fábrica de automóviles Ford y el conocido método de producción fordista, fue una figura clave en el antisemitismo a escala mundial y en la formación de la ideología nacionalsocialista.

Ford fue el autor en 1920 del libro antisemita El judío internacional, el mayor problema mundial el cual fue publicado por artículos en el periódico semanal The Dearborn Independent que el propio Ford compró.

Portada de una edición traducida al alemán del libro escrito por Henry Ford El judío internacional , segundo volumen. Autor: Desconocido, 1922/24. Fuente: Danwyanbooks.

Este periódico fue utilizado para expandir artículos e ideas contrarias a los judíos, al sindicalismo o la inmigración. Se convirtió en un referente para la extrema derecha de la época, llegando a tener una estimación media de 700.000 lectores en su época de mayor popularidad.

La propia figura de Henry Ford sirvió de inspiración para Adolf Hitler. El dictador hizo pública en muchas ocasiones su admiración por el norteamericano, tanto en sus discursos como en sus textos escritos. Siendo el más conocido el Mein Kampf, el famoso libro escrito por Hitler y en el que dedica varias secciones a la figura de Henry Ford, siendo el único norteamericano que es nombrado en el libro.

Según historiadores como Steven Watts la figura de Henry Ford es clave para entender el surgimiento del nazismo, y por supuesto, fue el estadounidense que más influyó en las ideas nacionalsocialistas desarrolladas por Hitler.

De este modo, como se ha podido observar, tanto Charles Lindbergh como Henry Ford fueron figuras estadounidenses claramente vinculadas a la extrema derecha y al nacionalsocialismo.

No es de extrañar, por tanto, que sean dos personajes clave que protagonizan papeles principales en el ficticio auge del fascismo en la serie de la conjura contra América.

Además, personajes tan populares que, en cierta manera, han sido aceptados (incluso con sus grandes polémicas) por gran parte de los imaginarios norteamericanos permite plantear la siguiente cuestión ¿Es probable que la historia narrada en la conjura contra América fuera más verosímil de cómo puede parecer en un principio?

La conjura contra américa frente a la actualidad

La serie de La conjura contra América hace un gran ejercicio en cuanto a enseñar el proceso por el cual los discursos populistas que se esconden detrás del fascismo se van insertando en la sociedad poco a poco.

Como una especie de discursos ambiguos, simplistas y que aparentan estar dentro del espectro democrático.

En la serie se observa como incluso a la propia comunidad judía le cuesta entender o captar el verdadero impacto de lo que está pasando a nivel político, y como de peligrosos son los discursos del hipotético aspirante a la presidencia Charles Lindbergh.

Fotografía del barrio de Newark en New Jersey, lugar donde se sitúa gran parte de la serie La conjura contra América. Autor: Fody, 14/09/2008. Fuente: Wikitravel.org (CC-BY-SA-3.0).
Fotografía del barrio de Newark en New Jersey, lugar donde se sitúa gran parte de la serie La conjura contra América. Autor: Fody, 14/09/2008. Fuente: Wikitravel.org (CC BY-SA-3.0.)

Es inevitable hacer paralelismos entre la serie y la realidad política norteamericana actual. Con la subida del expresidente Trump al poder también ocurrió algo parecido, gran parte de la oposición política subestimó a Trump, no creyeron que pudiera llegar a la presidencia, no se esperaban que los Estados Unidos pudieran tener un presidente abiertamente populista, racista, misógino y clasista.

Pero así ocurrió, la democracia norteamericana se vio claramente puesta en peligro con el asalto al capitolio por grupos ultraderechistas, con los continuos disturbios, con un auge de la violencia alarmante, y con una crispación en los discursos causada posiblemente por el peor presidente de la historia de EUA.

De este modo, como también ocurre en la conjura contra América, todo comienza con la aceptación de estos discursos, con la pasividad de la gente (incluso de los grupos afectados) y con la inoperancia de una oposición política desgastada que se ve incapaz de hacer frete a los discursos populistas de la extrema derecha.

En conclusión, se recomienda el visionado de esta serie escrita y dirigida por David Simon y Ed Burns, pues describe de manera muy notable el auge y el peligro del fascismo en cualquier sociedad y época, algo que para el bien de todos y todas siempre debe quedar Aldescubierto.

Enlaces, fuentes y bibliografía:

– Foto de portada: Cartel de La Conjura contra América. Autor: HBO. Fuente: hbo.com (Fair Use)

– Foto destacada: Día de la Hispanidad / Desfile de las Fuerzas Armadas. Autor: Copsadmirer, 12/10/2012. Fuente: Flickr (CC BY-NC-ND 2.0.)

Álvaro Soler

Articulista. Sociólogo y gestor medioambiental, con suerte de poder compartir vocación y formación. Las Ciencias Sociales son una parte muy importante de mi vida. Considero la divulgación a través de la sociología como una gran herramienta para destapar las injusticias sociales y arrojar luz sobre la actualidad diaria contribuyendo así a ser un poco más libres y justos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *