La muerte del periodismo: El Mundo, El Español y la propaganda política

Artículo original de Eulixe: La muerte del periodismo: El Mundo, El Español y la propaganda política.

En España, la sociedad española está acostumbrada y es consciente de que los grandes medios de comunicación españoles manipulen la información, como así lo indican varios estudios acerca de la valoración del periodismo, de forma que incluso se da por hecho. Sin embargo, esta pandemia los diarios El Mundo y El Español sobrepasaron todas las líneas imaginables en deontología periodística (si es que les quedaba alguna por sobrepasar).

En el editorial del 19 de julio de El Español se podía observar una ilustración del Vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, con una pistola en la boca y una bala saliendo por su nuca .Y en la portada de El Mundo titulaba con una información claramente falsa y con una intencionalidad política evidente en contra del mismo Vicepresidente.

Si bien es lógico y hasta normal que un medio de comunicación tenga una línea editorial concreta, esta forma de hacer “periodismo” supera todos los límites éticos y profesionales tolerables en un estado democrático y de derecho avanzado, tal y como han señalado personalidades de la profesión. Por desgracia, en España sigue siendo la norma, donde parece que por aumentar visitas todo vale. Probablemente tenga relación con el hecho de que los medios españoles están agrupados en unas pocas manos. Y, esas pocas manos, difícilmente podrían favorecer a posturas progresistas, por mucho que la ultraderecha de Vox y afines acusen a dichos medios de lo contrario.

El caso de El Mundo

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El diario El Mundo es el tercero a nivel estatal en difusión, tanto en formato físico como online. Por eso que se inventen los titulares con tanta alegría resulta cuanto menos chocante. En su día crearon una campaña orquestada a conciencia para hacer creer a la sociedad española que el peor atentado vivido nunca en territorio español, los atentados de Atocha del 11 de marzo de 2004, fue obra de la ya desaparecida banda terrorista ETA.

Para ello estuvieron años inventándose y tergiversando noticias, aún cuando todo el mundo (excepto tal vez la clientela de El Mundo) tenía claro ya que el atentado había sido obra de una célula yihadista como represalia al apoyo de España a la Guerra de Irak, en el entonces gobierno del Partido Popular de José María Aznar.

Ahora la cruzada principal de este medio de desinformación es principalmente contra el partido político Unidas Podemos, aunque también de otras fuerzas políticas, especialmente las nacionalistas periféricas, aunque también contra el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), sobre todo su líder y presidente del gobierno Pedro Sánchez. A pesar de Podemos y la coalición de Unidas Podemos es técnicamente una fuerza socialdemócrata, desde El Mundo siempre los califican de peligrosos comunistas, chavistas bolivarianos y alguna sandez mas.

Portada de El Mundo 22/07/2020
Trozo de la portada de El Mundo edición impresa del 22/07/2020. Autor: Captura de pantalla realizada el 24/08/2020 a las 14:40h. Fuente: El Mundo

Pero es que incluso aunque de verdad fuera un partido comunista o que tuviera un discurso tal, este periódico no aborda el comunismo como una ideología más o como una opción perfectamente democrática y válida, sino que lo hace continuamente como algo peyorativo, con sesgo ideológico, e incluso dando a entender conexiones inexistentes entre Podemos y problemas que suceden en países supuestamente comunistas.

La portada del 22 de julio de 2020 de la edición impresa es una muestra más de la evidente falta de rigor periodístico y credibilidad que rige este medio en muchas ocasiones.

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Según afirma, el gobierno de Irán inyectó 9,3 millones de euros en tres años a la productora de Pablo Iglesias. Afirma que el Sepblac (Servicio Ejecutivo de la Comisión de Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias) detectó 67 ingresos sospechosos a 360 Global Media SL entre 2012 y 2015 y 23 transferencias al líder de Podemos.

Sin embargo, aunque el “periodista” Fernando Lázaro quiere hacer ver en su artículo (desde el propio titular) que la productora es propiedad de Podemos o de Pablo Iglesias, esto es falso. Los ingresos realizados a Pablo Iglesias, como a muchos trabajadores y colaboradores de Global Media SL, fueron hechos por trabajos realizados por el actual vicepresidente a la productora, pero no como dueño de la misma.

El Sepblac remitió al menos tres informes a la Policía Nacional sobre los vínculos de empresas sospechosas de lavado de dinero con la productora. Esta, pagaba por programas como Fort Apache o La Tuerka, emitidos por Hispan TV, un canal de televisión iraní.

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Es evidente y muy fácilmente verificable, que el titular es falso. Y no es un error. Antes de publicar algo así, todos los directivos de El Mundo se reúnen para decidir si lo sacan o no y todo pasa por un filtro muy meticuloso, como cualquier medio de envergadura, muy especialmente si se trata de la portada.

Y, al igual que el periodista, saben que el dato que se ofrece es falso. Pero deciden publicarlo igualmente. Porque aunque gran parte de la población pondrá durante unos días el grito en el cielo por semejante falta de profesionalidad, sus lectores o la población susceptible de ser manipulada, lo creerán. Y la semilla de la duda ya estará sembrada. Se trata por lo tanto un caso evidentemente sangrante de propaganda política con la finalidad de derribar a adversarios políticos, proveniente desde un medio de comunicación al que se le supone imparcialidad y profesionalidad. Y sí, todavía hay mucha gente que cree que los medios de comunicación se rigen por estos valores. O simplemente admiten imparcialidad pero prefieren cerrar los ojos.

Pero es que, además, la noticia ni siquiera es original del periódico. El medio OkDiario, criticado y señalado constantemente por su amarillismo y su difusión de bulos y noticias falsas, ya había publicado este titular en 2016, siendo desmentido entonces, cuando se demostró que ni fueron 9,3 millones ni la productora era de Pablo Iglesias. El periódigo digital Voz Pópuli también mencionó brevemente esta y otras cuestiones ese mismo año.

El caso de El Español

Viñeta de El Español del 19/07/2020.
Viñeta de El Español del 19/07/2020. Autor: Captura de pantalla realizada el 24/08/2020 a las 14:44h. Fuente: El Español

El diario El Español se situó en 2019 como el periódico digital más leído del estado, con la friolera de 17 millones de lectores únicos. El director de este medio es el gurú de la información cañí Pedro J. Ramírez. Fue el director de El Mundo cuando se creó la campaña anteriormente comentada orientada a culpabilizar a ETA de los atentados del 11M. De hecho, a día de hoy, todavía de vez en cuando comenta el asunto, dando escasas muestras de arrepentimiento.

Hoy dirige un periódico de tendencia similar, El Español. Este medio de información conservador sigue las mismas formas que el original y tienen, por lógica, los mismos enemigos políticos. Esto es hasta un punto tan exagerado y visceral que el pasado 19 de julio de 2020 ilustraron con la siguiente barbaridad su editorial: Sí, es el Vicepresidente del Gobierno con una pistola en la boca y una bala saliendo por su nuca. ¿Qué hubiera pasado si, por ejemplo, el diario vasco Gara hiciese algo similar en su momento con el ex-presidente del gobierno Mariano Rajoy?

Muy probablemente, las represalias hubieran sido muy diferentes. Y para ilustrar esto, no es la primera vez que se vierten amenazas, insultos y deseos de muerte hacia rivales políticos de izquierda, pero cuando se ha hecho hacia personaldiades públicas de derechas han habido detenciones. Un ejemplo se puede ver en los chistes hacia Luis Carrero Blanco, dirigente franquista, sobre el atentado que provocó su muerte, que costaron un juicio en la Audiciencia Nacional a la tuitera Cassandra Vera. Pero como es un medio conservador, no pasa nada. Diferentes varas de medir la justicia según la ideología que profeses, un clásico en el estado español.

España es el Estado del mundo con más artistas en la cárcel por ejercer su libertad de expresión. Y también el Estado que permite que un periódico le pegue un tiro en la nuca al Vicepresidente del Gobierno en sus páginas ¿Bipolaridad? No, reminiscencia franquista. 

Y por si cabe alguna duda de la intencionalidad del artículo de opinión y la imagen que la compaña, esta es la última frase del texto: “Sólo se cruzan apuestas sobre cuánto tardaremos en oír el estampido del tiro por la coleta”. 

Diferenciar la información de la propaganda política es tarea imposible para los lectores de estos dos diarios. La estrategia de estos medios es clara y evidente. Por un lado, sirven a los intereses políticos y económicos que dictan desde los consejos de dirección aquellos que pagan las nóminas. Para eso existen, para moldear la opinión pública al antojo de quien paga.

Por otro lado, y ya en segundo plano, esta forma de hacer periodismo (y política) sirve para crear confrontación, dividir a la población en bandos y así poder fidelizar “a los tuyos”. Una triste realidad que provoca la muerte del oficio más bonito del mundo y el enfrentamiento continuo de la sociedad para beneficio de pocos.

Por supuesto, hay todavía más casos similares. No obstante, estos han sido especialmente sangrantes y reflejan la necesidad de mejorar la calidad del periodismo en España y de crear medios realmente independientes que no estén sometidos al dictado de otros intereses.

Fuentes, enlaces y bibliografía:

– Foto de portada: Montaje realizado con la portada de El Mundo del 22/07/2020 y de la edición de El Español del 19/07/2020. Autor: Captura de pantalla realizada el 24/08/2020 a las 14:13h. Fuente: El Mundo y El Español

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4 comentarios en «La muerte del periodismo: El Mundo, El Español y la propaganda política»

  • el 24 agosto 2020 a las 21 h 32 min
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    Hola, salud y república.

    Esto pasa cuando el conflicto jurídico (el conflicto de intereses jurídicos o sociales que hay detrás en cada parte de toda sociedad y que en democracia se debe de llevar democráticamente -valga la redundancia, y que voy a dar por hecho que se comprende-) se centra en la moralidad de cada partido (o asociación privada) y no en el debate de las consecuencias sociales de cada forma diferente de legislar por parte de cada supuesto representante (la representación en el sistema de partidos deja mucho que desear) para con los intereses sociales y que genera siempre un conflicto de intereses desde cada parte del conflicto de intereses jurídico desde las partes representadas (que desde ello viene el nombre de partidos, tomar partido por una parte del conflicto jurídico, y cada una con su literatura o relatos, que por desgracia se ha convertido en meros representantes de asociaciones privadas en donde se ha unido el estado con estas asociaciones privadas generando nuevas aristocracias u oligarquías propiciadas por la no separación de poderes o funciones del estado, por la no separación de votaciones a representantes personales, que no de partidos o de asociaciones privadas, a la incompatibilidad de cargos del estado con otros trabajos privados (como ser gestores de un partido o asociación privada) o la incompatibilidad de desarrollar cargos del estado en poderes o funciones independientes (así ningún cargo del poder legislativo puede estar en ningún cargo del poder ejecutivo o público, a lo mucho algún representante intermediario entre los dos poderes, siendo así el poder ejecutivo el mayor grupo de presión legislativo, pero no teniendo el control del poder legislativo, como tampoco tener la administración del poder judicial).

    Tal es así que los medios de comunicación en vez de centrarse en mostrar lo que pasa en el poder o función legislativa y que consecuencias sociales van a tener tales o cuales leyes (tema que por otra parte sería función de todo representante legislativo o jurídico para con su distrito electoral), se centran en chorradas que pasan dentro de los partidos o asociaciones privadas, como si ello fuera el verdadero debate jurídico o legislativo en donde plantear las consecuencias sociales de cada interés jurídico llevado a la forma de la ley.

    Como el debate se lleva a niveles personales y partidistas, el debate se centra en moralidades, y no se centra en el verdadero problema, que sería empezar a tratar jurídicamente con las leyes formas de sancionar la corrupción (tal que no sea rentable), de abrir cuentas públicas al público, y gestionar los medios en una administración independiente del poder o función judicial para investigar rápidamente presuntos delitos, lo mismo que sancionar a jueces que cometan errores de negligencia o abusos de poder (da igual que intereses haya detrás).

    Todo ello sin perjuicio del tema de no olvidar que claro que siempre hay un conflicto de intereses jurídicos o sociales desde distintas partes de la sociedad y que las leyes de alguna forma siempre van a tomar una parcialidad hacía una de las partes sociales que están en conflicto de intereses sociales o jurídicos o legislativos.

    Da igual que sean miembros de Podemos, como da igual que sean miembros del PP, o del PSOE, lo que importa es qué clase de leyes defienden, apoyan, cómo enmiendan que tipo de leyes, derogan, abogan, critican y como en ello o se está representando unas partes u otras dentro del sempiterno conflicto de intereses jurídicos, sociales o legislativos que hay siempre en una sociedad (sin olvidar que también hay abogados que dicen representarte, mientras en bajo cuerda están representando a la otra parte).

    El debate no es si Podemos sí o no, o sí Pablo Iglesias sí o no; el debate es si hace falta más contribuciones sociales y empresas públicas rentables para tener más medios en sanidad, educación, en el poder o función judicial (con administración independiente), en transportes, en energías, en telecomunicaciones, en medios de comunicación; y si ellos son mejores que están en manos de gestiones de propiedades públicas o en manos de gestiones de propiedades privadas, y si están en manos de gestiones de propiedades públicas si es mejor o peor que esas gestiones se externalicen tal que la responsabilidad del gestor de lo público sea elegir que a otro se le va externalizar esa gestión.

    Perdonad por el tocho, pero igualmente señalar que la gestión privada de lo público es una expresión absurda, porque lo contrario sería la gestión pública de lo público, lo que haría automáticamente público a la persona que estuviera gestionando lo público, lo cual es una sandez. Las gestiones ya sean de propiedades públicas o privadas, son siempre personales. Otro tema es si nos parece bien legislar a favor de que el supuesto gestor de lo público elegido se haga cargo de la gestión o que tenga el poder de poder externalizar la responsabilidad de la gestión, siendo responsable claro de tal elección de externalización de la gestión; como no, otra vez que consecuencias sociales, de convivencia, de acceso a unos mejores servicios, de decisiones que benefician a amiguetes que perjudican en el servicio, mientras se abusa del beneficios salariales de ejecutivos o gestores externos que aumentan el gasto público, tiene tal efecto legal.

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  • Pingback: Las "Fake News" y la extrema derecha (I) - Al Descubierto

  • el 29 agosto 2020 a las 21 h 25 min
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    Libertad de Prensa! No. Libertinaje fascista, creando bulos y mentiras ,repitiéndolas entre entre ellos una y otra vez, haciendo que parezcan verdaderas. Técnica Nazi que conocen y practican muy bien.

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