Un coronel, un empresario mexicano y la yegua de Victoria Federica, últimos investigados alrededor de Juan Carlos I

Las indagaciones sobre la fortuna oculta de Juan Carlos I apuntan hacia confabulaciones con terceras personas de la Casa Real. Aunque el Rey emérito fuera inviolable hasta el año 2014, momento en que abdicó y cedió el trono a su hijo, Felipe VI, no lo era cualquier otra persona que participara en la gestión de sus asuntos, presuntamente, a espaldas de Hacienda.

Hasta el momento, las miradas están puestas sobre su ayudante de campo que, desde su cuenta, abonaba gastos importantes del Jefe del Estado español precedente; un jefe de seguridad que reservaba los hoteles para posteriormente costear los gastos desde cuentas en el extranjero; y más de cien personas entre asesores legales, escoltas y otros funcionarios vinculados a la institución monárquica que nunca cuestionaron públicamente la legalidad de sus pagos ni se preguntaron cómo podía permitirse Juan Carlos tal tren de vida.

A lo largo de la última década, los escándalos de la Casa Real, especialmente aquellos asociados con el marido de la infanta Cristina, Iñaqui Urdangarín, eclipsaron toda posible preocupación ante el mediático caso Noos que podía implicar la entrada de un miembro de la familia en prisión. Más allá del distanciamiento y el acercamiento entre sus posiciones, las actuales investigaciones abiertas en torno a Juan Carlos I siembran la sospecha sobre una trama de proporciones mucho mayores. Durante el procedimiento judicial que investigaba el Instituto Noos, el entonces socio de Urdangarín, Diego Torres, llegó a sostener que la Casa Real hacía volcados de los correos electrónicos del instituto de forma periódica para hacer un seguimiento.

La pregunta ahora es cómo se pagaban los hoteles y de dónde salía el dinero para abonar aviones privados, mientras que un numeroso círculo de seguridad, un núcleo de personas que sí tienen que rendir cuenta de sus gastos ante la institución monárquica, se movían con el el Rey emérito por el mundo.

Juan Carlos I: Un escándalo tras otro

La proclamación y juramento del Príncipe Juan Carlos como Rey de España. Autor: Desconocido, 22/11/1975. Fuente: Nationaal Archief (Holanda). (CC0 1.0).
La proclamación y juramento del Príncipe Juan Carlos como Rey de España. Autor: Desconocido, 22/11/1975. Fuente: Nationaal Archief (Holanda).

Según las declaraciones del abogado Arturo Gianfranco Fasana ante el fiscal suizo Yves Bertossa, por ejemplo, Juan Carlos I le entregó 1,7 millones de euros en metálico que transportaba en un maletín en el año 2010. El entonces monarca describió que el dinero procedía del rey de Baréin. El dinero se ingresó durante el mes de abril en las cuentas que Juan Carlos controlaba en suiza, mediante una fundación abierta por el propio abogado.

Por otro lado, Álvaro de Orleans y el empresario mexicano Allen Sanginés Krause facilitaron al monarca una estancia en un hotel de lujo de Londres, que habría sido reservada con anterioridad por el jefe de seguridad de Zarzuela durante casi dos décadas y que también gestionó otros de sus ostentosos viajes. No obstante, este es solamente un caso que ha salido a la luz a través de El Confidencial. Ambos han reconocido actualmente haber abonado gastos del rey durante años y, en el caso de Orleans, el escándalo acerca de los 7,9 millones de euros que el Rey emérito escondió en una cuenta suiza hasta agosto de 2018 a través de la Fundación Zagatka, constituida por dicho primo, ha sacudido nuevamente su vida.

Además, la Fiscalía del Supremo investiga actualmente a un coronel del Ejército del Aire que durante años ejerció como ayudante de campo de Juan Carlos I. Según las diligencias informativas abiertas, Nicolás Murga sufragaba importantes gastos tanto del Rey emérito como de otros miembros de la familia real desde una cuenta a su nombre. La pregunta en torno a este último escándalo se resume en si los gastos se ajustaban a la legalidad y al trabajo que el coronel tenía dentro de la institución o si, por el contrario, el monarca español utilizaba a su militar de confianza para costearse una vida que se nutría de cuentas en el extranjero a nombre del empresario mexicano Allen Sanginés Krause.

Con el mismo modus operandi se sospecha que se pagara la yegua de su nieta, Victoria Federica, última señalada por los presuntos negocios opacos del anterior Jefe del Estado. “El dinero podría haber salido de paraísos fiscales, a través de un empresario mexicano, amigo de Juan Carlos”, según afirma El Confidencial. Una yegua de 10.000 euros, adquirida un año después de que Juan Carlos I abdicase, que podría sentar en el banquillo a Victoria Federica para declarar como presunta beneficiaria de este dinero mientras el cabeza de familia se enfrenta a una acusación de blanqueo de capitales y a otro delito fiscal contra la Hacienda Pública, dado que el pago por el animal no fue declarado a la Agencia Tributaria.

Silencio mediático alrededor del emérito

Pese a todo, los principales periódicos de España han decidido no llevar en sus portadas el último escándalo que salpica de nuevo el núcleo de la Casa Real de España. Esto no debería ser una sorpresa, pues sus portadas ignoraron que Juan Carlos I habría recibido en 2012 una donación de 100 millones de dólares por parte del entorno del entonces rey de Arabia Saudí, Abdullah bin Adbul Aziz Al Saud, en una cuenta del banco suizo Mirabaud en Ginebra.

Y es que, la realidad es que los grandes grupos mediáticos siguen cerrando filas alrededor de la Corona, evitando hablar de todos los escándalos que han afectado a sus diferentes miembros, con honrosas excepciones. De la misma forma que, desde 2015, el CIS no pregunta a la ciudadanía sobre la opinión de la monarquía, los poderes fácticos del país tratan de que todo permanezca atado y bien atado en lo que respecta a las instituciones que sostienen el llamado ‘régimen del 78’.

Enlaces y fuentes:

Foto destacada: Juan Carlos I de España. Autor: Aleph, Fuente: Mayo de 2007. Wikimedia Commons ((CC BY-SA 2.0.)

Silvia Moreno

Noticias de actualidad y articulista. Graduada en Periodismo, máster en Teoría Política y doctorando en Ciencias Políticas y de la Administración. Con especial interés por cuestiones relacionadas con la memoria histórica y por la investigación geopolítica en torno a movimientos políticos y sociales en Internet.

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