Ecologismo contra el fascismo: los verdes triunfan en Europa

La segunda década del siglo XX se ha caracterizado por una ruptura con el pasado fruto de la angustiosa crisis financiera del 2008. El periodo ya conocido como “La Gran Recesión” se saldó con una gran crisis global y causó amplias cicatrices en el contrato social establecido, trayendo un empeoramiento de la calidad de vida especialmente notorio en Europa y en América. En este contexto de fracaso del neoliberalismo, la vida política europea se fragmentó con la aparición de nuevos partidos y nuevas sensibilidades políticas. Se ha hablado mucho del auge de la extrema derecha y de cómo ha sido una fuerza beneficiada por este contexto. Pero también hay otro gran beneficiado por este proceso y es una fuerza prácticamente antagónica: los verdes o partidos ecologistas.

Los partidos verdes han asaltado la política pasando de ser fuerzas minoritarias o socios menores a partidos de gobierno o fuerzas relevantes en sus respectivos estados después de haber pasado por muchos años de descenso tras un breve auge en los años 90.

No son un movimiento nuevo, pero si están libres de la pesada mochila de los grandes partidos tradicionales de centro derecha y centro izquierda que hasta La Gran Recesión eran dominantes en Europa.

Y los verdes, junto a su agenda ecológica, han demostrado un profundo rechazo por los movimientos autoritarios y de extrema derecha, normalmente completamente ajenos a las demandas medioambientales e incluso negacionistas del cambio climático.

¿Quieres seguir leyendo? ¡Hazte miembro de Al Descubierto! A partir de 5 euros al mes, podrás acceder a contenido exclusivo, promociones, regalos y otras ventajas. ¡Únete a Al Descubierto y ayúdanos a seguir creando más y mejor contenido!

Juan Francisco Albert

Director de Al Descubierto. Estudiante de Ciencias Políticas y máster en Política Mediática. Apasionado del estudio y análisis del hecho político, con especial interés en el fenómeno de la extrema derecha, sobre la que llevo formándome desde 2012. Firme defensor de que en política no todo es opinable y los datos, fuentes y teorías de la ciencia social y política deben acompañar cualquier análisis.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *