Derrota de la extrema derecha en las elecciones regionales de Francia

El pasado domingo 20 de junio se celebraron las elecciones regionales de Francia, unas elecciones en las cuales la extrema derecha representada por Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen avanzaba fuerte en los sondeos, ganando enteros entre el resto de derechas e incluso entre la izquierda. Sin embargo, en esta primera vuelta, el partido de Le Pen no ha obtenido los resultados esperados.

Según un sondeo de Elabe para BFMTV, Los Republicanos (LR) habría recogido el 24% de los votos, Agrupación Nacional (RN) el 19%, el Partido Socialista (PS) un inesperado 16% que le sitúa por delante de los Ecologistas (13%), mientras que La República en Marcha (LREM) de Emmanuel Macron habría obtenido un 10%.

Las elecciones se han celebrado en 13 regiones de Francia y en 5 territorios de ultramar para renovar las asambleas regionales y departamentales, donde 48 millones de personas han sido llamadas a participar. En las elecciones regionales de Francia, se realizan dos vueltas: si una candidatura logra el 50% de los votos en la primera, gana; si no sucede, en la segunda vuelta compiten todas las que hayan obtenido más del 10% de los votos en la primera, donde gana la lista más votada.

Si bien no dejan de ser unas elecciones regionales y el voto puede variar mucho, puede sentar un precedente para las elecciones presidenciales, que se celebrarán en abril de 2022. Esta derrota podría significar la debacle definitiva de Le Pen.

Fracaso de la ultraderecha

Una de las mayores sorpresas de estos comicios ha sido el pobre resultado de Agrupación Nacional, el partido de Marine Le Pen. Los sondeos daban una fuerte subida de la formación, donde se auguraba que ganara en 6 de las 13 regiones solo en la primera vuelta. Además, Le Pen figuraba como favorita para las elecciones presidenciales de 2022 a costa de la pérdida de popularidad del presidente Emmanuel Macron.

Sin embargo, según un sondeo de Elabe para BFMTV, el partido de Le Pen habría obtenido el 19% de los votos en las elecciones regionales de Francia, muy por detrás de Los Republicanos (LR), el principal partido de derecha conservadora del país, que ha obtenido el 26%.

Se frena así por primera vez el ascenso progresivo que la extrema derecha lleva teniendo desde 2011, cuando Marine Le Pen se hizo con el control del partido y empezó a adoptar un discurso más moderado, desvinculándose del supremacismo blanco y del antisemitismo y adoptando un discurso más basado en el supremacismo étnico y cultural y contrario a la inmigración y más cercano a las cuestiones de la clase trabajadora, apropiándose de parte del discurso de la izquierda. Ya obtuvo una victoria agridulce en las elecciones municipales de 2020, si bien no se compara a esta caída.

Lo acertado del discurso, asentado en las raíces de la Nouvelle Droite francesa iniciada por el escritor Alain de Benoist ha sido tal que muchos partidos de extrema derecha europeos han copiado su discurso, incluyendo a Vox en España, hasta el punto de que se habla de “lepenización” cuando una formación adopta esta estrategia y que se vio durante las elecciones autonómicas en Madrid.

Además, en las elecciones europeas de 2019, Agrupación Nacional fue la fuerza política más votada, obteniendo 23 escaños de los 74 que le corresponden a Francia en el Parlamento Europeo.

La cobertura mediática de Le Pen, sobre todo por parte de cadenas como CBNews, también ha sido sobrerrepresentada, lo que aunado al desencanto del actual gobierno por la gestión de la pandemia, amén de una progresiva derechización de Macron, podrían haber explicado que inicialmente los sondeos apuntaran tanto a Le Pen.

Ante estos resultados, Marine Le Pen llamó a “los patriotas” a movilizarse de cara a la segunda vuelta. Se presentó como víctima de la abstención y de los medios por haber dado demasiada confianza a su electorado en los sondeos. Apelando al voto de protesta contra el sistema, no podía ocultar su sorpresa y desilusión.

Caída de Macron, subida de la derecha clásica

Emmanuel Macron, presidente de Francia, cae en picado en las elecciones regionales de Francia. Autor: Remi Jouan, 11/11/2017. Fuente: Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
Emmanuel Macron, presidente de Francia, cae en picado en las elecciones regionales de Francia. Autor: Remi Jouan, 11/11/2017. Fuente: Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Sin embargo, el pinchazo de la extrema derecha se debe a la espectacular subida de Los Republicanos, el partido gaullista que llevaba varios años encadenando derrotas electorales. De hecho, en las pasadas elecciones europeas quedó en cuarta posición con el 8,48% de los votos.

En cambio, en varias regiones de Francia, LR ha dado la sorpresa. Xavier Bertrand, presidente de Altos de Francia, una de las más importantes, ha obtenido un inesperado 44%, lo que le asegura revalidar el cargo aunque compita con la lista única de la izquierda. Por su parte, la extrema derecha ha obtenido un 24,4%, un 15% menos que en las elecciones regionales de Francia de 2016, mientras que La República en Marcha, (LREM), el partido de Macron, se ha quedado en el 10%. Una mala noticia además para el, ya que nació en esa región y votaba allí, habiendo dedicado grandes esfuerzos por mantener la plaza.

Éxitos similares para LR se han repetido en Auvernia, donde Laurent Wauquiez ha obtenido el 44% de los votos, y en Isla de Francia, donde Valérie Pécresse ha obtenido el 36,5%. Ambos son, además, barones del partido derechista que buscarán presentarse a las elecciones presidenciales.

En regiones como Provenza-Alpes-Costa Azul, ha habido empate entre LR y RN, con entre el 33 y el 35% del voto para ambos, lo que implicaría una victoria casi segura para la derecha gaullista en la segunda vuelta. Aquí, la extrema derecha ha perdido un 10% de los votos, si bien no está todo dicho.

La caída en desgracia del partido de Macron, además de achacarse a la gestión de la pandemia, podría tener su origen en la poca implantación territorial de un partido que es todavía muy joven.

34,3 % de voto para la izquierda

Por otro lado, los partidos de izquierda franceses han logrado un 34,3% de los votos, por delante del 29,3% de los partidos conservadores.

El bloque de izquierda incluye a La Francia Insumisa, al Partido Comunista Francés, a Europa Ecología-Los Verdes y al socialdemócrata Partido Socialista.

Sin embargo, en prácticamente ningún caso las candidaturas de izquierda han tenido oportunidad de disputar algún territorio, incluso cuando se han presentado mediante una lista única. Sin embargo, en la segunda vuelta, el voto progresista podría concentrarse y llegar a ganar alguna elección, ya que en muchos casos el porcentaje de voto total supera a la de las formaciones conservadoras.

Abstención récord

Una cifra que también ha sido muy destacada ha sido la de la abstención: hasta un 66% del censo se ha quedado en casa, una tasa de abstención que nunca se había visto antes, al menos desde la instauración de la V República, en 1958, con el golpe “blando” de De Gaulle.

Analistas coinciden en que las elecciones regionales de Francia suelen gozar de poca popularidad, ya que se trata de un país muy centralizado y vertical, por lo que hay poca consciencia de la importancia de elegir a los gobiernos de las regiones y departamentos. Esto podría haber impulsado el voto más tradicional, lo que explicaría la subida de LR y del PS.

Por otro lado, la pandemia de COVID19 ha podido también retener a la gente en sus casas, pues la crisis sanitaria aún no ha acabado y la atención de la ciudadanía podría estar en otras cuestiones. Por último, el ambiente de la campaña electoral ha estado enrarecido por una fuerte desafección hacia los asuntos políticos.

Tras la bofetada que recibió Macron de parte de un monárquico de extrema derecha, el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, fue rociado con harina durante un acto electoral. En otras ocasiones, los candidatos han sido increpados e insultados por ciudadanos e incluso por políticos de partidos opuestos. El año pasado se registraron en Francia 1.300 agresiones a cargos públicos, tres veces más que en 2019. Y en los últimos dos meses una revista ultraconservadora ha publicado dos tribunas de militares retirados y en activo advirtiendo de que Francia está en riesgo de descomposición y afronta el riesgo de una guerra civil.

Así, es difícil saber todavía qué pasará en la segunda vuelta, por no mencionar a las elecciones presidenciales de 2022. No obstante, al menos por el momento, las personas demócratas pueden respirar por un breve momento.

Enlaces y fuentes:

– Foto de portada: Marine Le Pen, líder de Agrupación Nacional. Autor: The Russian Presidential Press and Information Office, 24/03/2017. Fuente: Kremlin.ru (CC BY 3.0))

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *