Elecciones municipales de Brasil: derrota de Bolsonaro y la extrema derecha

La segunda vuelta de las elecciones municipales de Brasil consolida el distanciamiento de la sociedad respecto de los extremismos, aunque refuerza los planteamientos ideológicos de la derecha y la centro derecha. Las votaciones del pasado domingo 29 de noviembre demuestran que, pese a tratarse de consultas locales, la influencia del presidente Jair Bolsonaro está perdiendo peso.

Si bien el mandatario apoyó enérgicamente a 25 candidatos que se postulaban para la alcaldía en distintas capitales, solo Tião Bocalom logró ser elegido como regidor de Rio Branco, capital del Estado de Acre, que cuenta con unos 400.000 habitantes, y el ultraderechista comisario de policía, también negacionista del coronavirus, Lorenzo Pazolini, consiguió imponerse en Vitoria, capital de Espírito Santo.

Los aspirantes de Bolsonaro en las importantes ciudades de São Paulo y Río de Janeiro vivieron un fracaso estrepitoso. En la primera, Celso Russomano tan solo consiguió una cuarta posición con el 10% de los votos, lo cual no le permitió ni pasar a la segunda vuelta, pese a haber encabezado las encuestas algunas semanas atrás.

Por otro lado, el actual alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, sí logró pasar a la segunda votación, aunque posteriormente fue derrotado por el centrista Eduardo Paes, quien logró un 64% de los votos, lo que le permitirá acceder a la alcaldía por tercera vez en su carrera política, frente al casi 36% de apoyos que logró Crivella.

No obstante, es llamativo que la popularidad de Bolsonaro ha vuelto a crecer después de encadenar diversas caídas, alcanzando ya un 40%. El presidente parece haber captado las críticas y está intentando alejarse de la polarización más extrema que lo ha caracterizado durante su mandato, aunque no ha dudado a la hora de considerar que ha habido fraude tanto en las elecciones de su país como en las de Estados Unidos.

Los principales candidatos de Bolsonaro

Elecciones municipales de Brasil. Marcelo Crivella en la Reunión del Consejo de Elogio de los Derechos Humanos de Dom Hélder Câmara. Autor: Marcos Oliveira, 17/03/2015. Fuente: Agencia del Senado. (CC BY 2.0).
Marcelo Crivella en la reunión del Consejo de Elogio de los Derechos Humanos de Dom Hélder Câmara. Autor: Marcos Oliveira, 17/03/2015. Fuente: Agencia del Senado. (CC BY 2.0.)

La campaña de Crivella, obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada por su controvertido tío Edir Macedo, se ha caracterizado por las acusaciones falsas contra su adversario político. Entre dichas imputaciones destaca el anuncio de que Paes y sus aliados intentarían implantar la pedofilia en las escuelas, así como un supuesto “kit gay”.

Crivella hizo uso de estos argumentos para posicionarse en contra de la “ideología de género”, pero dichas argucias no han bastado para reponerse del amplio rechazo con que finaliza su período en la alcaldía. Además de haber dado de lado aspectos culturales como el carnaval y las actividades que lo rodean, durante la pandemia instaló un tomógrafo en un local de su iglesia en la favela de la Rocinha, lo que provocó que fuera acusado de intentar beneficiar a los evangélicos para que pudieran evitar las listas de espera en los hospitales.

El columnista del diario O Globo, Bernardo Mello Franco, expresó que estas elecciones municipales de Brasil han servido para poner freno al avance de los evangelistas en el país, destacando que “en los últimos cuatro años, Río se convirtió en un laboratorio de un proyecto que mezcla fe y política”. Esto supone una derrota directa para Bolsonaro, dado que suele recurrir a militares y evangélicos para ocupar todo tipo de puestos en la administración del Estado.

Por su parte, Russomano, quien antes de asociarse con Bolsonaro había sido el candidato a diputado federal más votado en Brasil gracias a su popularidad televisiva como defensor de los consumidores, fue derrotado por Bruno Covas, nieto del histórico Mario Covas, antiguo alcalde de la ciudad y dos veces elegido gobernador del Estado.

Además, Covas es el discípulo del derechista João Doria, otro exalcalde de la ciudad y actual gobernador del Estado que en el pasado fue aliado de Bolsonaro pero que, tras la pandemia, se presenta como su principal adversario con aspiraciones presidenciales para el año 2022.

Silvia Moreno

Noticias de actualidad y articulista. Graduada en Periodismo, máster en Teoría Política y doctorando en Ciencias Políticas y de la Administración. Con especial interés por cuestiones relacionadas con la memoria histórica y por la investigación geopolítica en torno a movimientos políticos y sociales en Internet.

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