Israel se niega a facilitar la vacuna contra el coronavirus a palestinos de territorios ocupados

El Gobierno de Israel, en manos de Benjamín Netanyahu desde 2009, ha defendido este domingo dar prioridad a la ciudadanía israelí en el plan de vacunación contra el coronavirus. Así lo ha expresado Yuli Edelstein, ministro de Sanidad.

Así, mientras el país lidera los ránkings mundiales de vacunación, los cinco millones de palestinos que viven en la Cisjordania ocupada y la Gaza bloqueada aún deberán esperar meses para recibir sus dosis.

La postura de Israel: Acuerdos de Oslo de 1993

El ministro de Relaciones Exteriores de Austria, Sebastian Kurz, con Yuli-Yoel Edelstein, presidente de la Knesset israelí, para conversar en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Viena. Autor:
Bundesministerium für Europa, Integration und Äusseres, 02/10/2014. Fuente: Flickr (CC BY 2.0.)
El ministro de Relaciones Exteriores de Austria, Sebastian Kurz, con Yuli-Yoel Edelstein, presidente de la Knesset israelí, para conversar en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Viena. Autor:Bundesministerium für Europa, Integration und Äusseres, 02/10/2014. Fuente: Flickr (CC BY 2.0.)

Estas declaraciones se han dado como respuesta a que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) haya recordado a Israel que, como ocupante de los territorios palestinos, asume la administración de los servicios que emanan del Estado, incluyendo garantizar el acceso a la vacuna.

Sin embargo, el gobierno israelí no se muestra conforme con esta afirmación. En sus declaraciones a la BBC, Edelstein ha hecho referencia a los Acuerdos de Oslo de 1993 en los cuales se creó la Autoridad Palestina, un órgano encargado de administrar los territorios palestinos.

“Si la responsabilidad de la salud de los palestinos es del ministro de Sanidad israelí, ¿cuál es exactamente la responsabilidad del ministro de Sanidad palestino?¿Cuidar de los delfines del Mediterráneo?”, ha argumentado.

Por otro lado, Edelstein ha argumentado que no tienen ninguna “obligación legal” ni en administrar las vacunas ni en entregarlas, pero que aun así autorizó dar dosis a los equipos médicos palestinos para facilitar la tarea.

No obstante, desde la Autoridad Palestina (oficialmente, Estado de Palestina) afirman que esto no es cierto y que han firmado sus propios acuerdos para poder obtener vacunas y conformar su propio plan de vacunación ante la decisión del Gobierno de Israel de relegarlos a un tercer plano en la cuestión.

Polémica internacional: IV Convenio de Ginera de 1949

Michael Lynk y Tlaleng Mofokeng, los relatores especiales de la ONU en Israel, han emplazado recientemente al Gobierno a incluir a “los palestinos bajo ocupación” en su programa de vacunación, ya que “desde un punto de vista moral y jurídico”, priorizar a unas personas con respecto a otras por su origen es “inaceptable”.

“La denegación de un acceso igualitario a la atención de la salud, por ejemplo, por motivos de etnia o raza, es discriminatoria e ilegal”, han añadido.

La ONG Human Rights Watch (HRW) ha aludido en respuesta al Cuarto Convenio de Ginebra de 1949, donde señalan que Israel tiene la obligación de garantizar los suministros médicos, incluida la lucha contra la propagación de pandemias, concretamente, en los artículos 55 y 56.

“En toda la medida de sus medios, la Potencia ocupante tiene el deber de asegurar y mantener, con la colaboración de las autoridades nacionales y locales, los establecimientos y los servicios médicos y hospitalarios, así como la sanidad y la higiene públicas en el territorio ocupado, en particular tomando y aplicando las medidas profilácticas y preventivas necesarias para combatir la propagación de enfermedades contagiosas y de epidemias.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 160.000 palestinos en el territorio palestino ocupado han dado positivo y más de 1.700 han fallecido como consecuencia de la enfermedad.

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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