Dimisiones en Vox en Barcelona provocan una crisis interna en la formación ultraderechista

Tres cargos de Vox en Barcelona han abandonado el partido de extrema derecha acompañados de numerosas bajas de militantes. Al parecer, el motivo ha sido la reacción a la destitución de Jesús Rodríguez-Pachón, coordinador de Terrasa, supuestamente por «pérdida de confianza».

Así, Juan José de la Rosa, coordinador del Vallès oriental; Alfonso J. Paniagua, coordinador en Barberà del Vallès; y Rafael Gómez, coordinador de Badia del Vallès, han protagonizado estas dimisiones, si bien Gómez finalmente decidió no marcharse.

El sector crítico de Vox en Barcelona

Estos tres cargos, que capitanean un «sector crítico» dentro de Vox en Barcelona, según fuentes de la formación y según lo revelado por elDiario.es, de los 170 militantes que había en Terrassa, «se han encontrado más de 60 bajas, es decir, casi un 50%«. «Las bajas han alcanzado incluso a las localidades de Barcelona, Sabadell, Granollers, Rubí, Mollet y otras, pese a las intoxicaciones y la cortina de humo”. “Nos constan llamadas a afiliados que se han marchado tras la destitución de Jesús para que reconsideraran su decisión a cambio de prometerles cargos y diversas dádivas para que volvieran”, han revelado desde este sector crítico.

Sin embargo, la crisis interna viene de lejos. Este sector crítico se organiza a través de un canal de Telegram donde llevan tiempo denunciando las prácticas de Vox en Barcelona y del partido en general. Por ejemplo, denuncian «la purga interna» liderada por Santiago Abascal en la provincia, que ha provocado, a juicio de este sector, «al desangrado imparable» del partido.

No obstante, señalan como principal culpable a Jorge Buxadé, portavoz del partido. «Las intoxicaciones vertidas por el sector más nazi del partido contra los medios, que han constatado el desaliento de la militancia, se topa con la cruda realidad, que es la pérdida masiva de afiliados y coordinadores, hartos del despotismo implantado en Barcelona», declararon.

Como añadido, a través de dicho grupo de Telegram, Rodríguez-Pachón comunicó su cese, explicando que su decisión se debía a «personajes sin preparación y estudios que aparecieron un buen día de la mano de Buxadé, procedentes del residuo marginal que fue Plataforma per Catalunya (PxC)«. PxC fue un partido de extrema derecha de alto contenido xenófobo dirigido por Josep Anglada que se terminó integrando en Vox.

Al respecto de la gente llegada de PxC, el sector crítico hace referencia a ellos como «plataformos«, y que Vox en Barcelona se ha convertido como un refugio para «los más radicales», refiriéndose a el ya extinto partido xenófobo. Entre ellos, se encuentran Ignacio Garriga, líder de Vox en Catalunya; Mónica Lora, que fue concejala en Mataró por PxC y que fue en el número 5 de la lista de vox para las elecciones catalanas; o Jordi de la Fuente, actual Secretario de Organización de Vox en Barcelona, quien además fue dirigente del grupo neofascista Movimiento Social Republicano (MSR). Los tres tienen además cuentas pendientes con la justicia: Garriga y Lora acusados de un delito de incitación al odio durante las elecciones municipales de 2011 y De la Fuente dos juicios por atacar un centro de menores en 2019.

«Somos gente de base a la que no nos gusta el caciquismo. Todo lo que está pasando en Vox es un despropósito y lo peor es que están amedrentando a los afiliados», declaró Rodríguez-Pachón a elDiario.es a través de una entrevista telefónica.

Una crisis que viene de lejos

Jesús Rodríguez-Pachón no es cualquier persona dentro de Vox. Ha destacado por ser una de las cabezas visibles más críticas con la dirección del partido, con amplia aceptación en la militancia en Vox Catalunya. Su destitución es el resultado de dos años de conflictos con la postura oficial de Vox tanto en la provincia como en el resto del estado español.

En 2019, presentó una denuncia contra la dirección estatal de Vox en representación de un grupo de militantes por la disolución del Comité Ejecutivo Provincial de Barcelona y el posterior nombramiento a dedo de una gestora a cuyo frente situaron a Juan Garriga, que más tarde se presentaría a las elecciones catalanas. Aunque la denuncia no prosperó, fue evidente el malestar provocado.

En 2020, intentó presentarse a las primarias internas de Vox en Barcelona en oposición a Juan Garriga, pero no consiguió los avales necesarios, si bien se quejó de irregularidades en el proceso que habían obstaculizado su presentación.

Finalmente, todo este proceso ha desencadenado en dimisiones y el abandono de una buena cantidad de militantes. Rodríguez-Pachón podría estar en contacto con personas descontentas de Vox para impulsar su propia organización política. «Hicimos de Terrassa la segunda ciudad, detrás de Barcelona, con más afiliados”, declaró.

La disidencia en Vox se extiende

Santiago Abascal, líder de Vox, con Juan Antonio Morales. Autor: Vox España, 10/09/2018. Fuente: Flickr
Santiago Abascal, líder de Vox, con Juan Antonio Morales. Autor: Vox España, 10/09/2018. Fuente: Flickr

El desencanto de Vox dentro de las filas del propio partido no solo se ha dado en Vox en Barcelona, sino que se extiende por prácticamente todo el territorio, como Alicante, Badajoz, Murcia o Andalucía.

El último caso se dio hace pocos días en Alicante, donde dimitió Andrés Íñigo Martínez, vicesecretario de organización y coordinador de las mesas de la provincia. Su renuncia al cargo se produjo poco después de conocerse la denuncia presentada ante la Fiscalía del Tribunal de Cuentas «por los presuntos delitos de financiación ilegal, blanqueo de capitales, administración desleal, malversación de caudales públicos y organización criminal» por parte del partido Alianza Cívica.

Vox también ha tenido hasta tres escisiones: TÚPatria, España Suma y Valores, organizaciones políticas que han coincidido en las mismas críticas hacia la formación ultraderechista.

Sin embargo, el caso más sangrante fue el de Badajoz. 8 miembros de Vox Extremadura abandonaron el partido de extrema derecha a principios de abril por ser “antidemocrático”, “sin principios”, que “somete a los afiliados a técnicas totalitarias, exentas de las mínimas garantías legales exigidas por ley”.

Entre ellos se encontraba el que fue candidato a la presidencia de la Junta de Extremadura, Juan Antonio Morales; el concejal pacense que tuvo que ser readmitido en el partido tras la publicación de una sentencia, Alejandro Vélez; la concejala de Vox en Lobón María Isabel Gragera y los cinco ediles en Guadiana, entre los que se incluye el exalcalde Antonio Pozo.

No obstante, parece que la dirección de Vox no está dispuesta a acometer reformas basadas en la democracia interna y a incentivar la participación, la transparencia y el debate entre corrientes internas del partido. Más bien al contrario, el autoritarismo interno se afianza a través de prácticas de dudosa legalidad y ética.

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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