En busca y captura en Bélgica de un militar de extrema derecha armado que amenazó de muerte a un famoso virólogo belga

Autoridades policiales y cerca de 400 soldados buscan en Bélgica busca a Jurgen Conings, un militar de 46 años, armado, conocido por sus ideas ultraderechistas y antivacunas, que ha amenazado de muerte Marc Van Ranst, virólogo y gran especialista del COVID19 del país y famoso por sus apariciones en los medios de comunicación desde el comienzo de la crisis sanitaria.

El sospechoso estaba ya en una lista de posibles amenazas terroristas y se ha dado a la fuga. La búsqueda de las autoridades empezó el lunes, cuando un familiar llamó a emergencias tras encontrar dos cartas de despedida en su casa de Lanklaar. Una de ellas estaba dirigida a su pareja y, la otra, el militar expresó que no podía vivir «en una sociedad donde políticos y virólogos nos han quitado todo», por lo que anunciaba «que se uniría a la resistencia y no se rendiría sin luchar», según relata el diario belga De Standaard.

Desde entonces, hace ya cinco días, no se le ha vuelto a ver. La Policía de Bélgica ha encontrado su coche, un Audi Q5, abandonado y sin matrículas cerca de un bosque, en la localidad de Dilsen-Stokkem, en Limburg. Según los medios locales, en el interior del coche se encontró armamento pesado, incluyendo un lanzacohetes. Ayer, encontraron también una tienda de campaña en el Parque Nacional Hoge Kempen que se sospecha que sería de Conings, pero aún no se sabe.

De la armería de su cuartel faltaban pistolas, ametralladoras y un chaleco antibalas, sustraídas supuestamente para realizar prácticas de tiro y maniobras militares. «El arsenal de armas que posee es suficiente para una pequeña guerra», ha dicho la Policía. Si bien el armamento más peligroso le ha sido ya requisado, se sospecha de que puede seguir teniendo abundante arsenal.

Por otro lado, el virólogo Marc Van Rast y su familia han sido trasladados por las autoridades a un lugar secreto para su protección. Sin embargo, no es la primera vez que recibe amenazas. Más bien, ha recibido un gran número de ellas en los últimos meses, de forma análoga a los virólogos de primera línea mediática como Anthony Fauci en Estados Unidos o Fernando Simón en España. Al igual que en estos dos casos, si bien Van Rast es una personalidad en general muy respetada, también ha sido blanco de centenares de bromas, chistes y memes en Internet.

Y, también como en estos dos casos, la extrema derecha los ha convertido en dianas del discurso de odio. Jurgen Conings y otros grupos negacionistas y de ultraderecha lo señalan como el culpable de las medidas de restricción de movilidad aplicadas en Bélgica para contener los contagios. La Policía así lo constata en correos electrónicos, publicaciones en redes sociales e incluso cartas realizadas por el militar. «Se teme que lleve a cabo una acción violenta, contra sí mismo o contra otras personas, pero los posibles objetivos correctos aún no están claros», ha explicado el fiscal Eric Van Duyse.

El sospechoso ya estaba bajo vigilancia

Jürgen Conings lleva cuatro días siendo perseguido por todas las fuerzas de seguridad de Bélgica tras amenazar al Gobierno y escapar fuertemente armado.
Jürgen Conings lleva cuatro días siendo perseguido por todas las fuerzas de seguridad de Bélgica tras amenazar al Gobierno y escapar fuertemente armado. Autor: Jurgen Conings. Fuente: Twitter / Facebook / InfoBae

Conings ya fue puesto bajo vigilancia durante dos años al ser puesto en la lista de posibles amenazas terroristas de Bélgica. En julio de 2020, fue interrogado por sus declaraciones amenazantes contra Van Rast y contra cargos políticos en redes sociales, aunque fue liberado sin cargos.

No obstante, Conings, junto a cerca de 30 soldados, estaban siendo vigilados desde la OCAD, el organismo público encargado de monitorizar el riesgo y amenazas a la seguridad pública en Bélgica. En 2019 ya avisó sobre este militar y demandó mayores controles. Además, la prensa belga se ha hecho eco de que las autoridades públicas conocían de sobra todo su historial, no solo por sus mensajes, sino por evidencias de amenazas de muerte recientes.

Jurgen Conings está calificado como nivel 4 en la escala de potenciales amenazas terroristas, el nivel más alto.

Vinculaciones con la extrema derecha en Bélgica

Además, Jurgen Conings no se ocultaba. Había pruebas y registros de mensajes contra la inmigración, contra la construcción de mezquitas y contra el islam en general, además de mensajes contra líderes políticos. Por supuesto, también hacía difusión de forma regular de todo tipo de teorías conspirativas, especialmente sobre el coronavirus. Su propios vecinos declararon que sabían de sus vínculos con la ultraderecha.

De hecho, tanto en el Ejército de Bélgica como en la OCAD tenían pruebas de la vinculación de Conings con Thomas Boutens, líder de la ultraderecha en Flandes, quien fue condenado en 2014 por ser el líder Blood, Soil, Honor and Faith (BBET), un grupo neonazi considerado organización terrorista. Es más, Boutens ha dedicado en sus redes sociales un mensaje de apoyo para Conings. «Estés donde estés, no estás solo, aunque sea en un mundo que escupe a los fieles».

Muchas personas se preguntan cómo puede ser que alguien con vinculaciones con la extrema derecha tan demostradas y que publicaba abiertamente mensajes de odio en redes sociales, ha seguido perteneciendo al ejército sin ningún problema, teniendo únicamente una sanción administrativa por estos hechos.

Enlaces y fuentes:

– Foto de portada: Jurgen Connings con uniforme militar. Autor: Jurgen Connings. Fuente: Twitter / Facebook

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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