Un hombre siembra el caos al amenazar con una pistola a los asistentes de un acto feminista en Castellón

La pasada noche del sábado 4 de septiembre, un acto feminista celebrado en la plaza de l’Ereta de la ciuda de Castellón, en España, fue interrumpido por un hombre armado con una pistola que irrumpió amenazando e increpando a las personas asistentes a base de gritos.

El colectivo feminista Subversives y la asociación antifascista La Cosa Nostra habían organizado una jornada reivindicativa en la Plaza Isabel la Católica que había transcurrido sin incidentes. Según varios testigos que han declarado a medios como La Marea, un hombre estuvo deambulando por los alrededores del acto a lo largo del día molestando y haciendo comentarios machistas.

«Rojas de mierda»

Casi al cierre del acto, sobre las 22:00 horas, al parecer se acercó a la barra y comenzó a insultar a varias mujeres llamándolas «rojas de mierda». Ante esto, se le pidió al hombre que abandonara el lugar, tras lo cual respondió amenazando con irse y volver con una pistola. Finalmente, se marchó y, efectivamente, a los pocos minutos, volvió al lugar pistola en mano, apuntó a las personas asistentes y comenzó a proferir gritos y amenazas.

Una de las portavoces de Subversives explicó a La Marea que el hombre regresó a la barra y apuntó a la cabeza de una de las chicas que estaba trabajando y le dijo: «a mi no me vaciláis, rojas de mierda».

El hombre se encaró a varias personas más hasta que, finalmente, consiguieron desarmarlo tras rodearle. Estos hechos fueron recogidos en un vídeo publicado por La Marea y relatado por varios testigos. Cuando perdió el arma, el hombre huyó a un edificio cercano. El joven antifascista que consiguió arrebatarle el arma se dio cuenta entonces que se trataba de una pistola de CO2 o de aire comprimido.

Varios jóvenes asistentes corrieron tras él y, al entrar en el portal, el hombre salió a recibirles con un bebé en brazos. Una mujer, según los testigos, madre del bebé, empezó a gritar desesperada. El hombre sujetó al bebé durante varios minutos, usándolo como escudo para evitar ser reducido por el grupo de personas que lo habían seguido. Finalmente, dejó al bebé y volvió a huir, siendo perseguido hasta su domicilio, donde finalmente logró refugiarse.

La policía: «nada grave, una falsa alarma»

Poco después de los hechos, la policía local de Castellón apareció tras ser avisada por las personas asistentes al acto feminista. Según el periódico Levante-EMV, un portavoz de la Policía Local calificó el incidente como “nada grave, una falsa alarma” al ver que el arma no era real y que no se produjo ningún daño humano o material. En La Marea, un portavoz policial justificó en base a esto que el hombre no hubiera sido detenido.

Además, añadió que el hombre también llamó a la policía para denunciar que había sido perseguido por un grupo de personas al ir a quejarse del ruido del acto feminista generado por la música, y que había sacado el arma como legítima defensa al ser increpado por las personas asistentes a dicho acto. La policía no arrestó a esta persona al considerar que se trataba de un delito leve y que estaba localizado e identificado el autor de los hechos. “La policía local de Castelló ha efectuado unas diligencias de prevención de estas amenazas por si fueran constitutivas algún ilícito penal, se le ha incautado el arma simulada a la espera de si quiere recuperarla esta persona, o en caso de que el juez o el fiscal vea indicios de delito, se le cite para juicio”. 

Por su lado, las personas asistentes aseguran que en todo momento pensaron que la pistola era real y no de aire comprimido. Según ha explicado un testigo a La Marea, “la chica a la que apuntó a la cabeza se lanzó al suelo aterrorizada, y nadie se atrevía a acercarse a él. No pensamos en ningún momento que el arma no era de verdad

Por otro lado, David Donate, el concejal de Seguridad Ciudadana, del PSOE, declaró a La Marea que lo sucedido era algo «muy grave». “Imagina todo lo que se puede ocasionar con un hombre esgrimiendo un arma. Claro que es un hecho muy grave”, aseguró, declarando además que había pedido toda la información a las autoridades locales.

Hostilidad y presiones a grupos antifascistas

A juicio de los colectivos organizadores del acto, lo sucedido es una gota más que se suma a otra serie de sucesos que llevan tiempo padeciendo. Por un lado, denuncian que, a pesar de que llevan años en funcionamiento y realizando actividades sin ánimo de lucro en el barrio del Raval, con los permisos y los avales necesarios, el Ayuntamiento ha mantenido “una actitud hostil y una persecución constante”. Sin ir más lejos, este verano se trató de impedir un ciclo de cine feminista gratuito en plena calle.

Por otro lado, también denuncian el acoso de militantes de derecha y ultraderecha. Ponen de ejemplo lo sucedido con uno de los miembros de La Cosa Nostra, que fue detenido en junio de 2020 en su lugar de trabajo por presuntamente colocar en un árbol un muñeco imitando a Santiago Abascal, líder de Vox. El detenido, que ahora se enfrenta a cinco años de prisión por amenazas, negó los hechos asegurando que se encontraba en otra ciudad en ese momento, pero también, según explicó en La Directa, fue interrogado por agentes encapuchados y uno de ellos usaba un bolígrafo con el logotipo de Vox.

Vox también denunció a Subversives por una protesta antifascista donde alguien llevó un cartel donde aparecía la cara de Abascal.

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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