5 conexiones de Putin con la extrema derecha

Vladímir Vladimirovich Putin no necesita presentación. Miembro de la KGB, el servicio de espionaje de la Unión Soviética (URSS), lleva ostentando cargos políticos prácticamente desde 1991. Primero como Presidente del Comité de Relaciones Exteriores de San Petersburgo y luego como vicealcalde de la misma ciudad en 1994, dio el paso a la política nacional en 1996 bajo la administración de Boris Yeltsin. Figura extremadamente popular tanto en el país como en el mundo, genera continuas controversias por sus decisiones políticas, por sus maniobras para perpetuarse continuamente en el poder e incluso por supuesto fraude electoral.

Su partido, Rusia Unida, que ostenta el gobierno de 71 de los 83 distritos federales y tiene más del 75% de la Duma Estatal, copa prácticamente toda la política rusa. A esto se le suma que cuenta con el apoyo de buena parte de la oposición. Personas expertas en ciencia política han calificado a Rusia Unida de partido big tent o catch-all party (escoba o atrapalotodo) debido a su falta de definición ideológica, el amplio espectro de sus corrientes internas y su desmesurado uso del populismo.

Por contraposición, sería difícil etiquetarlo como de extrema derecha. Sin embargo, las conexiones entre Putin y la extrema derecha son más que obvias. Es el momento de dejarlas al descubierto.

1. Rusia Unida y sus orígenes

President Boris Yeltsin handing over the “presidential” copy of the Russian constitution to Vladimir Putin http://static.kremlin.ru/media/events/photos/big/R8WNr5EV3H0GjIwoABeeRPqZkyRwc4F7.jpeg
El presidente Boris Yeltsin hace entrega de la copia presidencial de la Constitución Rusa a Vladímir Putin, 31 de diciembre de 1999. Autor: Presidential Press and Information Office del Kremlin de la Federación Rusa. Fuente: Kremlin.ru, bajo licencia CC-BY 2.0

Rusia Unida, el partido político de Putin asienta sus raíces en Nuestro Hogar Rusia (NDR). Fundado en 1995 por el primer ministro de Boris Yeltsin, Viktor Chernomyrdin, fue llamado “el partido del poder” por haberse constituido alrededor de la nueva élite económica rusa que surgió como parte de la política de privatizaciones del nuevo gobierno.

Se considera a Boris Yeltsin no sólo la figura política responsable de la disolución de la URSS, sino del enfrentamiento directo con el parlamento soviético, que se negaba a aprobar sus reformas orientadas al libre mercado. Si bien el Partido Socialista de la Unión Soviética (PCUS) y sectores de la KGB intentaron deponerlo en el poder, su gobierno se basó en un quebrantamiento constante de la Constitución. Apoyado por la administración George Bush de Estados Unidos y por sectores del ejército, llegó a bombardear con tanques en 1993 la sede del parlamento y aprobar una nueva carta magna que le diera amplios poderes. Gracias a esto, pudo crear su propia élite económica y política, que tuvo su asiento en primer lugar en el NDR. Por supuesto, Boris Yeltsin ilegalizó el PCUS y persiguió a sus rivales políticos para no tener oposición.

No obstante, la fuerte contracción económica y la corrupción generalizada de su periodo le harían perder popularidad hasta su dimisión en 1999.

Ese mismo año, Yeltsin había nombrado a Putin primer ministro y destituido a Chernomyrdin. Junto a otros líderes políticos rusos, crearon Unidad. Buscaban así desligarse del NDR en un intento por asegurar la continuidad de su línea política ante la grave pérdida de apoyos y poder así enfrentarse a la coalición moderada Patria – Toda Rusia (OBP) que desafiaba abiertamente su poder.

Unidad se aseguró el aparato mediático y los recursos económicos suficientes para competir en campaña en un tiempo récord a partir de las conexiones y corruptelas establecidas por Yeltsin. Se apoyó fundamentalmente en el apoyo a la Segunda Guerra de Chechenia, en una exaltación exagerada del nacionalismo ruso y en adoptar posiciones conservadoras. Por todo lo demás, no tenía programa político.

En las elecciones legislativas de 1999, ganó el Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), heredero directo del PCUS con el 24,29% de los votos. Unidad quedó en segunda posición con 23,32% de los sufragios. No obstante, el partido finalmente recibió el apoyo de Patria – Toda Rusia y otros partidos de derechas. Esto fue determinante para la victoria de Vladímir Putin en las elecciones presidenciales del año siguiente. Poco después, en 2001, estos dos partidos se fusionaron para crear Rusia Unida.

El pasado de Rusia Unida está ligado íntimamente pues a rasgos bastante característicos de la extrema derecha.

2. El apoyo de organizaciones ultraderechistas

Manifestación LDPR en la Plaza Pushkinskaya el 4 de febrero de 2012 Fecha 4 de febrero de 2012 Fuente http://www.voanews.com/russian/news/photo-galleries/138709004.html Autor Anastasia Laukkanen // Anastasia Laukkanen
Manifestación del LDPR en la Plaza Pushkinskaya el 4 de febrero de 2012. Fuente: Voice of America. Autor: Anastasia Laukkanen (dominio público)

En Rusia, organizaciones de extrema derecha no faltan. Sin embargo, todas han apoyado de un modo u otro los sucesivos gobiernos de Putin.

En cuanto a partidos políticos, tenemos Rodina y el Partido Liberal-Demócrata de Rusia.

Rodina es un partido que ha tenido problemas por su antisemitismo y llegó a firmar en 2005 una petición para expulsar a los judíos del país. Sus manifestaciones públicas incluyen un ultranacionalismo radical y un profundo anti-liberalismo. No obstante, sus conexiones con la oligarquía rusa y su apoyo tanto a Putin como a otros líderes han llevado a catalogar a este partido como “muleta” de su gobierno e incluso como una creación de aliados de Putin para frenar al Partido Comunista. Actualmente, forman parte de Rusia Justa, partido socialdemócrata resultado de la fusión de varias fuerzas.

El Partido Liberal-Demócrata de Rusia es un partido fundado en 1989 por sectores de la KGB que se describe como liberal y reformista. No obstante, a raíz de sus discursos y propuestas, ha sido calificado por expertos como Hans-Georg Betz de extrema derecha debido a su carácter anticomunista, imperialista, ultranacionalista, autoritario y populista. Entre sus peticiones, está la de refundar el Imperio Ruso bajo un estado unitario y centralizado, estrictos controles migratorios, la pena de muerte o la prohibición de minorías religiosas y étnicas. Pese a su duro discurso contra el gobierno, nunca jamás han votado en contra de Putin.

En cuanto a otras organizaciones ultraderechistas, destaca Unidad Nacional Rusa (UNR), una entidad de carácter político y paramilitar de inspiración neonazi que destaca por sus manifestaciones públicas violentas y explícitamente racistas, antisemitas, homófobas, islamófobas y xenófobas. Hunde sus raíces en Pamyat, entidad ultraortodoxa cristiana que defendía (y defiende) que existe una “conspiración judeo-masónica” que produce los actuales problemas del país. El lema más conocido de la UNR es “Rusia para los rusos”. Ambas posturas recuerdan mucho a las repetidas en otros países por organizaciones afines a la extrema derecha.

La UNR ha apoyado públicamente las acciones de Putin. Un ejemplo lo tenemos en el conflicto con Ucrania, donde participaron activamente en los disturbios. También defendieron el papel de Rusia en la guerra de Chechenia. Han sido catalogados a menudo como “los ayudantes neonazis de Putin”.

El apoyo y la permisividad de los gobiernos de Putin a estas organizaciones es tan evidente que incluso se le ha acusado de promoverlos directa e indirectamente por intereses propios. De hecho, los ataques de la ultra derecha han crecido un 320% desde 2014 y la violencia en este sentido es siete veces mayor que en Europa.

3. Amistades con la ultraderecha europea

Marine Le Pen and Vladimir Putin (2017-03-24) 02
Reunión del presidente ruso Vladimir Putin con el líder del Partido Nacional del Frente Nacional francés Marine Le Pen, 24 de marzo de 2017. Autor: The Russian Presidential Press and Information Office. Fuente: Kremlin.ru, bajo licencia CC-BY 3.0

Periodistas y medios se han hecho eco de fuertes conexiones del entorno de Vladímir Putin con partidos de extrema derecha de Europa, como la Liga Norte de Italia, Alternativa por Alemania, el Partido Liberal de Austria, el UKIP de Reino Unido o la Agrupación Nacional de Francia.

Diferentes investigaciones periodísticas, señalaron en 2019 una reunión entre el popular empresario ruso Yakunin y un dirigente de la Liga Norte, Savoini, donde se debatió que los beneficios de tres millones de euros en una importante transacción comercial de la petrolera estatal Rosneft financiaran su campaña. Salvini, líder de la Liga Norte, amenazó con llevar a los periodistas a los tribunales. Como nota curiosa, en su cuenta de Twitter, admiró públicamente a Putin.

En Alemania, la prensa publicó que los servicios de inteligencia estaban investigando la financiación rusa de Alternativa por Alemania (AfD) y su organización juvenil. Al parecer, la anterior líder del partido Frauke Petry viajó a bordo de un jet privado ruso para acudir a la convención nacional del partido en un vuelo valorado en 25.000 euros. Tampoco es un secreto que el líder de las juventudes del partido ha viajado en numerosas ocasiones a Rusia y mantenido reuniones con cargos públicos su gobierno y de Rusia Unida.

El ultraderechista Partido Liberal de Austria (FPO) quien gobernó con el conservador Partido Popular de Austria desde 2017 hasta 2019, firmó con Rusia Unida en 2016 un acuerdo de cooperación por cinco años para fomentar el nacionalismo en la juventud. Dirigentes de ambos partidos y gobiernos se les ha visto juntos también en eventos lúdicos e íntimos. Se sabe que esta relación ha favorecido diplomáticamente a Rusia. La relación es tan evidente que ha escandalizado a la opinión pública austríaca, perdiendo más de 100.000 votos en las elecciones de 2019.

La sintonía entre el Partido de la Independencia de Reino Unido (UKIP) y el gobierno ruso también se vio durante el referéndum por la salida de Reino Unido de la Unión Europea (el llamado Brexit) celebrado en 2016. Según The Time, el gobierno ruso controló bots en redes sociales que difundieron más de 45.000 mensajes a favor del Brexit en sólo 48 horas. Además, la Universidad de Swansea y la Universidad de Berkeley de California identificaron hasta 150.000 cuentas rusas que antes se dedicaban a difundir mensajes sobre el conflicto de Ucrania que cambiaron su atención al Brexit en los días previos a la votación. Nigel Farage, el entonces líder del partido, llegó a decir que Putin era el líder mundial que más admiraba.

Otros líderes que han dedicado buenas palabras a Putin o han apoyado sus políticas han sido Santiago Abascal, líder del partido ultra Vox en España; o Geert Wilders, del Partido de la Libertad de Países Bajos.

¿A qué se deben estas conexiones? Muy probablemente, por un lado, por intereses geopolíticos, ya que a Rusia le interesa una Unión Europea de su lado y débil; y, por otro lado, por afinidades ideológicas.

4. Afinidades ideológicas.

Protestas en Berlin contra Putin 2013
Foto de una manifestación de STOP HOMOPHOBIA en Berlín, 31 de agosto de 2013. La manifestación fue realizada por el grupo ENOUGH IS SUOUGH. Promueve un boicot a los Juegos Olímpicos de Sochi en Rusia debido a las leyes de propaganda anti-gay. Autor: Adam Groffman. Fuente: Flickr, bajo licencia CC-BY-NC-SA 2.0.

Las políticas del gobierno de Putin le han hecho ganarse fama de fomentar la xenofobia, la homofobia, el machismo y otras posiciones reaccionarias. Al tiempo, se ha apoyado en un creciente nacionalismo y ortodoxia religiosa.

Pese a que en Rusia una mujer muere cada 40 minutos como consecuencia de la violencia de género, en enero del 2017, la Duma rusa aprobó una enmienda que descriminalizaba parcialmente la violencia doméstica, penalizando con una multa o 15 días de arresto administrativo el maltrato que implicase sangre o heridas (pero no rotura de huesos) si éstos solo se producían una vez al año. Publicaciones afines al gobierno escondieron datos oficiales y se limitaron a decir barbaridades como que «las esposas de hombres enfadados» tenían «razones para sentirse orgullosas de sus heridas».

En cuanto a la homosexualidad, no ha sido ilegalizada como tal, pero en 2013 se aprobó una ley que prohibía difundir información sobre las relaciones homosexuales. Esto incluye las manifestaciones públicas. De hecho, el desfile del Orgullo Gay en 2014 fue duramente reprimido. Activistas LGTB han señalado que esto envía un mensaje muy homófobo a la sociedad para que carguen con total impunidad contra el colectivo. De hecho, los asesinatos y crímenes de odio están a la orden del día.

Por último, si bien Putin se ha pronunciado abiertamente en contra de la xenofobia, su apoyo a partidos anti-inmigración y euroescépticos, así como un vídeo electoral atribuido a su gabinete con un discurso en este sentido, ha provocado que se le catalogue de xenófobo. No obstante, es cierto que su gobierno, por ejemplo, no es contrario a la inmigración. En cambio, su apoyo decidido a la Iglesia Ortodoxa rusa y su rechazo a otras religiones sí es bastante explícito.

Señalar que todo ello provoca que la xenofobia y la homofobia estén aumentando en Rusia. En 2018 el 64% de la gente se mostraba a favor de endurecer las fronteras, un 12% más que 2017. Otra encuesta del Centro Ruso para la Investigación de la Opinión Pública en 2018 desveló que el 63% de la ciudadanía rusa afirmaban que existía una conspiración para destruir los valores espirituales rusos a través de propaganda homosexual.

Se puede concluir pues que estos hechos relacionan de manera ideológica a Putin con la extrema derecha.

5. El gobierno de Donald Trump.

Vladimir Putin and Donald Trump meet at the 2017 G-20 Hamburg Summit Fecha 	7 de julio de 2017 Fuente 	http://kremlin.ru/events/president/news/55006/photos Autor 	Kremlin.ru
Vladimir Putin y Donald Trump se encuentran en la Cumbre G-20 de Hamburgo, 2017. Autor: The Russian Presidential Press and Information Office. Fuente: Kremlin.ru, bajo licencia CC-BY 3.0

La relación entre el presidente estadounidense y Putin también ha estado sujeta a controversia. En ocasiones se han mostrado como aliados y, en otras, se han lanzado reproches, como una especie de matrimonio mal avenido.

No obstante, los serviciso de inteligencia de Estados Unidos han afirmado que el gobierno ruso ha ayudado a Trump en las elecciones presidenciales que le dieron la victoria en 2016 y que también tratan de hacerlo en la campaña de reelección de 2020. En el primer caso, las afirmaciones vinieron a raíz de la famosa filtración de correos del Partido Demócrata y, en el segundo, a través del análisis de bots rusos en las redes sociales. La CIA ha sido desacreditada por Trump, quien ha negado las acusaciones y ha destituido al jefe al cargo de la agencia. Un ex-director del FBI llegó a decir que Trump podría ser un informante ruso. Por su parte el presidente señala todo esto como una conspiración en su contra.

Putin llegó a defender a Trump cuando éste se vio amenazado por un impeachment a finales de 2019, mostrando públicamente su apoyo.

No hace falta decir que Donald Trump es el máximo exponente de la alt-right, una corriente ultraderechista que ha ganado popularidad en los últimos años.

En resumen, nadie niega que Vladímir Putin es una de las figuras políticas más interesantes e importantes de nuestro tiempo. Sus maniobras y su gestión de la política interior y exterior demuestran su capacidad estratégica y su inteligencia. Pero también desvelan sus intereses, sus ideas y sus conexiones.

Aupado por Yeltsin y la oligarquía rusa, controlando los medios de comunicación y asegurándose el apoyo de casi toda la Duma, tejiendo sus redes en el mundo moderno para asegurar su posición en el tablero global, Putin no deja de recurrir a lo que todo derechista recurre: la utilización del populismo y la extrema derecha como herramienta para perpetuarse en el poder.

Fuentes, enlaces y bibliografía:

Foto destacada: Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, durante recepción de presidente de Rusia, Vladimir Putin en Osaka, Japón. Autor: Alan Santos / PR, 27 de junio de 2019, 22:12:10h. Fuente: Flickr. Licencia CC-BY-SA 2.0

Un comentario en “5 conexiones de Putin con la extrema derecha

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *