Joe Biden, ratificado tras el asalto al Capitolio, que deja 4 muertos y 2 bombas desactivadas

Cientos de manifestantes a favor de Donald Trump asaltan el Capitolio en Washington D.C. por medio de la violencia para impedir la ratificación de la victoria de Joe Biden. Azuzados por Donald Trump, quien he instado a recordar este día para siempre y ha asegurado querer a los causantes de estos disturbios, han provocado una situación inaudita en los Estados Unidos que dinamita los cimientos de su sistema democrático.

La noche del 6 de enero el mundo se puso en pausa mientras los partidarios ultraderechistas del presidente saliente se tomaban por su mano la justicia al romper ventanas para invadir la sede del poder Legislativo y entrar, algunos de ellos, con rifles de asalto. Una mujer entre los manifestantes fue herida y murió horas más tarde tras haber recibido un disparo que provenía de las fuerzas de seguridad del edificio. Además, a lo largo de la noche las autoridades locales han anunciado que otras tres personas fallecieron por urgencias médicas.

Aunque los manifestantes eran trumpistas, durante las últimas horas las fuentes han intentado determinar un perfil más concreto de los asaltantes. A las tres menos cuarto españolas, por ejemplo, el periodista Miquel Ramos destacaba que uno de ellos llevaba una sudadera que celebraba la existencia del campo de concentración nazi de Auschwitz.

Además, el jefe de la Policía Metropolitana de Washinton, Robert Contee, que ha narrado cómo encontraron un vehículo en el terreno del Capitolio donde había un rifle y 10 cócteles molotov, también ha asegurado que las autoridades encontraron y tuvieron que desactivar 2 bombas caseras en las inmediaciones de los comités nacionales de los partidos Demócrata y Republicano. La policía ya ha anunciado un total de 52 detenciones que previsiblemente aumentará en las próximas horas.

Alrededor de las doce de la noche españolas, la policía ordenó la evacuación de las zonas circundantes al Capitolio, así como el cierre de emergencia de éste. También se impuso un toque de queda en la ciudad a partir de las 18:00 locales, una vez que las autoridades consiguieron desalojar el interior del Capitolio al cabo de más de 3 horas, haciendo uso de gases lacrimógenos y de aturdimiento para dispersar a las personas que seguían congregadas alrededor del edificio.

Proud Boys. Autor: Becker1999, 19/07/2020. Fuente: Flickr (CC BY 2.0.)

No obstante, fueron muchos los que desafiaron el toque de queda y se dirigieron a otras zonas del centro de la capital, donde hubo enfrentamientos con representantes del movimiento Black Live Matters.

La réplicas del asalto no se han hecho esperar. Alrededor de las 00:30 españolas del día 7 de enero se informaba de que un grupo había asaltado la residencia del gobernador de Washington, Jay Inslee, en Olympia.

Tanto demócratas como republicanos han criticado lo sucedido y han señalado a Trump como promotor o causante de los hechos por su falta de responsabilidad como líder, al haber alimentado teorías conspiracionistas y no cejar en su empeño de aferrarse al poder. Entre estos nombres detacan: el presidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden, quien ha hablado de insurrección; la excandidata demócrata a la presidencia estadounidense, Hillary Clinton; el expresidente republicano de Estados Unidos, George W. Bush; el vicepresidente estadounidense y presidente del Senado, Mike Pence; la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi; el senador republicano Richard Burr; el senador republicano Mitt Romney; o el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau.

Asimismo, ya son varias las mujeres que han dimitido de sus cargos tras la entrada violenta al Capitolio y las posteriores declaraciones de Donald Trump. Entre ellas se encuentran: la viceportavoz de la Casa Blanca, Sarah Matthews; la jefa de eventos sociales de la Casa Blanca, Anna Cristina Niceta; la jefa de gabinete de Melania Trump, Stephanie Grisham. Se encuentra que estas renuncias aumenten en las próximas horas.

Por otro lado, los periódicos nacionales empiezan a lanzar portadas en la misma línea y no titubean a la hora de culpar a Donald Trump. El titular del Washington Post reza: “La mafia de Trump asalta el Capitolio”.

En consecuencia con la gravedad de lo sucedido, miembros del gabinete de Donald Trump y legisladores están estudiando su posible inhabilitación por medio de la enmienda 25 de la Constitución. Para ello alegarían su incapacidad para servir en el cargo y traspasarían las funciones del presidente al vicepresidente Mike Pence. Las reticencias para aplicar esta medida constitucional se centran en si es aconsejable en el contexto actual, en previsión de una potencial escalada de la violencia.

Por el momento, la alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, ha extendido durante 15 días más el Estado de emergencia pública en la capital. Esto implicaría su prolongación hasta después de la investidura del presidente electo, Joe Biden, prevista para el día 20 de enero.

La reacción de Trump

Pese a que el presidente en funciones pidió, a través de su cuenta de Twitter, que la gente regresara a sus casas pacíficamente, sosteniendo que había que preservar la “ley y orden”, no cesa en su discurso sobre fraude electoral. En un vídeo de más de dos horas publicado en Twitter después del asalto al Capitolio, afirmó que “esta fue una elección fraudulenta, pero no podemos hacerle el juego a esta gente. Necesitamos paz, así que vayan a casa. Los queremos, son muy especiales”.

Además, en consideración de que los mensajes del presidente saliente podían generar más violencia, la red social Twitter ha optado por borrar varios de los mensajes de Trump que previamente había impedido compartir, retuitear o indicar que “me gusta”. Finalmente, la plataforma ha anunciado la suspensión de la cuenta del presidente estadounidense durante 12 horas, lapso de tiempo en el que él mismo debería eliminar dichos comentarios de su cuenta. En caso de no ser así, ésta permanecerá bloqueada.

Facebook e Instagram se han unido posteriormente a esta iniciativa y han acompañado a Twitter estableciendo un bloqueo de 24 horas para las cuentas de Donald Trump en las respectivas redes sociales, tras eliminar el vídeo dedicado a sus seguidores.

El discurso de odio y las teorías de la conspiración como catalizadores

Manifestante con una camiseta de QAnon. Autor: Marc Nozell, 15/08/2019. Fuente: Flickr (CC BY-SA 2.0.)

Analistas y expertos han señalado al discurso de Donald Trump de los últimos meses y, concretamente, desde la campaña de las elecciones en Estados Unidos como uno de los principales instigadores de lo sucedido. Ya desde antes de la campaña, Trump ha estado alimentando las teorías de un posible fraude electoral a través del voto electrónico, teorías que impulsó desde el recuento de los votos y que no ha cesado de apoyar.

Trump ha sostenido que ha habido más votos que censados o que ha habido anomalías en los recuentos, por ejemplo, además de presentar múltiples denuncias de fraude. Todas ellas han sido archivadas e incluso los más cercanos a él han desistido.

https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1346822610957561858

Así, Trump está intentando vender la imagen de que si ha perdido las elecciones ha sido por algún tipo de plan promovido por el Partido Demócrata, así como la teoría QAnon, que sostiene que las élites progresistas del país promueven la pederastia y un afianzamiento del poder para la implantación de una agenda política dictatorial. Resuenan ahora las palabras que dedicó a los Proud Boys, grupo ultraderechista violento favorable a Trump, durante el debate con Joe Biden: “Esperad”.

Sobre esto último, hace pocos días, los diez ex Secretarios de Defensa de Estados Unidos (todos los que todavía siguen vivos) firmaron una carta conjunta advirtiendo de que Trump podría interrumpir la ratificación de Biden como presidente del país utilizando al Ejército o a fuerzas armadas. Ese mismo día, se había filtrado un audio donde el ya ex presidente presionaba al Secretario de Estado de Georgia para invalidar el resultado electoral,

Se retoma la votación

Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Autor:
Gage Skidmore, 01/06/2019. Fuente: Flickr (CC BY-SA 2.0.)

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, anunciaba en Twitter alrededor de las 02:00h (Greenwich) que se retomaría la votación para proclamar a Joe Biden presidente esa misma noche tras el asalto al Capitolio.

En concreto, se pronunciaba de la siguiente forma: “El vergonzoso ataque de hoy a nuestra democracia, ungida al más alto nivel de gobierno, no debe disuadirnos de nuestra responsabilidad con la Constitución. Esta noche, avanzaremos con la certificación de la elección del presidente electo Joe Biden”. En otras declaraciones afirmaba que ya desde los inicios imaginaban que llegarían a la noche con el acto.

Por su parte, el líder republicano del Congreso, Mitch McConnell, ha asegurado en su intervención ante la Cámara de Representantes que “EEUU y el Congreso se han enfrentado a amenazas mucho más terribles. Nunca nos han parado y desde luego no nos van a parar hoy”, demostrando la fuerte fractura que estos hechos han provocado o consolidado en el seno del partido Republicano.

En contraposición a la interrupción violenta, el proceso de ratificación ha ido más rápido de lo que se esperaba una vez retomada la votación, dado que solo un senador republicano ha intentando desafiar el resultado electoral en Pensilvania, mientras que esto no ha sucedido con Georgia u otros Estados.

Una vez finalizado el último trámite para acceder a la presidencia, tanto Joe Biden como Kamala Harris han sido ratificados por la Cámara de Representantes.

Reacciones internacionales

Las reacciones en el resto del mundo por el asalto al Capitolio no se han hecho de esperar. La mayoría de líderes mundiales han condenado lo sucedido, incluyendo el presidente de España, Pedro Sánchez, o incluso Nicolás Maduro, recién ratificado presidente de Venezuela y que ha enviado un comunicado preocupado por la polarización en el país, acusando indirectamente al propio Trump de haberla provocado.

A la condena se ha sumado también la Unión Europea. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tuiteó: “Joe Biden ganó las elecciones. Espero trabajar con él como el próximo presidente de los Estados Unidos”. Asimismo, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, declaró que “contamos con los Estados Unidos para permitir una transferencia pacífica del poder a Joe Biden” a través de la misma red social.

Los representantes de los países miembros de la Unión Europea han condenado de forma generalizada el asalto al Capitolio estadounidense. El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, ha expresado a través de su cuenta de Twitter que “a los ojos del mundo, la democracia estadounidense esta noche parece sitiada, este es un asalto sin precedentes a la democracia estadounidense, sus instituciones y el Estado de derecho”.

En España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lamentado las noticias que llegaban desde el Capitolio, mientras que destaca el hecho de que líderes como Angela Merkel o Emmanuel Macron no se pronunciaran al respecto en sus redes sociales durante la noche del 6 al 7 de enero.

El Primer Ministro portugués, Antonio Costa, ha expresado su preocupación en la misma línea de Sánchez. El Primer Ministro italiano, Giuseppe Conte, ha resaltado que la violencia es incompatible con la democracia, mientras que el griego Kyriakos Mitsotakis ha asegurado que la democracia estadounidense es resistente y superará esta crisis.

A las condenas se han sumado líderes países como Canadá, Rusia, Argentina o India, pero también organizaciones como la NBA o la OTAN. El secretario general, Jens Stoltenberg, calificó las violentas protestas en Washington de “escenas impactantes” y recalcó que “el resultado de estas elecciones debe ser respetado”.

Incluso personalidades cercanas a Trump, el primer ministro, Boris Johnson, ha condenado lo ocurrido en otro tuit. “Vergonzosas imágenes en el Congreso de Estados Unidos. Estados Unidos representa la democracia por todo el mundo y ahora es vital que haya un traspaso de poder pacífico y ordenado”.

Las reacciones de la ultraderecha

Los líderes de las formaciones ultraderechistas europeas también se han pronunciado respecto al asalto violento del Capitolio estadounidense en Washington. En el caso de España, el presidente de Vox, Santiago Abascal, comparó la protesta llamada Rodea el Congreso de 2016 y a la organización del referéndum de independencia de Cataluña con los hechos transcurridos en Estados Unidos, en los que diversos manifestantes iban armados y que han terminado con heridos de bala.

Esta misma línea han seguido el exlíder de Ciudadanos, Albert Rivera, y el portavoz del Partido Popular en el Congreso, Teodoro García Egea. No obstante, pese a haber asegurado Abascal que quienes cometen actos violentos en España son los partidarios de la izquierda, ha llamado a respetar los procesos electorales y la convivencia.

En cambio, el candidato de Vox a la alcaldía de Logroño, Adrián Belaza, ha publicado en su cuenta de Twitter estas palabras: “Señores, ni golpe de Estado en Estados Unidos como los progres entre lágrimas lloran ahora mismo ni nada que se le parezca. Se está luchando por parte de una gran parte del valiente pueblo americano por preservar la DEMOCRACIA y que se demuestre un fraude electoral cantado”. El tweet ha sido borrado esta mañana por su autor.

Tweet de Adrián Belaza, candidato de Vox a la alcaldía de Logroño, ya eliminado, defendiendo el asalto al Capitolio de EEUU. Fuente: Twitter
Tweet de Adrián Belaza, candidato de Vox a la alcaldía de Logroño, ya eliminado, defendiendo el asalto al Capitolio de EEUU. Fuente: Twitter

En otros países europeos los partidos ultraderechistas han sido mucho más contundentes en sus críticas de los actos violentos acontecidos en Washington. Por ejemplo, Tino Chrupalla, miembro del Bundestag en representación de la formación de extrema derecha Alternativa para Alemania, ha criticado con rotundidad el asalto al Capitolio: “Aquellos que atacan violentamente a los parlamentos tienen como objetivo el corazón de la #democracia. Esto es cierto en #WashingtonDC, en #Berlín o en cualquier otro lugar del mundo. Para el #AfD, la preservación de la democracia es el objetivo político más noble. La violencia nunca debe ser un medio de la política”.

Incluso la dirigente del Frente Nacional francés, Marine Le Pen, ha mostrado su desaprobación hacia las imágenes vistas en torno al Capitolio estadounidense. Según reflejan sus tweets, en los que expresa declaraciones realizadas en una entrevista para Les4V: “Creo que en una democracia tenemos derecho a protestar y a manifestarnos, pero de forma pacífica. Cualquier acto de violencia que intente socavar el proceso democrático es inaceptable, y me sorprendieron mucho las imágenes en el Capitolio”.

Asimismo, ha afirmado que: “Donald Trump debe condenar lo que pasó. Todavía tiene que ser capaz de hacerlo, ya que su video apelando a la calma, que pensamos lo que queremos, ha sido censurado por las redes sociales. Esta censura de los gigantes digitales plantea interrogantes, ¡incluso en Francia!”

El líder de la Liga Norte italiana, Matteo Salvini, ha fijado un tweet que reza: “La violencia nunca es la solución, nunca. Larga vida a la libertad y la democracia, siempre y en todas partes. #Washington”.

Silvia Moreno

Noticias de actualidad y articulista. Graduada en Periodismo, máster en Teoría Política y doctorando en Ciencias Políticas y de la Administración. Con especial interés por cuestiones relacionadas con la memoria histórica y por la investigación geopolítica en torno a movimientos políticos y sociales en Internet.

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