Elecciones en Chile: victoria candidaturas independientes y progresistas, derrota de la extrema derecha

Las elecciones en Chile, comicios para la conformación de una Asamblea Constituyente que se encargue de redactar una nueva Constitución para el país, ha dado como resultado una victoria abrumadora de las candidaturas independientes y de la oposición de izquierda y centro izquierda del país, que se harían con más de dos tercios de la futura Asamblea. Así lo dicen los resultados provisionales tras finalizar una jornada electoral que comenzó el pasado 15 de mayo. Por otro lado, ha significado también una seria derrota para las fuerzas de la derecha, afines al actual presidente, Sebastián Piñera.

Con dos tercios de la Asamblea Constituyente, las fuerzas más progresistas, agrupadas alrededor de Apruebo Dignidad y Lista del Pueblo (con un 18,5 y un 15,1% del voto respectivamente) y las de izquierda moderada Lista del Apruebo e Independientes No Neutrales (con un 14,7 y un 7,9% de los sufragios), tendrán el poder de decidir sobre todo el contenido de la nueva Constitución. El debate se prolongará hasta junio de 2022 cuando se apruebe el texto que después deberá ser aprobado mediante referéndum.

Por otro lado, la lista Vamos por Chile, que agrupaba a todos los partidos de derecha y de extrema derecha, con tan solo el 21,1% de los votos, apenas tendría influencia en la redacción de la nueva carta magna, a pesar de que las izquierdas se presentaron divididas y las derechas buscaran aglutinar al máximo todos los grupos políticos posibles.

Así, contra todo pronóstico, las candidaturas independientes se han impuesto con 45 escaños de los 155 totales, por encima de cualquiera de los otros tres bloques políticos que han concurrido; seguidamente, la izquierda, que suma al Partido Comunista y a la coalición Frente Amplio, debuta con 28 escaños; la centro izquierda, partidos de la socialdemocracia tradicional, ha obtenido 25 asientos; y, por último, el bloque de derechas, ha obtenido 39 escaños.

Los electores han castigado con fuerza al bipartidismo clásico de Chile.

Derrota del Gobierno de Sebastián Piñera en las elecciones en Chile

El presidente chileno, Sebastián Piñera, no tardó en reaccionar públicamente. Afirmó que los resultados llevan a “una reflexión” para el Gobierno, ya que “hoy la voz de todos los ciudadanos se escuchó con la misma fuerza”.

El mandatario narró el largo recorrido desde que Chile comenzara en 2019 con protestas masivas que se prolongaron hasta 2020 y que, tras una fuerte represión y criminalización por parte de su ejecutivo y de medios afines, decidió promover el llamado “acuerdo de paz” y permitir en plebiscito que llevaría a la población a pronunciarse a favor de la necesidad de una nueva Constitución para el país.

Será la primera vez en toda la Historia de Chile en la que la ciudadanía será la encargada de decidir el rumbo de la Constitución.

Una Constitución anclada en la dictadura de Augusto Pinochet

Augusto Pinochet, dictador de Chile, con Henry Kissinger. Autor: Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, 1976. Fuente: Archivo General Histórico del Ministerio de Relaciones Exteriores (CC BY 2.0)
Augusto Pinochet, dictador de Chile, con Henry Kissinger. Autor: Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, 1976. Fuente: Archivo General Histórico del Ministerio de Relaciones Exteriores (CC BY 2.0)

A pesar de que la Constitución había sido reformada hasta 41 veces durante los 30 últimos años de democracia para eliminar las medidas más dictatoriales, era un obstáculo constante para poder aprobar leyes y reformas que la ciudadanía reclamaba y que había originado multitud de protestas durante los últimos años, especialmente en materia de educación, sanidad y sistema de pensiones.

La Carta Magna obedece a un modelo denominado de Democracia protegida, con mecanismos que facilitan reprimir posibles reivindicaciones centradas en la mejora de las condiciones de la gente trabajadora y tener más fácilmente el control y gestión de mecanismos locales.

El peso institucional de las Fuerzas Armadas, el Consejo de Seguridad Nacional, la existencia de senadores y cargos a dedo, un sistema electoral no representativo de ciertas minorías y colectivos y el peso importante a la familia tradicional son otros de los aspectos de la Constitución más criticados.

En octubre de 2019, tras años de descontento y a ocho años de las movilizaciones estudiantes de Chile de 2011, se dio el llamado “estallido social”, desencadenado por el alza de la tarifa del transporte público de Santiago de Chile, la capital del país. Desde entonces, todo el territorio se ha visto sacudido por multitud de disturbios y protestas, con 32 personas fallecidas y muchas más heridas, en lo que ha sido calificado del “peor malestar civil” desde el fin de la dictadura de Pinochet.

Finalmente, en octubre de 2020, el 78% de la gente que votó en el plebiscito se manifestó a favor de una nueva Constitución.

Enlaces y fuentes:

– Foto de portada: Protestas en Chile por una nueva Constitución. Autor: José Pereira, 28/10/2020. Fuente: Iberioconnect.blog (CC BY 2.0)

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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