Desinformación, manipulación y bulos: así construyeron PP y Vox el asalto al Ayuntamiento de Lorca

«Es un atentado a la democracia, que recuerda al asalto al Capitolio». Así calificaba el alcalde del municipio de Lorca, Diego José Mateos, los hechos ocurridos este pasado lunes durante la celebración del Pleno del Ayuntamiento de la localidad, cuando una treintena de personas asaltaron de forma violenta el Centro de Desarrollo Local donde se celebraba la sesión, incluso agrediendo a las autoridades locales, durante una manifestación de ganaderos, obligando a suspenderla.

Los hechos violentos en Lorca muestran un conflicto que en el último mes ha copado los titulares de toda la prensa española a raíz del bulo sobre las declaraciones de Alberto Garzón, ministro de Consumo por Unidas Podemos, pero que en el municipio murciano se remonta a varios años atrás: el de las macrogranjas.

El asalto, que ha sorprendido por su crudeza y su violencia, se difundió rápidamente por las redes sociales. Las cámaras de seguridad del Centro de Desarrollo Local, cuyas imágenes han sido publicadas por La Opinión de Murcia, ofrecen también imágenes adicionales sobre cómo comenzó el asalto, donde hay cierta apariencia de tranquilidad hasta que, de pronto, un pequeño grupo de gente se dirige contra las puertas del edificio.

El asalto es consecuencia de la ofensiva política alentada por Vox y por el Partido Popular (PP) que ha terminado por estallar en Lorca, según han declarado las formaciones políticas del PSOE y Unidas Podemos.

¿Qué sucede en Lorca?

Lorca es una ciudad de 96.000 habitantes y la industria cárnica es clave en la actividad económica de la misma: produce nada más y nada menos que el 50% de carne de porcino de toda la Región de Murcia. Durante la sesión de pleno del pasado lunes 31 de enero, el Ayuntamiento se disponía a aprobar una moción para reformar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobado en 2020 y establecer así una distancia mínima entre los núcleos de población y las granjas de nueva construcción de ganado porcino.

La moción parte de un acuerdo de julio de 2020 por todos los grupos municipales de Lorca y por los propios ganaderos para tratar de ordenar ese sector en la ciudad y mejorar la convivencia. La nueva norma se limita a las granjas de porcino y no afecta a las que ya están en funcionamiento ni tampoco a las de otros tipos: caprino, vacuno y bovino, que también hay en la localidad, pero sí impide que se construyan nuevas granjas de cerdos o que se amplíen las existentes a menos de 1.500 metros de los núcleos de población, centros educativos y centros sanitarios de la localidad, ni a menos de 500 metros de manantiales o fuentes naturales o 100 metros de ramblas y cauces.

Es decir, en realidad, la normativa municipal afectaba bien poco al desarrollo económico de la industria y obedece a directrices totalmente rutinarias y habituales en un municipio. Esto es lógico teniendo en cuenta que las competencias locales son bastante limitadas en este campo.

El motivo de esta normativa, que, tal y como confiesa para El Confidencial el ganadero Pablo Pedrero, quien acudió a la concentración frente al consistorio (aunque no participó en el asalto), se debe a la necesidad de regular la apertura de nuevas granjas porcinas por el malestar que provoca el crecimiento sin control que han vivido en Lorca, provocando contaminación y malos olores, entre otros problemas.

La obsesión por dinamitar al gobierno municipal

El sector de la ganadería lleva tiempo buscando una regulación y la aprobación de ciertas medidas pactadas desde hace meses, lo que habría motivado la irritación inicial. Sin embargo, PSOE y UP no son las únicas formaciones que piensan que PP y Vox alentaron y provocaron a los ganaderos, concretamente a la patronal Aldespo Lorca, a acudir frente al Ayuntamiento durante la celebración de la sesión de pleno.

Pepe García, portavoz de la plataforma Stop-cebaderos, quien lleva años luchando contra el crecimiento en la localidad de estas instalaciones de porcino, manifestó: «El PP aprovecha para mentir a los ganaderos y para romper el acuerdo. Es una mentira absoluta, una manipulación del PP y Vox en connivencia con los representantes de los ganaderos y con el técnico que firma el 99% de los proyectos de Lorca».

Él, que estuvo presente en el Pleno, añade que el asalto fue premeditado y planificado: «Fue orquestado desde dentro y desde fuera. Los ganaderos, el PP y Vox tenían una hoja de ruta clarísima: que no se celebrara el Pleno; desde fuera por la protesta de los ganaderos y desde dentro por los concejales de PP y Vox».

Según su versión, todo se organizó en una reunión de los ganaderos el viernes por la tarde a la que asistieron concejales del PP y de Vox: «Allí mismo se decidió la estrategia y durante el fin de semana se dedicaron a anunciar, incluso con coches con altavoces que recorrían toda Lorca, la convocatoria para el lunes».

Los ganaderos y su perspectiva

Por otro lado, Pedro Giner, quesero artesano de Lorca y participante en el altercado, en declaraciones a la Cadena SER, ha manifestado su arrepentimiento y ha reconocido que fueron engañados. «Queríamos estar allí para saber de lo que se estaba hablando porque yo fui muy desinformado a esa manifestación. A nosotros lo que nos dijeron, la gente que nos dijo que fuéramos a esa manifestación (…) nos dijeron unas cosas que no coincidían con la realidad», declaró en un audio que se ha compartido también en redes sociales. «Me da vergüenza ajena», reconoció sobre su actuación, «la desinformación hace muchas veces tomar decisiones incoherentes, y esta es una de ellas».

Marcos Alarcón niega todas estas acusaciones. Reconoce que el viernes por la tarde sí se celebró una «asamblea abierta» a la que, efectivamente, «asistieron representantes del PP y de Vox como podría haber acudido cualquiera» y que, después de informar a la Delegación del Gobierno en Murcia, se difundió la concentración.

No obstante, el portavoz de los ganaderos desmiente que hubiera una planificación previa del asalto y niega cualquier influencia de los partidos de la derecha. Es más, condena el asalto y reconoce que «se les fue de las manos», que nadie podía evitar la reacción violenta de unos cuantos individuos. Utiliza como argumento que en el momento del asalto ellos estaban reunidos con el alcalde de Lorca para pedir un aplazamiento de la votación.

Paco Román, presidente de Adespo Lorca, justificó a Europa Press la indignación y la concentración porque entendía que la normativa que se iba a aprobar «supondría detener la implantación de nuevos cebaderos o la ampliación de los que ya hay existentes» y que querían paralizarla.

La extrema derecha del lado de los asaltantes

Pese a lo insólito y la crudeza de las imágenes, de una violencia poco propia en democracia contra una institución pública, el hecho ha sido señalado por Vox y por el PP como un reflejo del cabreo del sector ganadero con las políticas del gobierno. «El campo ha estallado contra los continuos ataques del PSOE», declaró Fulgencio Gil, exalcalde de Lorca por el PP y que estaba presente en la concentración. No obstante tanto él como Fernando López Miras, presidente de la Región de Murcia, han condenado el ataque y han llamado al diálogo.

También se encontraban en la concentración la alcaldesa del PP de Puerto Lumbreras, María Ángeles Túnez, y la de Fuente Álamo, Juana María Martínez. Testigos de la concentración han señalado que desde el PP de Lorca estaban «alentando a los ganaderos a actuar como han hecho, asomándose por las ventanas y congratulándose de la que se estaba formando».

Vox, por su lado, ha asegurado que «los progres de la Agenda 2030 ya no pueden pisar la calle» y, desde su sindicato Solidaridad, ha respaldado el asalto al compartir el vídeo diciendo que «con los hombres del campo que ven como se pretende acabar con su sustento y su forma de vida». «Esta es la imagen de la desesperación del pueblo que se ve sometido por las políticas globalistas, comunistas y de izquierdas.», declaró en un tuit Rodrigo Alonso, líder del sindicato.

También declararon que los partidos políticos de izquierda están criminalizando y señalando a los ganaderos de Lorca. El polémico tuitero Alvise Pérez, conocido por su cercanía a Vox y por difundir noticias falsas y bulos, ha llegado a amenazar a los periodistas de Radio Murcia con difundir datos personales acerca de su personal, sus familias y sus domicilios «hasta que paren esta persecución extra-judicial». A raíz de este tuit, decenas de ultraderechistas se han lanzado en redes sociales contra la cadena.

Es decir, la extrema derecha ha seguido con sus bulos y mentiras acerca del debate sobre la ganadería que ha marcado el panorama político a raíz de las declaraciones del ministro de Consumo sobre la ganadería extensiva y las macrogranjas y que, a pesar de haber sido desmentido, sigue siendo utilizado por las derechas para conseguir rédito político.

Las autoridades locales que revisaron las grabaciones de seguridad, ya han detenido a una de las personas, según declaraciones a la Cadena Ser, «el único ganadero que agredió claramente a un agente y le causó lesiones» en el cuello. Tras entregarse él mismo, ha pasado a disposición de la Policía Nacional, instructora del atestado del incidente.

Moisés Pérez

Graduado en filología hispánica y futuro profesor de secundaria. Apasionado por la política, la sociología y la educación. Convencido de que con la política y la educación se puede cambiar el mundo. Amante del rigor informativo y del análisis de datos para combatir las "fake news"

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