Texas contra los transgénero: nuevo proyecto de ley condenaría a los adultos que ayuden a menores trans

Los legisladores de Texas estudian un proyecto de ley anti-transgénero que tipificaría como abuso infantil la afirmación del género de los menores trans por parte de sus padres o médicos. Este es solo uno de los cuatro proyectos que los legisladores han estudiado durante la última semana sobre este tema, formando parte de un esfuerzo nacional, que incluye a más de 30 cámaras estatales, por restringir los derechos de los estadounidenses transgénero.

Por ello, la comunidad LGBTQ+ ha reaccionado y los menores están saliendo a manifestarse a favor de su derecho a la atención médica y a la prestación de atención. “Dios me hizo. Dios me ama por lo que soy y Dios no comete errores”, decía Kai Shappley, una niña transexual de 10 años, ante la audiencia del Comité de Asuntos Estatales de Texas. “No me gusta pasar mi tiempo libre pidiendo a los adultos que tomen buenas decisiones”, a lo que añadía: “Los legisladores de Texas me han atacado desde el preescolar. Ahora estoy en cuarto curso”.

El proyecto de ley, redactado por el senador Charles Perry y que pretende “acabar con la práctica de la modificación de género infantil en el Estado de Texas”, sumaría al listado de delitos punibles en virtud de las leyes estatales de protección de la infancia “administrar o suministrar, consentir o ayudar a administrar o suministrar” cirugía de reasignación de género o bloqueadores de la pubertad con fines de transición o reasignación de género.

Asimismo, los padres que proporcionen cuidados de reafirmación de género a niños transgénero podrían perder la custodia y enfrentarse a cargos penales, dado que son los proveedores de servicios médicos.

Por su parte, el presidente del Partido Republicano de Texas, Allen West, emitió un comunicado en el que aseguraba que “es imperativo afirmar que lo que un adulto legalmente reconocido busca hacer con su cuerpo no es la cuestión aquí”. En cambio, mostraba su preocupación por “las terapias hormonales, los bloqueadores de la pubertad y las cirugías de los genitales que se llevan a cabo en los niños, en algunos casos desde los ocho años de edad”.

En el lado opuesto, los profesionales de la medicina y los miembros y defensores de la comunidad LGBTQ+ aseguran que los menores transexuales deben recibir una atención sanitaria que les ayude a afirmar su género puesto que, de lo contrario, serían más proclives a tener problemas de salud mental o a plantearse el suicidio. En este sentido, los estudios realizados hasta el momento han demostrado que la utilización de bloqueadores de la pubertad puede disminuir el riesgo de suicidio en los adolescentes transgénero que, ya de por sí, es mayor que en sus compañeros cisgénero.

En el lado opuesto, los profesionales de la medicina y los miembros y defensores de la comunidad LGBTQ+ aseguran que los menores transexuales deben recibir una atención sanitaria que les ayude a afirmar su género puesto que, de lo contrario, serían más proclives a tener problemas de salud mental o a plantearse el suicidio.

En este sentido, los estudios realizados hasta el momento han demostrado que la utilización de bloqueadores de la pubertad puede disminuir el riesgo de suicidio en los adolescentes transgénero que, ya de por sí, es mayor que en sus compañeros cisgénero.

Médicos por el Cambio ya ha escrito una carta abierta a los partidarios del proyecto de ley explicando que “según nuestra experiencia, la afirmación y la aceptación por parte de los padres, los tutores, los médicos y todos los demás adultos importantes en la vida de un niño son extremadamente beneficiosas para la salud y la felicidad del niño”.

“Afirmar la atención sanitaria puede ser literalmente de vida o muerte para cualquier persona, pero especialmente para los jóvenes trans”, afirmaba ante la CNN Raquel Willis, activista y escritora trans negra. «La gente cree que es una exageración. No lo es. La gente cree que se puede disciplinar la identidad de alguien y eso no es cierto y en muchos sentidos es una tortura”.

A lo largo del año 2021 ya se ha superado el récord de proyectos de ley anti-transgénero presentados en Texas respecto al año anterior. Algunos restringen el acceso de los pacientes transexuales a la atención sanitaria, mientras que otros prohíben a los atletas transgénero participar en deportes. En respuesta a esto, la National Collegiate Athletic Association (NCAA) se ha pronunciado para afirmar que solamente organizará eventos deportivos en lugares donde los estudiantes-atletas transgénero no sufran discriminación.

“La Junta de Gobernadores de la NCAA apoya firme e inequívocamente la oportunidad de que los estudiantes-atletas transgénero compitan en los deportes universitarios», dijo la liga deportiva universitaria en un comunicado publicado por su junta de gobernadores. “Este compromiso se basa en nuestros valores de inclusión y competencia justa”.

Del mismo modo, la Comisión de Derechos Humanos ha escrito que “estos proyectos de ley no están abordando ningún problema real, y no están siendo solicitados por los constituyentes. Más bien, este esfuerzo está impulsado por organizaciones nacionales de extrema derecha que intentan ganar puntos políticos sembrando el miedo y el odio”.

Silvia Moreno

Noticias de actualidad y articulista. Graduada en Periodismo, máster en Teoría Política y doctorando en Ciencias Políticas y de la Administración. Con especial interés por cuestiones relacionadas con la memoria histórica y por la investigación geopolítica en torno a movimientos políticos y sociales en Internet.

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