El Tribunal Supremo de Alemania certifica la cadena perpetua para la líder neonazi Beate Zschaepe

El Tribunal Supremo de Alemania rechazó la semana pasada la apelación contra la cadena perpetua de Beate Zschaepe, conocida por ser la única superviviente del grupo neonazi alemán Clandestinidad Nacionalsocialista que atacó a personas de origen turco y otras minorías étnicas en una ola de asesinatos entre el año 2000 y el 2007. El grupo llegó a asesinar a ocho personas de origen turco, a una de origen griego y a un agente de policía.

La Corte Federal de Justicia dijo en un comunicado que, finalmente, había rechazado su apelación contra la sentencia dictada hace tres años y dictaminó que sus crímenes eran de tal gravedad que podía permanecer en prisión por más tiempo que la cadena perpetua estándar de 15 años. La duración exacta de su condena se decidirá durante su encarcelamiento, que en principio podría durar hasta su muerte.

Beate Zschaepe, cabecilla de un grupo terrorista neonazi

Beate Zschaepe, que actualmente tiene unos 46 años, tenía entre 25 y 32 años cuando cometió los crímenes por los cuales ha sido condenada. Era una de las cabecillas de la organización terrorista Clandestinidad Nacionalsocialista, de ideología neonazi que, además de los delitos antes citados, llevó a cabo otros, como violencia, intimidación, daños al patrimonio y apología del nazismo, que en Alemania es delito.

Concretamente, Zschaepe se encargaba de la logística y las finanzas del grupo, encontrando pisos francos y domicilios seguros donde esconderse y organizar los delitos y otras acciones.

Un tribunal regional de Munich declaró a Beate Zschaepe culpable en el 2018 de diez cargos de asesinato. También fue declarada culpable de pertenencia a una organización terrorista, participación en dos atentados con bomba y más de una docena de robos a bancos, además de intento de asesinato por prender fuego al escondite del grupo cuando fueron encontrados por las autoridades policiales alemanas.

Los otros cabecillas, Uwe Boehnhardt y Uwe Mundlos, que se cree que llevaron a cabo los asesinatos, murieron antes de ser arrestados en lo que pudo haber sido un asesinato-suicidio tras un robo fallido en el 2011.

El Tribunal Supremo también confirmó las condenas de dos cómplices: Ralf Wohlleben, quien proporcionó al trío una pistola y un silenciador que se sabía que planeaban usar para los asesinatos, y Holger Gerlach, que proporcionó al grupo un arma de fuego y documentos de identidad falsificados mientras sus miembros estaban en situación de prófugos.

Activistas antirracistas y antifascistas en Alemania han afeado a las autoridades alemanas el haber cometido numerosos errores durante la investigación de los asesinatos. Por otro lado, Gamze Kubasik, ­cuyo padre, Mehmet Kubasik, fue asesinado por el grupo en el 2006, acogió con agrado la de­cisión judicial y pidió a Zschaepe que revele los nombres de otras personas que ayudaron al grupo.

La extrema derecha en Alemania, un problema

Konrad Adam, Frauke Petry y Bernd Lucke, fundadores de Alternativa para Alemania, en la primera convención del partido 2013. 
Autor: Mathesar. Fuente: Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)
Konrad Adam, Frauke Petry y Bernd Lucke, fundadores de Alternativa para Alemania, en la primera convención del partido 2013. Autor: Mathesar. Fuente: Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

A pesar de que en Alemania se persigue la apología al nazismo, como el negacionismo del Holocausto o la exhibición de símbolos nazis, la extrema derecha ha ido en aumento en los últimos años, incluyendo un aumento de los delitos de odio, especialmente contra la población migrante y las minorías étnicas.

La crisis económica global del año 2008, la oleada de refugiados a Europa por la Guerra Civil de Siria en 2015 y la necesidad de reaccionar a los crecientes movimientos de izquierda que ocupaban la agenda social y política (entre otros factores), junto a la crisis sanitaria por el coronavirus, son factores que han propiciado el auge de la extrema derecha que se vive actualmente.

En 2013, se fundó Alternativa para Alemania (AfD), el cual ha estado experimentado un apoyo electoral constante con un marcado discurso xenófobo y ultranacionalista. Actualmente, cuenta con 94 escaños de 709 en el Bundestag (parlamento alemán), 11 en el Parlamento Europeo y presencia en todos los landers.

Paralelamente, se ha desatado una segunda ola de violencia ultraderechista junto a la aparición de nuevos grupos neonazis. Entre 2015 y 2017 se vieron los primeros repuntes, con ataques aislados a cuchillo contra militantes y cargos políticos de todo signo político, destacando el asalto la candidata a la alcaldía de Colonia Henriette Reker en octubre de 2015, quien era favorable a acoger a personas refugiadas.

Al mismo tiempo, aumentaron los ataques de la ultraderecha contra personas refugiadas, migrantes, negras y LGTBI+. Las autoridades registraron 995 delitos en 2016 contra casas y asilos de personas refugiadas.

La mayoría de estos delitos fueron realizados por el Grupo Freital y Oldschool Society (ambos fundados en 2015), el cual planeaba poner explosivos para asesinar personas refugiadas.

En 2015 y 2016 se considera el primer pico de esta segunda escalada de la violencia neonazi, que pareció reducirse en 2017 hasta producirse nuevos repuntes en 2018, 2019 y 2020.

La Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV) concluyó en 2018 que hay 24.100 militantes ultraderechistas activos en el país, sobre una población de algo más de 82 millones de personas, la mitad de ellos dispuestas a emplear la violencia.

Además, se contabilizaron 1.156 delitos violentos de “delincuencia con motivación política, de ultraderecha”, una subida del 2,3% respecto a 2017. Las víctimas ascendieron a 838 en 2018, las lesiones físicas aumentaron un 4% y los intentos de homicidio fueron 7.

En junio 2019, el político del CDU Walter Lubcke, quien se mostró a favor de la política de acogimiento de refugiados, fue asesinado de un disparo en la cabeza por una persona asociada a Combat18, Blood&Honor y el NPD. Ese mismo año, hubieron dos asesinatos en Halle tras el ataque a una sinagoga en plena celebración. Un año en el que, según los datos del gobierno de Alemania, se realizaron una media de cinco ataques cada día contra personas migrantes.

Para 2020, un informe aseguraba que los delitos antisemitas habían aumentado un 13% con respecto a 2019, con más de 2.000 registros. Ese mismo año, dos locales en Hanau fueron víctimas de un tiroteo con motivaciones políticas, dejando un saldo de 9 muertes y 5 personas heridas de gravedad.

Enlaces y fuentes:

– Foto de portada: Beate Zschaepe. Autor: EPA, 12/09/2017. Fuente: BBC / Wikimedia Commons (Fair Use)

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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