Protestas tras la muerte de una mujer a la que los médicos negaron el aborto en Polonia

El aborto en Polonia es casi inexistente fruto de una leyes del aborto más restrictivas de Europa que se ha cobrado su primera víctima, Izabella. Este hecho ha provocado manifestaciones en todo el país, gobernado por el partido de extrema derecha Ley y Justicia (PiS).

La mujer acudió a un hospital en Pszcyna, embarazada de 22 semanas. Su feto había sido diagnosticado con “defectos”, exactamente con perdida del líquido amniótico.

Pero la restrictiva ley polaca del aborto recientemente modificada prohíbe las interrupciones del embarazo en caso de malformación, así que el equipo médico se lanzó a intentar salvar ambas vidas. Ante el mal estado de la madre, el equipo del hospital intentó provocar el parto. Además se mantuvieron “expectantes” ante la evolución de la madre y solo actuaron cuando se confirmó la muerte fetal.

Así lo ha defendido la abogada de la familia Jolanta Budzowska (y varios testigos). Según su versión los médicos “se abstuvieron de vaciar la cavidad uterina hasta la muerte del feto«, lo que está «relacionado con la normativa vigente que limita la posibilidad de un aborto legal».

El hospital confirmó estas sospechas al indicar que se habían seguido todos los cauces legales: “el único objetivo del equipo médico fue la preocupación por la salud y la vida de la paciente y del feto», y que «todas las decisiones médicas se tomaron teniendo en cuenta las disposiciones legales y las normas de conducta vigentes en Polonia«.

Y es que con la actual ley polaca sobre el aborto, la actividad de los médicos sobre el feto está ampliamente restringida y las penas son cuantiosas, motivo que provocó la espera.

La mujer murió de shock séptico horas después. La muerte de la madre fue «simplemente consecuencia de la sentencia del Tribunal Constitucional”, declaró la letrada Budzowska

Protestas convocadas en todo el país

Desde el lunes, activistas por los derechos de las mujeres han convocado protestas bajo el lema “Ni una más”.

Estas protestas se concentran sobre la actual ley del aborto, a la que culpabilizan de la muerte de la joven. Esta ley impide el aborto por cuestión de malformación fetal, dejando solamente como posibles casos peligro para la vida de la madre, incesto o violación.

La práctica totalidad de abortos que se daban en el país ocurrían por el supuesto de malformación o defecto.

Por su parte, los ultraconservadores de Ley y Justicia han pedido no politizar la muerte de la joven. El diputado de la extrema derecha polaca, Marek Suski, ha declarado que «los errores médicos ocurren (…) desafortunadamente, aún hoy día hay mujeres que fallecen durante el parto».

El ministerio de Salud ha pedido que se investigue al hospital y distintos diputados del KO han pedido una comisión parlamentaria que investigue la muerte de la mujer.

El gobierno ultraconservador y el inexistente derecho al aborto en Polonia

Polonia lleva desde 2015 gobernada por la extrema derecha de Ley y Justicia, quienes como Víktor Orbán en Hungría, están llevando a cabo una revolución conservadora en el país. El artífice de este cambio es el hombre fuerte de Polonia y presidente del PIS, Jaroslaw Kacynski, quien tiene una visión de Polonia como el baluarte de la cristiandad en Europa.

Con esto en mente, su gobierno está realizando una guerra contra los derechos de las mujeres y, muy intensamente, contra las personas LGTB. Así, después de reformar el Tribunal Constitucional y formar una mayoría conservadora, el gobierno formuló una pregunta en 2019 sobre la ley del aborto en Polonia, intentando vincular el aborto con una supuesta eugenesia.

Fue este tribunal el que falló a favor de la tesis del gobierno y eliminó el supuesto de malformación o defecto, con el que se llevaban a cabo casi todos los abortes legales, unos mil al año.

Ahora estas mujeres deben abortar en el extranjero o tener el bebé bajo las restrictiva y peligrosa para la madre legislación polaca.

La imparcialidad de este Tribunal (y de la judicatura polaca) son un tema que ha provocado grandes enfrentamientos con la UE, al caminar Polonia por la senda de las democracias iliberales e intentar acabar con la separación judicial.

Esto se ha conseguido a través del control de los distintos jueces, nuevas leyes sobre la judicatura y los tribunales. E incluso la creación de cámaras para juzgar a los jueces díscolos.  

Esta última causa provocó la ira de Europa con una resolución del Tribunal de Justicia Europeo con multas millonarias hasta su eliminación.

Actualmente los fondos europeos para Polonia están retenidos hasta que el país vuelva a respetar el Estado de Derecho y la separación de poderes.

Juan Francisco Albert

Director de Al Descubierto. Estudiante de Ciencias Políticas y máster en Política Mediática. Apasionado del estudio y análisis del hecho político, con especial interés en el fenómeno de la extrema derecha, sobre la que llevo formándome desde 2012. Firme defensor de que en política no todo es opinable y los datos, fuentes y teorías de la ciencia social y política deben acompañar cualquier análisis.

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