“Quiten los putos arcos de seguridad”: Donald Trump sabía que sus seguidores iban con armas en el asalto al Capitolio y quiso unirse a ellos

Nuevas informaciones están amargando al ex presidente Donald Trump revelando el hecho que era consciente de que sus seguidores iban con armas en el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021 y que, además, intentó unirse a ellos. Así se ha sabido en una nueva audiencia convocada en el Congreso, que durante la semana anterior estuvo mostrando sus conclusiones de la investigación por el asalto al Capitolio.

El Congreso no iba a volver a reunirse hasta mediados de julio, por lo que algo muy importante iba a pasar cuando se convocó de manera sorpresiva a los medios este miércoles en una nueva sesión. Y así ha sido.

En la cita de ayer, declaró Cassidy Hutchinson, una desconocida para el gran público pero que fue la asistente personal de Mark Meadows, jefe de personal de la Casa Blanca y mano derecha de Donald Trump durante su administración.

Hutchinson, que por entonces era una joven becaria de 22 años, relató con cierto nerviosismo todo lo que se vivió en la Casa Blanca durante el asalto al Capitolio y los días previos, confirmando ciertas sospechas e informando de nuevos datos.

Por un lado, Donald Trump era perfectamente conocedor de que sus seguidores habían acudido armados preparados a desatar la violencia. Así lo revelaron miembros del servicio secreto (el equipo de seguridad del presidente) que informaron al magnate. “Han convertido las banderas en lanzas” le informó uno de los agentes, además de decirle que iban armados con cuchillos, porras, puños americanos, armas cortantes varias y pistolas. El servicio secreto informó de un gran peligro al saber que había una multitud de rifles automáticos.

“Me da igual que tengan armas, no han venido a hacerme daño”, dijo Trump en un arrebato de furia según lo relatado por Hutchinson. “Dejen entrar a mi gente, pueden marchar al Capitolio desde aquí, dejen entrar a la gente, quiten los putos arcos de seguridad” (refiriéndose a los magnetómetros para detectar armas]”. 

Armas en el asalto al Capitolio y un Trump furioso

Los arcos de seguridad alrededor del mitin y del Capitolio era lo que estaba impidiendo que los seguidores de Trump con armas pudieran acceder al recinto para el mitin “Save America”. De hecho, varios de ellos fueron imputados por portar armas de gran calibre. De ser cierto, esto revelaría que Trump era perfectamente consciente del nivel de violencia que podía desatarse en la marcha hacia el Capitolio, cosa que hasta ahora su defensa ha negado.

De hecho, el entonces presidente, al acabar el mitin, invitó a la gente a asistir al Capitolio, anunciando que los acompañaría. Finalmente no lo hizo, pero se ha revelado que no fue por falta de voluntad. Marchándose del lugar, su equipo de seguridad se negaba a que el presidente acudiera al evento.

Trump se enfrentó al conductor de su limusina e intentó forcejear con él agarrando el volante para que le llevara con la turba: “soy el jodido presidente, llévame al Capitolio ahora mismo”. Posteriormente en un arrebato de furia en la Casa Blanca, Trump lanzaría un plato de comida a la pared que limpiaría Hutchinson, presente en todo momento.

De esta manera, los más allegados asesores de Trump, Mark Meadows y el consejero de la Casa Blanca y abogado, Pat A. Cipollone, le avisaron del peligro de la violencia y las armas en el asalto al Capitolio. Le dio igual.

“No quiere hacer nada, Pat”, dijo Meadows a Cipollone según el testimonio de Hutchinson. Otros testimonios han relatado como Trump miraba la tele y sonreía al ver como la masa se abalanzaba sobre el Capitolio.

Eran especialmente llamativos los gritos pidiendo ahorcar a Mike Pence, el expresidente de Trump que se negó a seguir las ordenes del magnate e impedir la certificación de Biden, con lo que se ganó el apodo de traidor.

Million Maga March. Autor: Victoria Pickering, 14/11/2020. Fuente: Flickr / CC BY-NC-ND 2.0

Los días previos y la connivencia con la extrema derecha

Que Donald Trump fuera conocedor de que sus fieles portaban armas en el asalto al Capitolio está poniendo contra las cuerdas al millonario neoyorquino. Ahora parece ser que este escenario no era para nada inesperado. Según el testimonio de Hutchinson, Mark Meadows temía el episodio de violencia que podría darse durante el 6 de enero.

Pat A. Cipollone alertó de los problemas legales de esto. De hecho, durante la mañana del 6 de enero, dijo: “Nos van a acusar de todos los delitos imaginables”, mostrando cierta clarividencia ya que los cargos por obstrucción de procedimiento oficial y fraude contra EEUU vuelan en el aire.

La única actitud que contrastaba era la de Rudy Giuliani, el abogado y director de la absurda campaña de Trump para mostrar el inexistente fraude electoral. Giuliani preguntó pocos días antes del asalto al Capitolio a Hutchinson si estaba emocionada: “vamos a ir al Capitolio, el presidente estará allí”.

Pero lo peor era lo que parecía saber Giuliani sobre las armas en el asalto al Capitolio. Y es que el abogado estuvo hablando días antes de la presencia de grupos de extrema derecha armados como Oath Keepers y Proud Boys. De hecho parece que tuvo algún tipo de comunicación, lo que revelaría que los eventos del asalto al Capitolio fueron menos espontáneos de lo que parecía.

Esto explicaría por qué los líderes de ambas organizaciones, Enrique Tarrio de Proud Boys y Stewart Rhodes, fundador de Oath Keepers, se encontraron en un aparcamiento de Washington para coordinase en las acciones el día anterior.

Oath Keepers guardó un gran arsenal de armas en un hotel de Virginia (donde la legislación de armas es mas laxa), moviendo a una gran cantidad de gente y dinero para los eventos del asalto al Capitolio.

Trump en la picota

La revelaciones de Hutchinson, hoy de 26 años ya, han supuesto todo un peligro para Donald Trump. El fin de las investigaciones del Congreso es mostrar a la opinión pública la realidad sobre el presidente y poder lanzar indicios penales para abrir una causa mayor contra el expresidente y sus colaboradores.

Cassidy Hutchinson con su veraz y emotivo discurso que destripa las entrañas del círculo presidencial está dando múltiples pruebas para que estos indicios se conviertan en una gran causa que inhabilite al presidente.

Sobre esto, hay que recordar que fue John Dean, consejero de la Casa Blanca de Richard Nixon, quien realizó un testimonio fundamental para la caída del presidente en el caso Watergate.

Por supuesto Donald Trump ha tachado a Cassidy de ser una “farsante total” negando que tuviera relación el circulo de Trump y atacándola desde su red, Truth Social.

Por supuesto el Congreso ya había previsto esto, una táctica normal del presidente (y la extrema derecha) que se centra en desacreditar y destruir a nivel personal a los que confrontan con ellos, por lo que se publicaron multitud de fotos de la joven con altos cargos de la Casa Blanca de Trump.

Un caso más que se una al rosario de problemas legales del presidente y que lo alejan cada vez más de un Trump 2024.

“Quiten los putos arcos de seguridad”: Donald Trump sabía que sus seguidores iban con armas en el Asalto al Capitolio y quiso unirse a ellos

Juan Francisco Albert

Director de Al Descubierto. Estudiante de Ciencias Políticas y máster en Política Mediática. Apasionado del estudio y análisis del hecho político, con especial interés en el fenómeno de la extrema derecha, sobre la que llevo formándome desde 2012. Firme defensor de que en política no todo es opinable y los datos, fuentes y teorías de la ciencia social y política deben acompañar cualquier análisis.

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