La comisión de investigación del Congreso acusa a Trump de instigar un golpe de Estado

“El 6 de enero fue la culminación de un intento de golpe de Estado, un intento descarado». Esta ha sido la conclusión de la Comisión de Investigación del Asalto al Capitolio (House Select Committee to Investigate the January 6th Attack on the US Capitol) que durante 11 meses ha reunido pruebas inéditas, vídeos y testimonios, además de revisar más de 140.000 documentos.

Esta comisión bipartita, formada por 7 demócratas y 2 republicanos, ha mostrado sus conclusiones en la primera vista pública, que empezó este jueves a las 20:00 en EEUU.

Este es un horario de máxima audiencia donde la vista ha sido retransmitida por todos los canales menos la conservadora Fox News.

El presidente de la comisión, el demócrata Bennie Thompson y la vicepresidenta, la republicana Liz Cheney, ex número 3 del partido, caída en desgracia por no apoyar la narrativa de fraude electoral de Donald Trump,  cargaron duramente contra los hechos del 6 de enero de 2021.

Anunciaron la revelación de un “plan de 7 pasos” de Donald Trump para mantenerse en el poder de manera ilegal.

Así uno de los primeros pasos fue instaurar una narrativa de fraude electoral en la que se intentó convencer masivamente a los electores republicanos que las elecciones habían sido robadas (sin prueba alguna).

El éxito de esta estrategia es visible, el 70% de los votantes republicanos piensan que hubo algún tipo de fraude en las elecciones.

Con esto en mente, Trump intentó forzar a los funcionarios y cargos electos a que no certificaran las elecciones, intentando aplicar una ley creada a finales del siglo XIX para poder ignorar el resultado electoral.

Este plan fracasó mientras Trump gasto decenas de millones en los tribunales para mostrar el fraude.

Todos estos intentos también fracasaron, llegando al Tribunal Supremo, con una mayoría ultraconservadora (6 de 9, 3 de ellos nombrados por el presidente), quienes también certificaron que no hubo fraude.

Los aliados del líder radical intentaron convencerle de que el fraude no existía. Así la comisión ha mostrado grabaciones de sus más allegados, como el ex fiscal general William Bar  (nombrado por Trump), que calificó como “una gilipollez la idea de que le habían robado la presidencia” y su hija, Ivanka Trump que apoyó lo dicho por el fiscal.

Finalmente este primero tuvo que dimitir y Trump siguió con sus intentos de mantenerse en el poder ilegalmente.

El Asalto al Capitolio y las milicias ultraderechistas

El intento de golpe de Estado llamado como Asalto al Capitolio fue el final del plan para intentar mantener a Trump en el poder cuando todo había fallado.

El presidente convocó una gran manifestación MAGA (acrónimo de Make American Great Again) que fue tomada como un llamado a la violencia por las organizaciones ultraderechistas “estadísticamente imposible haber perdido las elecciones de 2020. Gran protesta en D.C. el 6 de enero. Acudid, vamos a lo bestia” – escribió Trump en Twitter.

Ese día era cuando el Congreso de los Estados Unidos debía certificar la victoria de Joe Biden. Un simple trámite legal en el que Trump intentó que su vicepresidente, Mike Pence, incumpliera la ley y no hiciese el acto.

Pence se negó a este plan ilegal (y un tanto absurdo) por lo que Trump empezó una campaña de presión contra él.

El día llegó y Trump apareció ante una masa de decenas de miles de manifestantes, llamando a la gente a actuar, diciendo que les habían robado las elecciones y que Mike Pence no estaba en sus cabales. Y que había que ir al Capitolio a que los escuchasen.

Así la masa se dirigió al lugar. Pero una parte ya se había adelantado como ha mostrado la investigación: los Proud Boys y los Oath Keepers. Estas dos milicias de extrema derecha habían acudido en masa, armadas y preparadas.

De hecho, el día de ante los dos líderes, Enrique Tarrio de Proud Boys y Stewart Rhodes, fundado de Oath Keepers, se encontraron en un aparcamiento de Washington para coordinase en las acciones del día siguiente.

La comisión también descubrió la financiación que ambas milicias pusieron para desplegar más efectivos y armas a la marcha, descubriendo que la explosiva violencia fue menos espontaneo de lo que parecía.

La masa llegó al Capitolio asaltándolo y superando a los agentes, que empezaron una batalla encarnizada.

Los videos muestran como entraron en el Capitolio buscando a ciertos políticos para matarlos.

Los asesores de Trump le rogaron que parase el golpe y que pidiese a la gente volver a casa. Trump se negó mientras veía sonriendo, descrito por sus allegados, el asalto.

También se negaba a convocar a la Guardia Nacional, un cuerpo militar de voluntarios, para evitar el ataque.

Finalmente fue Mike Pence quién ordenó su despliegue. El despliegue tardó más de lo debido ya que la miembros de la Guardia se negaban a desplegarse ya que él no tenía las competencias.

Posteriormente de la Casa Blanca salió la orden de decir que la convocatoria de la Guardia Nacional había salido de Trump cuando no fue así.

Las secuelas del intento de golpe de estado

Estos gravísimos hechos, el intento de golpe de Estado y sus participantes han sido recopilados, ordenados y apoyados con nuevo material visual para que todo el país lo viese.

La actuación policial evitó lo peor ante una turba que buscaba a gente para matarla. Finalmente los únicos fallecidos ese día fueron los seguidores de Trump, de los cuales 5 murieron.

También se hirió a 140 policías. 4 de ellos se suicidaron en los meses subsiguiente por el shock. Algunos salieron con heridas graves como Caroline Edwards, con una lesión cerebral, agente de policía del Capitolio que narró los terribles hechos:

“Había agentes sangrando por todas partes; otros vomitaban. Me resbalaba con la sangre de los demás. Asistí a una carnicería y al caos. No puedo siquiera describir lo que pasó. Ni en mis más salvajes sueños pensé que me vería en mitad de una batalla como esa. Fueron horas y horas de un combate cuerpo a cuerpo para el que yo no estaba entrenada como policía. Era una zona de guerra absoluta”.

Se seguirán presentando pruebas durante los próximos días, amenazando con acabar con la carrera de Donald Trump.

Esto no será fácil con distintos poderes conservadores protegiéndole. Por ejemplo Fox News,  no solo no lo emitió las conclusiones si no que por primera vez no hizo publicidad para evitar que la gente fuera al resto de canales de noticias que emitían las grabaciones.

Muchos republicanos han hecho oídos sordos de este hecho, ya que los políticos radicales pro Trump tienen ahora el control del Partido Republicano.

Un hecho que posiblemente vaya a peor tras las MidTerm, ya que los perfiles más radicales se han presentado en un gran número y han ganado distintas primarias.

El mismo Trump mandó una misiva horas antes de la publicación de las conclusiones de la comisión, no solo negando la gravedad del intento de golpe de Estado, si no santificando el asalto: “representó el mayor movimiento en la historia de nuestro país para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande”.

La congresista Liz Cheney avisó a sus excompañeros sobre la locura de apoyar a Trump, comparable con otros momentos álgidos de la extrema derecha y sus posteriores vergüenzas históricas: “Llegará un día en el que Trump será historia, pero vuestro deshonor permanecerá”.

La comisión seguirá los próximos día intentando demostrar al mundo la gravedad de este intento de golpe de Estado y la voluntad dictatorial de Donald Trump

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