El Tribunal Constitucional polaco dictamina que su legislación está por encima de la UE y pone al país al borde del “Polexit”

Polonia sigue su particular batalla contra la Unión Europea, y esta vez con un episodio que podría cambiar para siempre el curso del país por una resolución del Tribunal Constitucional polaco. El alto tribunal de Polonia, muy cercano al partido ultraderechista Ley y Justicia (PiS), ha dictaminado que la constitución polaca está por encima de la legislación europea y que varios artículos del tratado de la UE son inconstitucionales.

Esta declaración viene a raíz de la pregunta realizada al tribunal en marzo por el gobierno de Mateusz Morawiecki, quien le hizo una consulta sobre qué derecho debía ser el que tuviera prioridad, si el propio del país o el de la UE, ante un conflicto legal.

Esta pregunta no era casualidad, sino que venía en un momento donde la UE se encuentra en distintas batallas legales con Polonia y, en especial, donde ha condenado al gobierno polaco por la reforma de la judicatura que atenta contra la independencia judicial, siguiendo la estela de su principal aliado en el viejo continente: Hungría.

El TJUE también había declarado ilegal el traslado de jueces forzosos para dirimir ciertos casos a la vez que se cuestionaba el nuevo sistema de nombramiento de los miembros de las cámaras de apelación del Tribunal Supremo de Polonia o la puesta en marcha de una sala disciplinaria del Tribunal Supremo polaco.

Con estos cambios, Polonia sigue el camino de las democracias iliberales, rompiendo la separación de poderes y el Estado de Derecho, e intentando concentrar el máximo poder en el ejecutivo. 

Ahora, esta resolución pone al país al borde de la ruptura con la UE, ya que, a partir de ahora, la legislación estatal primará sobre la europea y por lo tanto Polonia no se verá obligada a cumplir los mandatos del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ni los acuerdos internacionales.

Esto es un auténtico shock en la UE, ya que uno de los pilares fundamentales de la Unión es que la legislación europea está por encima de la estatal en ciertos aspectos y, por lo tanto, los mandatos del TJUE sobre los tribunales de los países miembros.

La justicia europea contra la ruptura del Estado de Derecho en Polonia

Europa no ha tardado en responder y parece que el choque de trenes está asegurado. La Comisión Europea ha trasladado su preocupación por el fallo y ha destacado la primacía del derecho de la UE sobre el derecho nacional y además que “todas las sentencias del Tribunal de Justicia europeo son vinculantes para las autoridades de todos los Estados miembros, incluidos los tribunales nacionales”

En este sentido, ha declarado: “Analizaremos detalladamente la sentencia del Tribunal Constitucional polaco y decidiremos los próximos pasos. La Comisión no dudará en hacer uso de sus competencias en virtud de los tratados para salvaguardar la aplicación uniforme y la integridad del derecho de la Unión”.

En estos momentos, la UE mantiene varias actuaciones contra Polonia. Además de la ya mencionadas, mantiene varias investigaciones que acorralan a Polonia investigando el intento de limitar la independencia judicial, la persecución a las personas LGTB o los intentos de limitar la libertad de prensa. Esto está costando miles de millones de euros a Polonia por distintos cauces. Por un lado, son varias las multas que el país acumula por incumplir los mandatos del TJUE.

Una que podría tener sanciones millonarias son las multas del TJUE por no cumplir sus medidas cautelares dispuestas en julio para frenar la modificación del régimen disciplinario de los jueces y la creación de una nueva “sala disciplinaria” en el Supremo.

En este sentido, muchos municipios polacos se han quedado sin acceso a los fondos comunitarios por aprobar mociones de “municipios libres de ideología LGTB”. Debido a esto, varios de estos ayuntamientos ya han dado marcha atrás y han deshecho estos acuerdos plenarios.

Además, Polonia es uno de los pocos países que no tienen aprobado el plan de ayudas al Covid19. Este plan valorado en 36.000 millones de euros esta directamente relacionado con la aplicación del Estado de Derecho. Así que hasta que Polonia no pare su deriva iliberal, el dinero no será liberado.

Y el constante aumento del enfrentamiento entre la Comisión Europea y el gobierno polaco no hace parecer que la batalla vaya a reducirse.

¿Un posible Polexit? Caminos y soluciones enrevesadas a la resolución del Constitucional polaco

Ahora la gran pregunta es qué consecuencias tendrá para la UE y Polonia la insólita decisión del Tribunal Constitucional polaco.

Por un lado, la opción más lógica tras negarse a aplicar las normativas comunitarias y las leyes de la UE sería el “Polexit”, es decir que Polonia abandonase la Unión Europea activando el artículo 50. Esto sería un tortuoso proceso que requeriría un referéndum, uno que posiblemente daría como resultado seguir en la Unión, complicando más la situación.

El sentimiento europeísta sigue fuerte en Polonia y la oposición a Ley y Justicia es cada vez mayor. Además, la opción fuera de la UE sería acercarse a Rusia, una idea nada agradable para los ultraconservadores, ni tampoco para la sociedad polaca, que tiene demasiado cerca las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y el dominio de la antigua URSS sobre su territorio.

Que además, por lo que dicen, no parece ser su opción, ya que hace tan solo unos días calificaron como un hito estar en la Unión Europea.

Para complicarlo todo aún más, no existe un mecanismo para echar a un país de la Unión porque no se pensó en su día que algo así fuera necesario. Además Hungría y Polonia se cubren mutuamente, por lo que si existiera este mecanismo no se podría cumplir.

Así, si Polonia esta fuera de las normativas europeas, otra solución sería que el país cambiara la Constitución para adecuarse a esto. Pero si el ejecutivo fue el que lanzó la pregunta para librarse de tener que obedecer las leyes europeas, es poco probable que acceda a modificar la Constitución de Polonia. Como igual de improbable es que la UE cambie sus tratados para adecuarlas a la nueva situación.

Así, solo queda la negociación entre ambas fuerzas, donde la UE puede hacerle la vida imposible a Polonia, excluyéndola constantemente de fondos y ayudas si sigue manteniéndose en rebeldía frente a la legislación acordada por los 27 y rota por la llegada de la extrema derecha.

Una situación muy compleja que al igual que el último movimiento del PiS con la leyantiTVN con la que el gobierno polaco pretendía librarse de una televisión molesta y que se saldó con el rechazo de la ley y la ruptura del gobierno de coalición polaco, podría estallarle en la cara a los ultraconservadores.

Juan Francisco Albert

Director de Al Descubierto. Estudiante de Ciencias Políticas y máster en Política Mediática. Apasionado del estudio y análisis del hecho político, con especial interés en el fenómeno de la extrema derecha, sobre la que llevo formándome desde 2012. Firme defensor de que en política no todo es opinable y los datos, fuentes y teorías de la ciencia social y política deben acompañar cualquier análisis.

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