Agresión homófoba en la localidad asturiana Pola de Siero: «Me dijeron que era un maricón de mierda»

El pasado lunes, un joven recibió una agresión física mientras caminaba por la localidad de Pola de Siero: «Me dijeron que era un maricón de mierda, después me pegaron un puñetazo en el ojo y me dejaron sangrando», dijo el joven poleso de 27 años, que denunció haber sufrido este lunes por la mañana una agresión homófoba en pleno centro del municipio. Fue necesario su traslado a un centro de salud, no obstante, su ojo no tiene un pronóstico malo. Después de la denuncia interpuesta, la Policía Nacional mantiene una investigación abierta para dar con la identidad de los dos presuntos agresores.

Los hechos ocurrieron sobre las siete de la madrugada, momento en el que el principal bar de copas de Pola de Siero, ubicado en la calle Celleruelo, había cerrado sus puertas. Allí se encontraba el joven con un grupo de amigos, dispuesto, como en otras ocasiones, a buscar un nuevo local para poder ir a desayunar. El agredido pasó por uno de los callejones que conectan esa calle con la Plaza Les Campes. Justo en uno de los extremos de este, se encontraban sentados los presuntos agresores, que en un inicio no le habrían dicho ninguna palabra.

«Me das muchísimo asco, maricón de mierda»

Todo se oscureció en cuestión de segundos, relató la víctima, cuando, de repente, le dijeron en varias ocasiones: «¿Qué eres un maricón?». A lo que él respondió: «Sí, soy maricón». Comenzó entonces, según relata, una serie de agresiones verbales homófobas: «Pues que sepas que me das muchísimo asco, maricón de mierda; eres un hijo de puta». «Para mí, maricón no es un insulto», intentó zanjar el joven. El tono de la conversación no hacía más que incrementarse hasta tal punto que le rodearon. El joven al sentirse acorralado apartó a uno de los dos de un golpe y salió a la calle principal en busca de sus amigos.

Un poco más adelante, en el inicio de las cuatro calles peatonales, sus amigos habían abandonado el lugar, pero por suerte encontró a uno que todavía permanecía allí. Tras contarle lo sucedido decidieron emprender el rumbo al bar donde iban a desayunar y antes de llegar a la Plaza de Abastos, volvieron a verlos a lo lejos. «Le dije a mi amigo: son ellos; y él les dijo a lo lejos: ¿Qué pasa si somos maricones?».

Cuando todo parecía haber quedado en una serie de insultos homófobos, la situación empeoró. «Estábamos en una de las esquinas de la Plaza Cubierta y según creo ellos dieron la vuelta, a toda velocidad por el lado opuesto para interceptarnos justo en la intersección de la plaza con la arteria principal de la capital polesa», aclaró el joven.

El primero en reaccionar fue el acompañante de la víctima a la que los dos agresores, primero, le habrían propinado una patada en la cara. La imagen de su amigo en el suelo es lo último que asegura recordar el joven, quien tras dar dos pasos hacia delante se vio, en cuestión de segundos, en el suelo con un puñetazo en la cara, que le había dejado sangrando por el ojo. «No veía nada y me puse un poco nervioso», relata con un poco de ansiedad. Sus amigos lo vieron y después de que los dos presuntos agresores salieron corriendo, acudieron en ayuda del joven agredido. «Una amiga me dijo que me tranquilizase, que estaban conmigo», explicó.

En ese momento y después del momento tan incómodo que había vivido, él y sus compañeros pusieron en conocimiento tanto de la Policía Nacional como de los servicios sanitarios, que se desplazaron hasta el lugar con una ambulancia, donde trasladaron al joven a un centro de salud de la localidad.

Allí le observaron para determinar que, por suerte, el alcance físico de la agresión únicamente le había ocasionado «una contusión y algún coágulo en el interior del ojo». Una vez fuera y aún con el shock en el cuerpo, se dirigió a la comisaría de la Policía Nacional, donde interpuso de manera inmediata una denuncia para intentar atrapar a sus presuntos agresores.

Adrián Barbón condena la LGTBIfobia

«Como presidente del Principado quiero expresar mi condena rotunda, total y absoluta ante cualquier manifestación de LGTBIfobia», ha expresado, Adrián Barbón, en su cuenta oficial en la red social Twitter tras conocer que «se estaba investigando una agresión homófoba en Siero».

No fue la única reacción, ya que el colectivo Xega, una asociación LGTBI asturiana preparó una concentración en repulsa de los presuntos hechos. Tuvo lugar el pasado martes, a las 19.30 horas, ante el Ayuntamiento de Pola de Siero.

Una agresión que se suma a otras tantas sufridas este año en lo que ya se considera un aumento considerable de este tipo de crímenes de odio. De hecho, los delitos de odio entre los que se encuentran las agresiones por orientación sexual aumentaron un 9,3% en los seis primeros meses de 2021, con respecto a 2019, según el Ministerio de Interior.

Los datos del informe sobre la evaluación de los delitos de odio en 2020 en España que ofrece Interior indican que se produjeron 277 infracciones penales referidas a delitos por orientación sexual o identidad de género. Uno de estos delitos, el de Samuel Luiz, acabó en el asesinato de la víctima.

Expertos en sociología y politología vinculan este aumento de los delitos de odio en el auge del discurso de la extrema derecha, donde las actitudes homófobas estarían logrando una mayor aceptación.

Enlaces y fuentes:

– Foto de portada: Imagen del joven que sufrió una agresión homófoba en Valencia. Autor y Fuente: Cuenta de Twitter @ericcturnerr

Moisés Pérez

Graduado en filología hispánica y futuro profesor de secundaria. Apasionado por la política, la sociología y la educación. Convencido de que con la política y la educación se puede cambiar el mundo. Amante del rigor informativo y del análisis de datos para combatir las "fake news"

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