La extrema derecha de Polonia contra el divorcio para matrimonios con hijos

Polonia sigue en su regresión de derechos según la visión ultraconservadora del ejecutivo de Ley y Justicia (PiS). Tras sus éxitos contra el aborto o los derechos LGTB, llega la siguiente contienda: el divorcio.

Así lo ha anunciado el ministro polaco de Justicia, Zbigniew Ziobro, cuyo objetivo es modificar la ley del divorcio, en un proyecto que se espera que entre en vigor para 2023. Con esta modificación se espera poner trabas al divorcio para desalentar a la población a realizarlo. Huelga decir que el divorcio en Polonia sigue siendo un tema controvertido en según qué zonas.

Bajo la excusa de “proteger a los niños”, las nuevas modificaciones afectarán a los divorcios de padres con hijos menores. Antes de la aprobación de la demanda de divorcio, el juez hará que las parejas realicen un proceso de mediación de varios meses para según, las palabras del ministro, “evaluar si hay posibilidades de mantener el matrimonio».

Será potestad del juez rechazar la solicitud de divorcio tras esto. Además, para desanimar también a los querellantes, se modificará el reglamento sobre las tasas de divorcio para que no sean reembolsables si la pareja desiste del proceso.

El gobierno además no esconde que su intención es reducir el divorcio en Polonia y fortalecer “la familia tradicional”, una de las obsesiones de los ultraconservadores polacos.

Con esta ley, el ministerio esperareducir casi a la mitad los actuales divorcios, que en 2020 fueron según los datos oficiales, de 51.000 parejas.

La transformación social conservadora… que no parece interesar a los polacos

Esta reforma se engloba dentro de un amplio plan para promocionar la familia tradicional, todo en contexto de la visión ultraconservadora de la sociedad que tiene el PiS.

Con esta idea el gobierno puso en marcha el Instituto de la Familia, una nueva unidad administrativa con amplios poderes para interpretar la ley de familia polaca y sancionar a los que la incumplan. El objetivo de esta institución es reforzar el matrimonio tradicional, fomentar y asesorar sobre la reproducción en este modelo.

Además de la visión ultracatólica del actual ejecutivo, los intentos en este campo vienen porque Polonia presenta una de las tasas de natalidad más bajas de Europa: 1,44% en 2019 (la tasa de reemplazo está en 2,1). Ha sido la tasa de natalidad más baja en 17 años.

El gobierno polaco mantiene un rechazo frontal a la inmigración y ha conseguido convertir el país en un lugar hostil para con esta. Esto ha tenido como efecto colateral lo que se ha denominado ya el “Baby Doom”: en enero de 2020 hubieron 25.000 nacimientos, una cuarta parte menos que en el mismo periodo del año anterior.

El gobierno incluso lanzó un plan denominado “500+” para otorgar un asignación económica mensual a los padres con hijos.

La sorpresa es que, como el mismo gobierno polaco reconoció, no había funcionado.

Y es que como en la mayoría de países desarrollados, la tasa de fertilidad y nacimientos decaen año a año por un cambio en el estilo de vida.

Diversos países han apostado por estrategias de remunerar económicamente los nacimientos, no dando lugar a mejoras visibles en la fertilidad.

No solo el divorcio en Polonia: la ofensiva reaccionaria total en el país

La batalla del PiS para radicalizar una población ya en si conservadora no parece tener fin.

Ya en 2016, el gobierno intentó prohibir en su totalidad el aborto. Una gran marcha de las mujeres hizo recular al gobierno.

Ahora en 2021, con el Tribunal Supremo bajo su control, una reinterpretación jurídica ha eliminado el principal supuesto el de malformación o defecto del feto.  Y no es poca cosa ya que bajo este supuesto se llevaron a cabo el 97,7% de los abortos de 2019, 1.074 de los 1.100 abortos legales.

Y eso teniendo en cuenta que más del 62% de los polacos se declaran a favor del aborto legal en ciertos casos y solo un 11% se muestra a favor de la prohibición total.

En 2017, la ofensiva del gobierno se centró en la educación, aumentando el control del ejecutivo en el currículo escolar y eliminando clases de lengua y ciencias para aumentar las de historia. Una historia eso sí, trufada de nacionalismo para según el gobierno “crear al nuevo polaco”.

Ahora en 2022, el gobierno ha realizado otra reforma incluso para prohibir todos los contenidos educativos que localiza contrarios a su ideología, eliminando la actividades extracurriculares en materia de educación sexual o diversidad sexual.

Por supuesto, la guerra contra las personas LGTB sigue en un país donde estas apenas tienen derecho o protección y que presenta una gran homofobia social.

Aparte de impedir por activa la conquista de cualquier derecho como el matrimonio igualitario, los miembros del ejecutivo y la totalidad de medios locales de Polonia (conquistados por el  PiS mediante generosas inversiones o modificaciones legales) han convertido la lucha contra las personas LGTB en uno de los ejes de su discurso.

Para su reelección, el presidente Andrezj Duda declaró que “las ideología LGTB es peor que el nazismo y el comunismo”, en un país que sufrió lo peor de ambos movimientos. Por supuesto, estos ataques hacia las personas LGTB se esconden en un ataque a la ideología LGTB, indiferenciable de los ataques personales.

De hecho, el mismo ministro de cultura que realizó la última medida para eliminar en el currículo extracurricular la referencia a la educación sexual o diversidad sexual, Przemyslaw Czarnek, declaró antes de su etapa de ministro en televisión: “…defendamos contra la ideología LGBT y términos de escuchar esta idiotez sobre los derechos humanos o la igualdad. Estas personas no son iguales a las personas normales, terminemos esta discusión”.

Unas reformas que ponen en especial peligro a las minorías sexuales y a las mayorías sociales como las mujeres, que serán unas de las grandes perjudicadas de al aumento de la dificultad en los procesos de divorcio (que se mantendrán con el mismo proceso incluso en casos de violencia de género).

Y además hay que señalar que estas reformas están alcanzando a grupos sociales más amplios que no esperaban verse perjudicados por la acción del PiS.

Enlaces, fuentes y bibliografía:

– Foto de portada: Cruz de Katyn. Tercer aniversario del desastre de Smolensk en Cracovia. Autor: Piotr Drabik, 10/04/2013. Fuente: Flickr (CC BY SA 2.0).

Juan Francisco Albert

Director de Al Descubierto. Estudiante de Ciencias Políticas y máster en Política Mediática. Apasionado del estudio y análisis del hecho político, con especial interés en el fenómeno de la extrema derecha, sobre la que llevo formándome desde 2012. Firme defensor de que en política no todo es opinable y los datos, fuentes y teorías de la ciencia social y política deben acompañar cualquier análisis.

Un comentario en «La extrema derecha de Polonia contra el divorcio para matrimonios con hijos»

  • el 23 enero 2022 a las 1 h 55 min
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    Bonito país de mierda les está quedando. Eliminando primero la lengua y las ciencias, dando más énfasis a la historia, eso sí seguramente retocada a conveniencia para idiotizar a la gente y con la excusa de despolitizar cuando lo que hacen es directamente politizarlo. Quitando libertades y no se cortan. Y pensar que hay quienes quieren lo mismo en España porque «el comunismo». La gente está idiotizada.

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