La policía brasileña detiene a miembros de grupos neonazis que planeaban un gran atentado en Año Nuevo

La Policía Civil de Río de Janeiro y el Ministerio Público de Río de Janeiro (MPRJ) iniciaron hace siete meses la Operación Bergon, con el objetivo de detener a presuntos miembros de grupos neonazis por la difusión de contenido antisemita, racista y xenófobo en redes sociales, así como apología a la violencia. Uno de los objetivos arrestados en el operativo, que se dio en siete estados brasileños, tenía armas y planeaba llevar a cabo un atentado en las fiestas de Año Nuevo en São Paulo.

La información fue confirmada por la Policía Civil de Río luego del operativo que detuvo a cuatro personas y cumplió treinta órdenes de allanamiento e incautación este jueves.

“Confiscamos armas de fuego, bombas caseras. El objetivo dijo que usaría las bombas caseras en una fiesta de fin de año ”, dijo el jefe policial Adriano Franca, jefe de la Policía de Víctimas de Niños y Adolescentes (DCAV), durante una rueda de prensa. “Esta operación no acaba aquí. Ciertamente, con la experiencia de los dispositivos, alcanzaremos otros objetivos ”, añadió.

El jueves de la semana pasada también se habían producido varias detenciones. Los arrestos fueron en Campos dos Goytacazes, en Norte Fluminense; en Valença, en el Centro-Sur de RJ; y en Campinas y Suzano, en la Región Metropolitana de São Paulo. Allí, la policía se apoderó de machetes, arcos y cerrojos y libros sobre el nazismo.

El fiscal Bruno Gaspar dijo que la investigación y el operativo también tienen un aspecto “educativo”. “Se llevaron a cabo ocho órdenes de registro e incautación en los hogares de adolescentes, y esto también sirve como advertencia para los padres. Algunos padres no tenían conocimiento de lo que sus hijos publicaban en las redes sociales ”, dijo.

En la rueda de prensa también participaron Felipe Curi, jefe del Departamento General de Policía Especializada, y Bruno Gangoni, coordinador del Grupo de Acción Especializada en Combate al Crimen Organizado (Gaeco), del Ministerio Público.

Las investigaciones comenzaron luego de una alerta del Cyber ​​Lab y Homeland Security Investigations (HSI), agencias del gobierno de Estados Unidos. También en mayo, con base en esta información, agentes del DCAV arrestaron a un sospechoso. La policía se apoderó de una computadora, un teléfono y cuatro videojuegos con él.

Al analizar los dispositivos, los agentes del DCAV encontraron que estaba en contacto con adultos y menores. El sospechoso formaba parte de grupos de WhatsApp cuyos miembros se autodenominan nazis, ultranacionalistas y nacionalsocialistas.

El nombre de la operación alude a la monja francesa Denise Bergon, quien usó su convento para albergar a niños judíos entre estudiantes católicos durante la Segunda Guerra Mundial, evitando que fueran capturados por los nazis.

Crecimiento alarmante de grupos neonazis y delitos de odio

Brasil, como ha sucedido también en Estados Unidos o en Europa, ha vivido en los últimos años un crecimiento muy peligroso de grupúsculos de carácter neonazi y neofascista. La antropólaga brasileña Adriana Dias, de la Universidad de Campinas, dedicada al estudio y seguimiento de estos grupos y que suele denunciar crímenes de odio a través de redes sociales, calcula que, desde 2015 hasta la actualidad, han pasado de ser 75 a 530 en todo el país.

Con el aumento en número de estos grupos, lógicamente, también ha habido un crecimiento en los delitos de odio, lo que se traduce en mayores investigaciones y operaciones policiales como la Operación Bergón. La Central de Denuncias de Crímenes Cibernéticos de la plataforma Safernet Brasil, reporta un aumento del 600% de denuncias de apología del nazismo desde 2015 a través de redes sociales e Internet, pasando de 1.282 denuncias a 9.004 en 2020.

En la propia página web de este organismo aseguran que reciben cerca de 2.500 denuncias diarias, la mayoría por pedofilia, pornografía infantil, racismo, neonazismo, intolerancia religiosa, apología a la violencia, homofobia y maltrato animal. Además, se han tenido que eliminar cerca de 1.659 sitios webs con contenido neonazi.

Así, tanto los datos oficiales como las investigaciones de expertos en la materia concluyen en un crecimiento exponencial del discurso y de delitos de odio. El mayor aumento se da, no obstante, a partir de 2018. Por ejemplo, las denuncias por neonazismo en 2017 fueron de 1.172, en 2018 de 4.224, en 2019 de 1.071 y en 2020 de 9.004. Es, de hecho, el delito de odio que más ha aumentado, mientras que el racismo y la xenofobia se mantienen como el tercer delito más denunciado.

Esto coincide con el auge de Jair Bolsonaro, el ultraderechista presidente de Brasil. Personas expertas de todo el mundo coinciden en que el aumento de delitos de odio en todo el mundo correlaciona con el aumento del discurso reaccionario y el acceso de partidos políticos de extrema derecha a las instituciones, que se han multiplicado en los últimos años.

Sin embargo, la relación entre Bolsonaro y el neonazismo viene de lejos. La antropóloga Adriana Dias encontró una carta dentro de su material de investigación publicada en 2004 tres sitios web neonazis diferentes, donde Bolsonaro agradecía el apoyo de grupos neofascistas. “Todo el retorno que recibo de los anuncios se convierte en un estímulo para mi trabajo. Sois la razón de la existencia de mi mandato», rezaba la carta. En aquel entonces, Bolsonaro era diputado.

Tras la carta, en estas webs se colocó un banner con la fotografía del mandatario que llevaba a su sitio personal.

Desde entonces, las denuncias de estos vínculos no han cesado. Por ejemplo, el ministro de Defensa, Walter Braga Nieto, saltó a las portadas de los periódicos por su exaltación del golpe de estado de 1964 y de la posterior dictadura; Ricardo Alvim, secretario de Cultura, fue expulsado del gabinete en enero de 2020 cuando en un vídeo emuló a Joseph Goebbels, ministro de Propaganda durante la Alemania Nazi; el propio Bolsonaro se reunió con una diputada de Alternativa para Alemania (AfD) que es nada más y nada menos que la nieta de Lutz Schwerin von Krosigk, ministro de Finanzas de Adolf Hitler.

Por otro lado, su discurso con respecto al nazismo siempre ha sido un tanto ambiguo, llegando a dedicar palabras amables a Hitler en cuanto a su desempeño en la Segunda Guerra Mundial. David Duke, exlíder de la organización supremacista Ku Kux Klan, alabó a Bolsonaro y llegó a decir de él: «Suena como nosotros».

Uno de los referentes filosóficos preferidos de Bolsonaro, Olavo de Carvalho, fue polémico al señalar que el nazismo fue un plan de Josef Stalin y la Unión Soviética (URSS), y considera que la URSS fue mucho más sangrienta y peor que la Alemania Nazi. Carvalho es considerado como análogo a Steve Bannon en Brasil, quien fue el asesor de Trump en la campaña de 2016, es decir, uno de los mentores de Bolsonaro.

Todo esto viene acompañado, por supuesto, de un discurso que ataca directamente a las minorías étnicas, las personas LGTB y, en resumen, a los derechos más fundamentales de Brasil, hasta el punto de amenazar con golpes de estado en medio de un mar de seguidores. Por estas y otras cuestiones, el propio Lula da Silva, expresidente del país y candidato a disputar la presidencia las próximas elecciones, comparó a Bolsonaro con Hitler: «Brasil vive una disputa entre fascismo o democracia», aseguró. Bolsonaro también se enfrenta a denuncias por crímenes contra la humanidad por su gestión de la pandemia.

Las elecciones próximas se celebrarán en octubre de 2022 y todo indica que Jair Bolsonaro las perderá, estando el segundo en los sondeos por detrás del candidato izquierdista.

Enlaces y fuentes:

– Foto de portada: Arsenal incautado. Autor: Captura de pantalla realizada el 23/12/2021. Fuente: G1.globo.com

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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