Desarticulado grupo negacionista que planeaba secuestrar al ministro de Sanidad y provocar una «guerra civil»

Las autoridades policiales alemanas detuvieron a cuatro personas, ciudadanos alemanes entre 41 y 55 años de edad de la zona de Renania-Palatinado y Brandenburgo, que planeaban secuestrar a Karl Lauterbach, ministro de Sanidad del Gobierno de Alemania. Además, tenían como objetivo atacar infraestructuras críticas del país, como las instalaciones del suministro eléctrico, para provocar «el caos o condiciones similares a las de una guerra civil y, en última instancia, derrocar el sistema democrático en Alemania».

Los planes se trazaron a través de un grupo de Telegram de unos 70 miembros denominado «Patriotas Unidos» donde se cruzaban mensajes negacionistas de la COVID19 y de la pandemia, antivacunas y de extrema derecha. En dicho canal coincidían miembros de grupos que organizaron protestas contra las medidas higiénico-sanitarias del gobierno durante la pandemia y al movimiento «Ciudadanos del Reich», de carácter neofascista.

Las investigaciones se iniciaron en octubre de 2021 bajo la dirección de Fiscalía y, además de las cuatro detenciones, hay otras ocho personas siendo investigadas. Las autoridades alemanas también han incautado armas de fuego, municiones, lingotes de oro, monedas de plata, 8.900 euros en efectivo, divisas extranjeras por valor de unos 10.000 euros y soportes de almacenamiento digital (discos duros, móviles, ordenadores…) y certificados COVID falsos.

También se encontraron numerosos documentos escritos donde se describía el plan del grupo para secuestrar al ministro y provocar «el caos».

La detención se hizo en el marco de una operación cuidadosamente planeada en el que las autoridades policiales que investigaban el caso organizaron junto a Fiscalía una falsa venta de armas. Con los teléfonos pinchados, los sospechoso terminaron revelando los planes, favoreciendo la detención.

Los planes del grupo negacionista

Las autoridades alemanas detrás de la investigación han descrito a medios alemanes los planes del grupo negacionista, no solo difundido a través del grupo de Telegram sino reflejado en los documentos incautados a las personas detenidas.

El plan consistía en tres acciones: la destrucción de las infraestructuras críticas del sistema eléctrico para provocar un apagón que durase varios días, el secuestro del ministro de Sanidad y nombrar a un gobierno alternativo que se encargase de las riendas del país en medio del caos provocado por las dos primeras acciones.

También querían adquirir al menos diez fusiles AK-47, pistolas y material explosivo a través de la Deep Web, donde se mueven contenidos no indexados y donde habitualmente usuarios navegan de manera anónima para realizar actividades ilegales.

Este fue el momento aprovechado por los investigadores para tender una trampa a los miembros del grupo negacionista.

Negacionismo y extrema derecha

Tras conocer lo sucedido, el ministro de Sanidad ha reaccionado públicamente, declarando que «algunos negacionistas de la COVID no se dedican a luchar contra las vacunas o los requisitos del coronavirus», sino que «están luchando contra nuestro orden democrático básico», palabras recogidas por el medio alemán Bild am Sonntag.

Sin embargo, la realidad es que el pensamiento negacionista, independientemente de su naturaleza, precede al ideario de extrema derecha y a otros postulados políticos de este lado del espectro y que tienden a desencadenar acciones violentas. Así, las teorías de la conspiración y el negacionismo que ha rodeado a la pandemia de COVID19 ha estado (y está) muy anclado a ideas ultraconservadoras, nacionalistas y discriminatorias.

Según una encuesta del Instituto alemán Forsa, alrededor de dos tercios de los votantes adultos no vacunados en Alemania se inclinan hacia posiciones políticas derechistas: concretamente hacia la ultraderecha.

Según el estudio, formado mediante un análisis de datos sociodemográficos de un total de 3048 personas entrevistas entre los meses de septiembre y octubre, el 50% de los adultos no vacunados en Alemania votaron por el mayor partido político ultraderechista del país, AfD (Alternativa para Alemania). 

Esta misma relación se ha dado en otros países. Por ejemplo, el porcentaje de vacunación correlaciona en Reino Unido con el voto favorable a la salida de Reino Unido de la Unión Europea durante la campaña del referéndum por el Brexit en 2016, de forma que, a menor cantidad de personas vacunadas, mayor era el voto a favor. El voto a favor del Brexit fue impulsado principalmente por la derecha y por la extrema derecha.

En Estados Unidos, a mayor porcentaje de voto a Donald Trump, menor porcentaje también de personas vacunadas.

En Canadá, las protestas del llamado «Freedom Convoy», impulsada por una parte del sector del transporte por la obligatoriedad de la vacunación a los trabajadores del sector, estuvieron financiadas por la extrema derecha canadiense y estadounidense, parte de ella vinculada a grupos neofascistas y supremacistas.

En España, todos los grupos neofascistas y neonazis apoyan las protestas contra las medidas higiénico-sanitarias, llegando incluso a apoyar auténticas teorías conspiracionistas como es el caso de Democracia Nacional. Además de que cada grupo negacionista está plagado de mensajes ultraderechistas, detrás de la organización de las protestas de estos grupos hay personalidades y organizaciones de extrema derecha.

Aunque con el fin de la pandemia estos grupos están viéndose reducidos, en muchos casos están evolucionando hacia demandas políticas diferentes, siempre orientadas a posturas antipolíticas, conspiracionistas y de ataque a los derechos fundamentales que podrían devenir en acciones violentas, como ha sido el caso de Alemania.

Desarticulado grupo negacionista que planeaba secuestrar al ministro de Sanidad y provocar una "guerra civil"

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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