La sombra de la ultraderecha en las manifestaciones negacionistas de Valencia y Madrid

Estas últimas semanas diversas manifestaciones negacionistas de la pandemia han recorrido la geografía española. El pasado domingo 27, por ejemplo, una marcha con esta temática recorrió la tarde de Valencia con una asistencia de unas 15.000 personas convocada principalmente para protestar contra el Pasaporte COVID aprobado por la Generalitat Valenciana y la vacunación infantil, si bien se dieron cita todo tipo de consignas contra las vacunas, las restricciones de la pandemia o la gestión de la pandemia.

La protesta, secundada por un buen número de colectivos, tuvo éxito y congregó a cientos de personas a las puertas del Ayuntamiento de la capital del Turia, donde todos ellos leyeron varios manifiestos que se difundieron en vídeo a través de redes sociales.

Por otro lado, en Madrid se realizó una pequeña manifestación negacionista que llegó hasta las puertas del Congreso, si bien esta fue bastante menos secundada y no tuvo tanta repercusión.

Dentro de la legitimidad o no de estas protestas, la manifestación escondía mucho más, encontrándose durante su recorrido con auténticos mensajes de corte conspiracionista y abiertamente negacionistas tales como “vacunas de la muerte” o  “pasaporte judío”. A este cóctel, se añaden otros eslóganes como «aborto, eutanasia, ¿de verdad crees que las vacunas son por tu bien» y señalamientos hacia diversas personalidades políticas que hacen pensar que, detrás de, al menos, parte de estos grupos, se esconden intenciones e ideas más allá de la mera protesta al Pasaporte COVID.

Y es que no se puede negar el marcado carácter ultraderechista de diversas organizaciones que asistieron. La gran mayoría mantiene en sus redes un constante goteo de teorías, mensajes, propaganda y discursos de este lado del espectro ideológico, ya sea de manera tácita o abiertamente proselitista.

Más llamativo todavía es la implicación de auténticos partidos neofascistas en las marchas, los cuales intentan capitalizar estas protestas y aumentar su masa de seguidores, como es el caso de España 2000 en la manifestación de Valencia.

La relación entre negacionismo de la pandemia y extrema derecha ha sido defendida y reflejada por multitud de periodistas, investigadores y otros profesionales en la materia, como es el caso de Miquel Ramos en Valencia, de la politóloga Laura Méndez, o de David Saavedra, escritor de Memorias de un exnazi. El reciente film No mires arriba, producido por Netflix, también defienda esta premisa.

Los datos sobre el papel también indican cierta correlación entre ambas cuestiones. Por ejemplo, más de la mitad de personas que rechazan vacunarse en Alemania votaron por la extrema derecha, y existe una relación entre porcentaje de votos a Donald Trump, porcentaje de personas vacunadas y tasa de mortalidad por COVID19 por regiones en Estados Unidos.

Pero, más allá de esta información, ¿se puede decir que es una relación real? En un intento por aportar más datos, es necesario saber quiénes están detrás de estos grupos, los tipos de mensajes que se promulgan en sus canales y sus relaciones con la extrema derecha.

La manifestación negacionista de Valencia

El domingo 27 a las 18:00h de la tarde recorrió la calle Colón hasta el Ayuntamiento de Valencia una manifestación negacionista que tuvo cierto éxito.

Diversas plataformas se unieron a la marcha, una buena parte solo colectivos carentes de personalidad jurídica o incluso de propiedad siendo muchos de sus propietarios personas anónimas que se agrupan alrededor de un logotipo, un nombre y algunos manifiestos, panfletos y acciones de diferente grado de formalidad. Un hecho, por otra parte, bastante común en el mundo del activismo.

No obstante, pese a esta carencia de registro jurídico o legal, tienen redes visibles, algunas en lugares algo más apartados del gran público como Telegram, donde diseminan su contenido, pero también en grupos de Whatsapp o de Facebook.

Unión Activa Valencia

Esta entidad sin personalidad jurídica propia ni página web se mueve a través de las redes sociales, teniendo presencia en Facebook, Twitter e Instagram con unos pocos cientos de seguidores. Donde más difusión tiene es en Telegram, con un canal que tiene 1.424 miembros y donde se comparten decenas de mensajes cada día, sin aparente pausa. Además, se reúnen en asambleas en abierto que celebran en el antiguo cauce del río Turia.

En sus diversas plataformas se puede observar contenido negacionista de diverso grado, desde la oposición al Pasaporte COVID, publicaciones negando la eficiencia de la vacunación, bulos médicos, recomendación de medicinas milagrosas y llegando a la misma negación de la existencia de la COVID19. También se comparten mensajes de odio a diferentes políticos de izquierdas, como Ximo Puig o Pedro Sánchez, así como herramientas, consejos y métodos para esquivar las restricciones para controlar la pandemia.

Por supuesto estas teorías se combinan con otras muchas teorías de la conspiración, encontrando rápidamente desinformación sobre el 5G, los chemtrails, el Nuevo Orden Mundial o la Agenda 2030, todo teorías de la conspiración creadas, reconvertidas o esgrimidas también por la extrema derecha. Hay incluso espacio para intentar vender y/o difundir terapias pseudocientíficas.

Y es que la participación de la extrema derecha es asidua en este canal. Se han compartido vídeos de discursos del líder neonazi Pedro Varela, del presidente de Brasil Jair Bolsonaro o de Alternativa para Alemania, a los cuales se les ha dedicado mensajes positivos.

Incluso hay un viejo conocido entre los presentes que participa activamente: el neofascista José Luis Roberto Navarro, apodado despectivamente como «El Cojo», líder de España 2000 y referente en la extrema derecha valenciana. En el propio canal hay bastantes militantes de España 2000, como su gestor de redes David Usero, donde además son bastante activos, ofreciendo sus servicios y su colaboración en el grupo.

Un marcado sesgo ultraderechista (que se une a constantes ataques al gobierno) que también se puede encontrar en el resto de sus redes.

Por ejemplo, dándole un vistazo a quien sigue en Twitter, se puede encontrar a la ultraderechista Cristina Seguí, una de las fundadoras de Vox en 2013; la cuenta afín a Vox y difusora de bulos El Puntual 24h o la cadena fundada por la Fundación Francisco Franco, El Yunque y Vox: 7NN TV.

Unión Activa Valencia, consciente de las acusaciones por su relación (o, como mínimo, de tolerancia) con la extrema derecha, ha intentado defender continuamente su postura «apolítica», reivindicar la unidad de todas las personas que «luchan por la verdad» y de negar la mayor, incluso compartiendo fotografías de las manifestaciones señalando el hecho de que no se vean banderas de España.

Sin embargo, difícil negar el marcado carácter ultraderechista de la agrupación, de quiénes están detrás y de todos los elementos que comparten y que tienen en común. De hecho, también se pueden encontrar mensajes de gente quejándose del evidente discurso ultraderechista que inunda el grupo.

Triple V

Este grupo, fue uno de los participantes en la manifestación negacionista y solo tiene presencia en Telegram, en un pequeño grupo con 691 integrantes. Su contenido es muy similar al de Unión Activa Valencia, encontrando el mismo cóctel de negacionismo, teorías de la conspiración, ataques al gobierno e ideología ultraderechista

La estética más ultranacionalista también es algo común en el chat, con símbolos reapropiados por la extrema derecha como la Cruz de Borgoña.

En este chat, el grupo que más publicidad hace es el abiertamente neofascista Democracia Nacional, el partido perteneciente a la Coalición ADÑ que más ha abrazado las teorías de la conspiración, denunciando constantemente la supuesta presencia del «Nuevo Orden Mundial (NOM)» y la «dictadura sanitaria».

Las publicaciones en el grupo llegan hasta las abiertamente nazis, juntando teorías de conspiración del pasado como la teoría de la conspiración nazi de los Protocolo de los Sabios de Sion, una de las teorías que más avivó el antisemitismo en Alemania.

Policías por la Libertad

Esta organización negacionista fue una de las grandes protagonistas de la manifestación, con la intervención de dos de sus representantes: el policial local Juan Manuel Ramos Mateo, líder de la organización, y su portavoz Sonia Escobace.

Esta organización vende una potente ideología espiritual que se entremezcla con la extrema derecha según distintos expertos y como se puede ver en sus representantes. En el caso de Juan Manuel Ramos Mateo, él mismo se autodenomina “sanador cuántico” además de “maestro de reiki”, una conocida pseudociencia bastante diseminada en llamados grupos «New Age».

Juan Manuel Ramos además es el líder del Proyecto Coherencia Masa Crítica, un grupo de carácter sectario de Castellón nacido en 2017, que apoya la teoría mágica de Gregg Braden explciada en su libro La Matriz Divina.

Por otro lado, su portavoz, Sonia Vescovaci, vende junto a su presencia como influencer en Youtube cursos de sanación espiritual.

El tercero de los más llamativos miembros de esta organización es Jandro Lion, el famoso youtuber ultraderechista afín a Vox y cara conocida del sindicato Jusapol, también afín a Vox. Este youtuber ha dado interminables entrevistas a Policías por la Libertad y promocionado sus encuentros, y ha sido sancionado en más de una ocasión por su contenido.

En sus redes sociales, Policías por la Libertad vende las típicas teorías de la conspiración, como el negacionismo del Covid19, la Plandemia o el Nuevo Orden Mundial.

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) informa de que este grupo no representa a la policía, siendo marginal y teniendo a más negacionistas que agentes.

Por la verdad

Por la verdad es un entramado de organizaciones y grupos que dicen representar a ciertos colectivos desde una perspectiva negacionista y conspiracionista.

Desde sus canales emiten desinformación y bulos sobre la Covid19, que se han extendido a otras teorías de la conspiración y en líneas generales, a la aparición de una ideología ultraderechista cada vez más presente en sus discursos y en su contenido.

Médicos por la Verdad

Es la marca más conocida de este grupo. Forma una red internacional nacida en 2020 en Alemania, aunque opera principalmente en España y Argentina, llegando también al resto de América Latina.

Su relevancia viene por la participación de unos pocos médicos de distintos países en su estructura que defienden el negacionismo. Sus informaciones han sido constantemente desmentidas e incluso se han lanzado avisos al personal sanitario acerca de la posibilidad de que profesionales del ámbito de la salud incurran en mala praxis por su pertenencia a este grupo.

Su cara más visible es la doctora Natalia Prego, quien tiene la marca y es actualmente divulgadora de desinformación, abriendo un PayPal para recibir donaciones para seguir con su “lucha”. El Colegio Oficial de Médicos de Pontevedra ha mostrado su desacuerdo con las declaraciones de la médico y ha elevado la cuestión a la Comisión Deontológica.

Otras de las caras visibles es Ángel Ruiz Valdepeñas Herreros, médico colegiado especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y contratado como eventual en el Servicio Balear de Salud. En 2021 fue sancionado por el Colegio Oficial de Médicos a 6 años de suspensión del ejercicio profesional y multa de 16.732,80 euros por promover “acciones contrarias a la evidencia científica”.

Para terminar, otra habitual es María Jesús Martínez Albarracín, ya desvinculada de la organización. Estudió medicina y se presenta como Catedrática de Procesos de Diagnósticos Clínicos. La realidad es que no está colegiada y es catedrática de enseñanza secundaria.  El Colegio de Médicos de Murcia ha promulgado comunicados sobre las declaraciones desinformadoras y carentes de realidad científica en torno a ella y ha denunciado a la fiscalía a la supuesta catedrática.

Como investigó el experto en rastreo digital Marcelino Madrigal para Newtral, la red de médicos por la verdad se mueve principalmente por Telegram.

Una de las webs que más cobertura da a esta red es Tierra Pura, una web de extrema derecha, muy cercana al trumpismo (es decir, al discurso y a las formas de la nueva derecha radical alrededor del expresidente estadounidense Donald Trump) y que se define como una red de voluntarios, creyentes “que tienen el apoyo más importante: el de Dios”.

También canales de la extrema derecha españoles como El Toro Tv o medios como El Correo de España, conocidos por ser medios que promulgan ideas de extrema derecha, han sido los primeros en dar pábulo a este grupo.

En sus canales de Telegram, además de desinformación sobre la Covid19 y la pandemia, se puede encontrar multitud de contenido sobre otras teorías de la conspiración.

También el contenido abiertamente ultraderechista que hace llamado a los patriotas o referencia a comunicadores de extrema derecha es relativamente común, todo con un lenguaje genuinamente identificable.

En cuanto al canal de Telegram de Médicos por la Verdad Argentina, el contenido ultraderechista es bastante más claro.

La mayoría de las publicaciones oficiales muestran el mensaje ultracatólico “Dios con Nosotros” tildando a sus rivales de demoníacos. Una dualidad muy presente en la extrema derecha americana y muy relacionada con el trumpismo.

De hecho, es fácil encontrar mensajes oficiales con referencias al trumpismo y a QAnon, una peligrosa metateoría de la conspiración que ha sido señalada porque buena parte de los grupos que las siguen actúan de forma coercitiva, similar a una secta destructiva.

En este mensaje hablan de “drenar el pantano”, una de las frases estrellas de Trump sobre limpiar la corrupción y la fuerza del “estado profundo” (Deep State) de los EEUU, que es en su liturgia teóricamente progresista, globalista y satánico. Esta frase fue adoptada y utilizada ampliamente por los seguidores de Q’Anon,

Otras filiales

Existen otras muchas filiales de la marca “Por la verdad” con un éxito relativo y que también participaron como “Torrent por la Verdad”, “Padres por la Verdad”, “Familias X la Verdad”, “Docentes por la Verdad”, “Psicólogos por la Verdad” o “Biólogos por la Verdad”.

La mayoría siguen el patrón explicado con “Médicos por la Verdad” quizás con la excepción de “Biólogos por la Verdad” que se reviste de cierto cientifismo y tiene una canal de divulgación en Telegram con unos unos 77.635 miembros.

Pese a eso, sus bulos y desinformaciones han sido bastante desmentido por los factcheckers y verificadores como Newtral o Maldita.es

En redes sociales como Twitter se pueden ver sus inclinaciones más ultraderechistas, siguiendo a unas pocas personas, la gran mayoría influencers de esta corriente como el desinformador Alvise Pérez, el neonazi Javier Villamor, el comunicador Carles Enric y trabajador de Estado de Alarma TV, el historiador revisionista Fernando Paz o incluso la rojiparda Ana Iris Simón.

Otro grupo con bastante éxito es el de “Padres por la Verdad España”. Este grupo muestra el contenido conspiracionista similar al ya comentado. Muestra un continuo negacionismo de la vacuna, de la propia enfermedad, teorías de la conspiración y un muy presente sesgo ultraderechista.

De hecho, desde el canal se comparte contenido afín a Vox.

Y con un constante contenido cristiano, sea con palabras o con iconografía.

Si se miran las páginas similares de otros países, estos sesgos ultraderechistas son mucho más evidentes, haciendo constante publicidad en algunos cases de líderes políticos conservadores.

España 2000

España 2000 es una organización neofascista española aparecida en el año 2002, centrado en el identitarismo nacionalista español, definiéndose como “patriota, social y democrática”. Esta última definición es curiosa cuando el partido es abiertamente fascista y celebra como tal efemérides de esta ideología como la aparición misma del fascismo.

Su líder es el histórico líder ultraderechista valenciano José Luis Roberto Navarro, mencionado anteriormente. Este empresario valenciano es dueño de la Levantina de Seguridad y ha sido acusado de participar, apoyar y financiar en los años 90 a diferentes grupos ultraderechistas.

El partido, ya reducido y con poca afiliación, ha intentado crecer en los vientos convulsos de la pandemia, apoyando todo tipo de actos contra el gobierno y contras las medidas de restricción de la movilidad, sumándose, por ejemplo, a la defensa del sector hostelero valenciano.

La formación en sí apoyó y se unió a la manifestación negacionista, aunque no apareciera en el cartel como tal.

Además, José Luis Roberto fue particularmente activo en el grupo Unión Activa Valencia, mostrándose además bastante molesto por el señalamiento de las medidas contra el COVID19 como nazis, explicando que en verdad eran comunistas.

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Por supuesto, Vox también apoyó tímidamente la manifestación, con su actual juego a dos bandas.

Para finalizar, la convocatoria de Valencia no fue en sí una participada por la extrema derecha, sino que consiguió llegar a sectores más amplios de la población y atraer a gente enfada, negacionista o simplemente harta de las medidas de prevención de la pandemia.

Lo que no se puede negar es el carácter ultraderechista de todos los foros donde se promueve esta manifestación en distintos grados, desde lo velado y promovido por miembros hasta donde se ve que las personas detrás de estas redes aplican un auténtico proselitismo.

La manifestación negacionista de Madrid

En Madrid se han celebrado también múltiples manifestaciones negacionistas, aunque la que será de análisis por la obvia cooptación de la extrema derecha de la causa es la del domingo 2 de enero.

Una plataforma llamada Chalecos Blancos convocó una manifestación para ese día desde la Plaza de Oriente hasta el Congreso el 2 de enero a las 11:30h.

Los lemas de la manifestación eran “¡No a la tiranía sanitaria! ¡No al control social! ¡No a la ruina económica! ¡Ellos o Nosotros!”. La manifestación se convocaba con unos objetivos similares a la de Valencia, contra la vacunación infantil y el pasaporte COVID.

La manifestación tuvo poca participación, pero es interesante ver qué entidades asistieron.

Chalecos Blancos

A finales de agosto de 2021 aproximadamente, nació el Movimiento Cívico Chalecos Blancos, con una primera convocatoria el 5 de septiembre en la Puerta del Sol de Madrid en apoyo a otra concentración. Mientras que su canal de Telegram se crea el 30 de agosto de ese año, el resto de sus redes sociales no aparecieron hasta octubre, aproximadamente, junto a un sitio web.

Además de anunciar convocatorias otros días del año, como por ejemplo el 28 de noviembre, no tiene mayor actividad y, hasta ahora, era prácticamente desconocida.

El nombre de esta recién creada plataforma viene en homenaje a los famosos Chalecos Amarillos de Francia, movimiento antisistema que fue fuertemente participado también por la extrema derecha en algunos puntos, aunque siempre intentó mantener un carácter más transversal y donde, debido a su alcance, tuvo una composición bastante más heterogénea.

El movimiento, debido a su éxito inicial en Francia, intentó ser copiado en España y la extrema derecha intentó cooptarlo desde el minuto uno, aunque el movimiento aquí no tuvo éxito, dando bandazos entre diferentes propuestas, corrientes y grupos sin cristalizar en nada mínimamente serio.

La plataforma se presenta como un movimiento apolítico y antipolítico, con una programa propio bastante genérico. Aunque lo curioso es que sería una agenda política que cualquier partido de extrema derecha clásica firmaría (o al menos no mostraría negativas) y hay varios elementos que suelen reivindicar estas formaciones: “soberanía nacional, defensa de nuestras fronteras, reducción del número de políticos y ley electoral de una persona un voto”.

Aquí, llama especialmente la atención la parte de «defensa de nuestras fronteras», una propuesta que responde al discurso antiinmigración y xenófobo que constituye uno de los pilares centrales de la derecha radical en Estados Unidos y en Europa. El concepto de «soberanía nacional» es algo más transversal, pero es la bandera agitada una y otra vez por la ultraderecha europea para enfrentarse al proyecto de la Unión Europea y a cualquier tratado de alcance internacional.

Su hashtag #tiraniaolibertad (en homenaje al «Comunismo o Libertad» de Ayuso) fue retuiteado escasamente por un conjunto de cuentas de la extrema derecha.

Sus publicaciones básicamente atacan al Gobierno de España y muestran alguna teoría de la conspiración como las referentes a la Agenda 2030.

El vídeo de inicio de la plataforma deja poca duda sobre su tendencia ideológica señalando como problemas la inmigración, usando el discurso antipolítico y manteniendo la bandera como elemento referencial.

Revisando las cuentas que sigue en Twitter, se puede ver un amplio conjunto de cuentas relacionadas con la policía y la Guardia Civil.

Todos los medios y personalidades que siguen pertenecen a la derecha o la extrema derecha como el periódico La Razón, el medio web ultra Periódico Leal, la asociación negacionista Liberum, el desconocido partido político Identitarios, Jusapol o el medio de desinformación El Puntual 24H. Sus seguidores siguen la misma cuerda ideológica: votantes de Vox, neofascistas, derechistas y negacionistas.

Sin embargo, un análisis de las redes sociales de España Identitaria (Identitarios) y su presidente Ignacio Vega (excandidato de Vox en 2019, excandidato de España 2000 en 2015 y antiguo militante de Acción Radical, condenado a prisión en 1995 por dar brutales palizas a una familia de etnia gitana, un joven que acabó con varias secuelas y a un profesor universitario que dejó cojo), todo indica que este marginal partido de extrema derecha podría estar detrás de Chalecos Blancos.

Ambas organizaciones comparten convocatorias, lemas, cierta simbología y miembros. De hecho, la cabecera de la cuenta de Twitter de Ignacio Vega es el logotipo de Chalecos Blancos. Esto respondería a la estrategia llevada a cabo por grupos ultraderechistas de crear asociaciones vecinales pantalla y otras iniciativas para esconder su ideología aprovechando el descontento social alrededor de un tema, en este caso, la pandemia.

Democracia Nacional

Democracia Nacional es un partido fundado en 1995 de carácter neonazi. Dentro del neofascismo español, es posiblemente el que más se ha sumado a las teorías de la conspiración desde el NOM hasta la plandemia, dedicando una muy buena parte de su contenido a estos temas desde que llegó el coronavirus a España.

Tuvo como presidente al famoso neonazi Pedro Varela, cuyos discursos negacionistas se comparten en distintos canales de negacionistas de la pandemia. Actualmente, su líder es Pedro Chaparro, implicado en el caso del asalto a la librería de Blanquerna en 2013 junto a otros militantes neonfascistas.

Tuvo una actuación bastante importante en la manifestación negacionista donde pronunció un discurso ante una escasa audiencia y donde estuvo detrás de la cabecera de Chalecos Blancos junto a Ignacio Vega.

La organización en sí se volcó bastante con la manifestación.

Plataforma El Pueblo por la Verdad

Esta supuesta organización también participó en la manifestación nazi de Chueca, aunque entonces no tenía ni estructura ni redes organizadas.

Ahora tiene un canal de Telegram abierto desde el 27 de julio con 894 miembros que se dedica a compartir contenido conspiracionista.

Plataforma Cultural-Ñ

 

Esta plataforma también se adhirió a la manifestación fascista de Chueca y apenas cuenta con una actividad registrable en líneas generales.

Durante este año, organizó distintas concentraciones, siempre con un mensaje contra la »igualdad de género», como la del 26 de marzo, donde colaba un mensaje contrario a la igualdad en una manifestación por los autónomos: “Ni la violencia ni esta crisis tienen género”.

Apenas ha tenido actividad el resto del año.

¡Salgamos a la calle Ya!

Se trata de una plataforma de nuevo cuño que se dedica a compartir contenido negacionista junto a un incesante ataque al gobierno.

A diferencia de las otras, comparte contenido directamente de otras cuentas de la extrema derecha como el canal franquista 7NN TV, el ultraderechista EDA TV o plataformas similares como Hispania Semper.

Para concluir, a diferencia de la manifestación de Valencia, esta fue una manifestación que prácticamente se circunscribió a la extrema derecha más marginal.

La participación de iniciativas desconocidas de carácter netamente derechistas, otras que hicieron su primera aparición en la manifestación nazi de Chueca y plataformas sin actividad hace fácil deducir que todas las organizaciones presentes se circunscriben a los círculos neofascistas de la ciudad y están casi exclusivamente participadas por ellos.

Esto es una estrategia relativamente reciente del neofascismo español, que ahora se intenta presentar con la cara de asociaciones y movimientos de la sociedad civil, en un intento de esconder su ideología y evitar el rechazo popular.

Pese a esto, carecen de una masa de seguidores o redes donde vender su discurso fuera de los movimientos posfascistas.

Conclusiones

En resumen, analizando ambas protestas, puede verse que, como mínimo, el papel de personalidades, grupos e ideas de extrema derecha no son meramente testimoniales, ni tampoco parece tratarse en sí mismo de una mera apropiación de estas teorías conspiracionistas. Al contrario, su rol en la transformación, divulgación, creación, participación, coordinación y acciones de los elementos alrededor de las conspiraciones relacionadas con la pandemia resulta clave para entender su crecimiento e implantación social, existiendo una simbiosis clara entre negacionismo, conspiración y extrema derecha.

Una simbiosis que, por otro lado, no solo se da en el contexto actual, sino que es estrictamente necesaria. No en vano, la extrema derecha en todas sus formas, incluyendo el fascismo, el nazismo o el nacionalcatolicismo, se han apoyado históricamente en conspiraciones, negacionismo y pseudociencias.

Esto no significa que no puedan existir personas e incluso grupos que defiendan estas teorías o discursos sin tener nada que ver con la extrema derecha, y que incluso rechacen este lado del espectro político.

Sin embargo, el papel de las personas más apolíticas o más alejadas del discurso reaccionario se está viendo desplazado o relegado al ámbito más individual y/o privado, o bien absorbido, consciente o inconscientemente, por las reivindicaciones que defiende la ultraderecha.

Juan Francisco Albert

Director de Al Descubierto. Estudiante de Ciencias Políticas y máster en Política Mediática. Apasionado del estudio y análisis del hecho político, con especial interés en el fenómeno de la extrema derecha, sobre la que llevo formándome desde 2012. Firme defensor de que en política no todo es opinable y los datos, fuentes y teorías de la ciencia social y política deben acompañar cualquier análisis.

2 comentarios en «La sombra de la ultraderecha en las manifestaciones negacionistas de Valencia y Madrid»

  • el 4 enero 2022 a las 22 h 50 min
    Enlace permanente

    EL MUNDO AL REVES
    Llamar negacionistas a los manifestantes que discrepan de la versión oficial es un insulto imperdonable.
    Ésto no es periodismo.
    Derecha e izquierda se han intercambiado los papeles.
    Si la izquierda hace lo que debería hacer la derecha, obliga a la derecha a hacer el papel de la izquierda.
    El atropello que se está llevando a cabo, sólo podría funcionar si lo realiza la izquierda.

    Respuesta
  • el 5 enero 2022 a las 21 h 49 min
    Enlace permanente

    Muy buenas.

    En Al Descubierto tenemos la manía de llamar a las cosas por su nombre. Tú verás si te parece normal compartir ideas, discurso y estrategias con los nazis.

    Un saludo.

    Respuesta

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