Entrenadores en EEUU con vínculos de extrema derecha adiestran a cientos de policías

Una investigación revela que las personas responsables de entrenar a policías en Estados Unidos tienen fuertes vínculos demostrables con grupos e ideas de extrema derecha, habiendo pasado por sus manos cientos de futuros agentes de la ley. Así lo ha reflejado un extenso reporte de Reuters publicado el pasado 6 de mayo y que ha levantado una vez más la polémica relación entre cuerpos policiales y ultraderecha.

Dicha investigación se ha centrado en personalidades concretas, con nombre y apellidos. En concreto, Reuters ha focalizado la investigación en cinco de estos entrenadores, que formarían parte del intento de la extrema derecha por implantar su discurso y su agenda política en las fuerzas de seguridad públicas. Esta identificación se ha hecho buscando coincidencias entre el registro público, anuncios (como en el portal policetraining.net), materiales empleados en las clases, comentarios en redes sociales y entrevistas.

Así, estos cinco entrenadores, con muchas sesiones a sus espaldas, han expresado ideas de extrema derecha o afines a su discurso, incluyendo la creencia en la conspiración de que el ex presidente Donald Trump fue vencido en las elecciones mediante fraude electoral, que líderes demócratas como el presidente Joe Biden son pedófilos, apoyado la metateoría de la conspiración de QAnon en algún punto o incluso aupado y aplaudido públicamente a personalidades de extrema derecha, como al líder del grupo neofascista Proud Boys. Uno de ellos incluso asistió al asalto al Capitolio de EEUU.

Richard Whitehead, guerrero de la derecha radical

Richard Whitehead es uno de estos cinco entrenadores, según Reuters. Su perfil en redes sociales no deja lugar a dudas: según lo señalado por el artículo de Reuters, Whitehead ha elogiado a grupos de ultraderecha, ha pedido ejecuciones públicas a funcionarios que considera contrarios al ex presidente Donald Trump y ha animado a las autoridades a desobedecer las medidas para prevenir los contagios de la COVID19.

Pues bien, Whitehead habría enseñado al menos a 560 personas en el estado de Idaho. Según Reuters, su carrera como mentor en la seguridad pública abarca 85 sesiones en al menos 12 estados diferentes en los últimos 4 años. Además, ya fue amonestado en 2015 con una prohibición temporal de dedicarse a este trabajo por racismo y machismo tras una queja de uno de los estudiantes.

Fue, además, miembro de Oath Keepers, uno de los grupos de extrema derecha más grandes de Estados Unidos. Su nombre aparecía en las filtraciones realizadas por Distributed Denial Secrets junto a otros muchos miembros de la organización, incluyendo a otras 15 personas que se dedican o se dedicaron a entrenar a policías. Su líder fue detenido y se encuentra procesado actualmente por su vinculación con el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.

También participó en un evento con Real Three Percenters, otro grupo paramilitar de extrema derecha, en 2020. El propio Whitehead ha confirmado su colaboración con estos grupos.

Tim Kennedy es otro de estos cinco entrenadores investigados por Reuters. En sus redes sociales, al igual que Whitehead, ha publicado abundantes mensajes y publicaciones con contenido político afín a ideas y discursos de extrema derecha. Por ejemplo, en su Instagram, subió abundantes referencias al movimiento «boogaloo», que busca derrocar al gobierno por la fuerza de las armas o provocar una guerra civil, ya fuera mediante menciones directas o mediante el empleo de sus símbolos, como el uso de camisas hawaianas.

También en redes hay abundantes interacciones con un destacado miembro organizador de Proud Boys, la milicia ultraderechista solo para hombres afín a Donald Trump que se ha convertido en una de las más famosas a nivel internacional y que se ha visto implicada en numerosos altercados y polémicas.

Pues Kennedy realizó alrededor de 200 sesiones de capacitación en EEUU en 2021, al menos según lo confirmado por él mismo, que incluye entrenamiento físico, preparación mental y otros contenidos.

El tercer caso analizado por Reuters es el de Ryan Morris, fundador de la empresa Tripwire Operations Group, que se encarga también del entrenamiento y la capacitación de agentes de policía. En mensajes publicados en redes sociales, Morris y otros entrenadores de dicha empresa han definido las elecciones presidenciales de 2020 como un «complot socialista» para apoderarse del gobierno de la nación y han apoyado la conspiración del fraude electoral a Trump.

Además, tanto él como otros entrenadores participaron en el asalto al Capitolio de Estados Unidos, aunque aseguró que participaron como «empleados» por motivos de seguridad.

Otros dos casos son los de Darrel Schenck y Adam Davis. El primero imparte clases sobre el manejo de armas de fuego a través de una empresa privada que él mismo dirige y, a través de redes sociales, ha apoyado abiertamente postulados de QAnon. El segundo es un instructor de policía que también ha publicado ideas afines a la ultraderecha como que Biden es un «pedófilo», o ataques verbales a las protestas antirracistas del país.

Por supuesto, todos ellos, al ser interrogados y entrevistados por Reuters, aseguraron que sus ideas políticas no son afines a la extrema derecha, sino que se sitúan en un punto medio, y calificaron sus relaciones con grupos ultraderechistas como cosa del pasado y sus opiniones y declaraciones públicas como hechas con la intención de provocar, por interés o por inconsciencia.

Entrenadores de policías: un sector poco regulado

Expertos entrevistados por Reuters aseguran que uno de los grandes problemas es que las empresas y entrenadores del sector privado que se encargan de la capacitación de futuros agentes de la ley carecen de una regulación, unos estándares y una supervisión que aseguren su buena praxis.

A esto se le suma, a su juicio, que la preparación básica que las instituciones públicas ofrecen a los agentes es bastante pobre, lo que les obliga en cierto modo a acudir a uno de estos preparadores privados. Además, muchas de estas empresas y entrenadores se anuncian precisamente en comisarías y dependencias policiales, lo que facilita este trasvase.

Existe una intención desde dentro del funcionariado público estadounidense de resolver este problema, como así se intenta desde el Instituto para la Reforma de la Formación en Justicia Penal, y así conseguir una adecuada supervisión y una regulación del sector privado en esta materia, pero la falta de presupuesto parece que dificulta enormemente esta tarea.

Como suele suceder, la falta de adecuadas políticas públicas es terreno abonado para los movimientos de extrema derecha, que aprovechan este vacío institucional para imponer su agenda, su discurso y sus formas.

Fuentes y enlaces:

– Reuters: reuters.com/investigates/special-report/usa-police-extremism

Entrenadores en EEUU con vínculos de extrema derecha adiestran a cientos de policías

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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