Los neofascistas de Bastión Frontal se expanden a Cataluña

El violento grupo de neofascistas conocido como Bastión Frontal sigue su expansión por el país tras su acogida en Madrid y el éxito mediático de la falangista Isabel Peralta.

En este caso su objetivo ha sido Cataluña, donde empiezan a dar muestras de organización.

Las autoridades policiales siguen la pista a este peligroso grupo y han puestos sus actividades bajo radar tal y como informa El Nacional.Cat.

Para mostrar que ya empiezan a tener una estructura activa en Cataluña, los neofascistas organizaron unas jornadas teóricamente culturales y deportivas en una casa rural en la Alta Ribagorça.

Pese al aspecto amenazante y combativo de algunas fotos que mostraron, las autoridades encuadran la acción en exclusivamente propagandística.

En la parte del debate participaron diversos ponentes radicales. Uno de ellos fue Juan Antonio Llopart el exlíder del neonazi Movimiento Social Republicano, quién se presentó fallidamente a distintos comicios electorales. Presentó una ponencia sobre los movimientos nacional-revolucionarios en Europa.

Otro de los ponentes fue Raphael Ayma, uno de los líderes del grupo identitario y nacionalista Tenesoun, quién explicó la situación en Francia de los movimientos neofascistas.

El último de los ponentes fue uno de los líderes, Armando “Bastión”, quién hizo una ponencia criticando a la OTAN.

Después de esto realizaron ejercicios de defensa y artes marciales, encaminados como es normal en este grupo a la violencia.

Así, Bastión Frontal busca crecer en territorio catalán y en especial en Barcelona, donde intenta abrir una sede propia tras el fallido intento en Valencia.

El desembarco de los neofascistas en abril

Pero Bastión Frontal no acaba de llegar a Cataluña si no que llegó a finales de abril. El 24 de ese mes, los neofascistas organizaron una comida de hermandad en Barcelona y colgaron publicidad de su organización mandando un mensaje de “Revolución Nacional”.

En aquel momento el grupo anunciaba buscar un “cambio social que España tiene pendiente” basado en recuperar “el pasado glorioso” del país.

Algo conocido como ultranacionalismo palingenético, una tesis central del fascismo según el politólogo Rogger Griffin que busca la revolución para alcanzar un “renacimiento nacional” basado en un supuesto pasado glorioso y que se encuentra en otras formaciones de extrema derecha como el discurso de “reconquista” de Vox o el “American Great Again” de Donald Trump.

Esta reunión era el punto de partida para poner en el disparadero los planes de esta peligrosa organización de crear “bastiones autonómicos”, es decir, ramificaciones de la organización que actúen de manera descentralizada y autónoma.

Un hecho que posiblemente se deba más a la debilidad organizativa ya que la autonomía no parece casar con su lema “Creer, Obedecer, Combatir”.

Sea como fuere, los neofascistas han estado estos meses realizando actividades de agitación y propaganda, repartiendo su propaganda radical con carteles y pintadas en lugares como Lleida o Tàrrega, siempre con el ojo puesto en la capital catalana.

La organización parece también tener una presencia más consolidad en lugares como Sabadell y Terrasa.

Bastión Frontal, una de las expresiones más violentas de la ultraderecha española

Bastión Frontal se presenta como una organización juvenil, hecho teóricamente avalado por su composición de jóvenes, abrumadoramente hombres, de entre 15 y 25 años.

Estos jóvenes provienen de barrios obreros y hogares empobrecidos, siendo un caldo de cultivo idóneo para su radicalización.

Así reciben una formación marcial y deportiva, que combinan con el adoctrinamiento ideológico con textos fascistas. Se suma un marcado carácter racista, nacionalista, homófobo y machista, todo trufado de un discurso reaccionario simulando ser revolucionario.

Otro de los componentes claves de Bastión Frontal y lo que los hace tan peligrosos es el uso de la violencia.

La violencia fue un elemento central del fascismo clásico que las organizaciones de la extrema derecha moderna han rechazado porque no cumple con sus objetivos electorales.

A diferencia de ellos, el grupo se jacta de ser abiertamente violento y de no aspirar a la participación política como tal, si no a ser un elemento desestabilizador en la calle. Esto ha hecho que sus movimientos estén vigilados por la autoridades por su evidente peligrosidad hacia inmigrantes,  LGTB y personas de izquierdas.

La formación anuncia también haber aumentado su tamaño, anunciando tener 200 miembros (algunos fuentes de la organización apuntan a más) si bien no hay manera de que puedan demostrar este hecho y hasta ahora, todas sus exhibiciones de “músculo” han tenido como máximo unas dos docenas de radicales.

Sus máximos representantes siguen siendo la falangista Isabel Peralta, que se convirtió en la musa del neofascismo español con su virulento discurso del “enemigo es el judío” y Rodrigo Bastión, el líder del grupo que fue detenido hace poco por agredir a otros ultraderechistas catalanes.

Los neofascistas de Bastión Frontal se expanden a Cataluña

Juan Francisco Albert

Director de Al Descubierto. Estudiante de Ciencias Políticas y máster en Política Mediática. Apasionado del estudio y análisis del hecho político, con especial interés en el fenómeno de la extrema derecha, sobre la que llevo formándome desde 2012. Firme defensor de que en política no todo es opinable y los datos, fuentes y teorías de la ciencia social y política deben acompañar cualquier análisis.

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