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X pierde un 71% de su valor desde la compra de Elon Musk

Un declive del 71% del valor. Este es el número que marca la caída de X, anteriormente conocida como Twitter, desde que Elon Musk compró la plataforma en 2023. Las promesas del magnate de convertir la red social en rentable cuando no lo era (Twitter daba una tímidas perdidas anuales) se han convertido en un derrota económica sin paliativos y que ahora se ha cuantificado en un 71% de su valor (71,5% exactamente), según la consultora Fidelity, grupo inversor que respaldó la adquisición.

Hay que recordar que Elon Musk compró la icónica red del pájaro azul por un increíble total de 44.000 millones de dólares, una operación sostenida por la fortuna del magnate (que a su vez repercute en Tesla y sus empresas, donde mantiene su dinero en acciones) y la generosidad de sus amigos y aliados, que costearon la operación, algunos convencidos de que Musk podría darle la vuelta a la plataforma mientras otros apoyaban su “guerra cultural” y la idea de que Twitter dejase de ser un espacio cómodo para la izquierda política.

Los frutos de esta operación pueden catalogarse como desastrosos, pasando de un valor de compra de 44.000 millones a 12.760 millones. Una caída total que representa el quiebre de confianza tras la radicalización política y como un Twitter diverso y plural, donde un amplio grupo de personas compartía pensamientos, se ha transformado en un plataforma llena de odio y contenidos pujante de extrema derecha que un grueso de la población no comparte.

¿Cómo ha ocurrido la caída del 71% del valor? radicalización y la publicidad de X

La radicalización política explica la caída de valor a través de uno de los grande problemas de la plataforma: la publicidad. La relación tumultuosa con los anunciantes ha sido uno de los principales obstáculos a los que Musk ha enfrentado desde la adquisición de Twitter. Grandes empresas como Disney, Apple, Warner Bross o Paramount han abandonado la plataforma, alegando preocupaciones sobre la gestión de contenido controvertido, incluyendo publicaciones que alababan al nazismo junto a sus anuncios.

La retirada masiva de anunciantes ha tenido consecuencias financieras devastadoras para X, estimándose que la pérdida d ingresos podría ascender hasta los 75 millones de dólares en un trimestre, según informes internos filtrados. Aunque Musk ha minimizado publicado el impacto de este boicot la mayoría del tiempo, la realidad financiera de la plataforma se ha visto afectada, hasta el punto que en una de las ultimas intervenciones públicas del magnate, critico directamente a los anunciantes y les acusó de si querían ser los causantes del cierre de Twitter.

Elon Musk: polémicas y extrema derecha

Uno de los factores decisivos del declive de Twitter tiene que ver con su radicalización política, que ha querido convertir a Twitter en una plataforma proclive a la extrema derecha, tomando decisiones drásticas para este fin, que han lastrado enormemente el prestigio de la plataforma.

Elon Musk ha eliminado los antiguos sellos distintivos para personalidades relevantes, ha facilitado los discursos de odio e incluso ha vetado el uso de la palabra CIS, además de reducir los controles sobre las publicaciones falsas. El negocio del antiguo Twitter era tanto la información como el prestigio, siendo una plataforma donde tenían que estar todos los políticos, famosos y periodistas, lo que a su vez atraía a mucho público. Musk en su giro extremista ha dilapidado este capital político, causando un éxodo masivo de público a otras redes y un aumento de los discursos de odio que han puesto la reputación de la red en jaque.

Otras ideas fallidas de Musk han sido los despidos masivos, que pretendían ahorra costes y han hecho que la plataforma funciones peor y pierda capacidad de moderación o la fallida aplicación de los planes de suscripción de Twitter Blue, que ha sido pagada masivamente por la extrema derecha y ha tenido mucho menos impacto en el resto .

Posiblemente el conflicto con los anunciantes, usando su plataforma para intentar intimidar a empresas como Apple o Disney unido a su radicalización, acusándolas de “woke” y lanzando un “fuck You” a sus dueños, no ha servido para animarles a apostar en X. Ahora Elon Musk mantiene un optimismo sobre el futuro de la red totalmente infundada, mientras la realidad demuestra una perdida del 71% del valor que afecta no solo a X si no que pone en jaque la fortuna del hasta ahora, hombre más rico del mundo.

X pierde un 71% de su valor tras la compra de Elon Musk 

Juan Francisco Albert

Director de Al Descubierto. Estudiante de Ciencias Políticas y máster en Política Mediática. Apasionado del estudio y análisis del hecho político, con especial interés en el fenómeno de la extrema derecha, sobre la que llevo formándome desde 2012. Firme defensor de que en política no todo es opinable y los datos, fuentes y teorías de la ciencia social y política deben acompañar cualquier análisis.

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