¡Crea tu propio grupo neofascista!

Disclaimer: Este artículo está escrito en tono irónico y puramente humorístico. Aldescubierto.org está en contra de la extrema derecha, del fascismo y de los discursos de odio.

Tras unas cuantas décadas y tras varios sucesos que han coincidido en el tiempo, la extrema derecha ha conseguido reinventarse. Atrás han quedado los marginales grupúsculos neonazis de jóvenes con las cabezas rapadas, esvástica tatuada y brazo en alto que protagonizaban batallas campales tras un evento futbolístico mientras la policía miraba hacia otro lado. Ahora ocupan escaños en los parlamentos y azotan la crispación desde puestos de responsabilidad, señalando al poder establecido mientras es colmado de billetes por el propio poder.

Ahora que las amplias redes y grupos de poder que históricamente han hecho lo posible por evitar cualquier cambio social y conservar sus privilegios han apostado por el populismo ultranacionalista, blanqueando el discurso de extrema derecha como nunca antes, ¡es tu momento!

Si los que salieron corriendo acobardados cuando reivindicaron la vandalización del mural feminista de Ciudad Lineal han podido hacerlo, ¡tú también!¡Crea tu propio grupo neofascista! Además, ahora con la pandemia y con el nivel de polarización social alcanzado, ¡no podría haber mejor momento que este!

Pero claro, ¿cómo empezar?

1. Reúne a un grupo de hombres frustrados con la sociedad.

Los Proud Boys, grupo neofascista muy conocido en Estados Unidos. Cualquier parecido con tu padre es mera casualidad. Autor: Elvert Barnes 12,/12/2020. Fuente: Flickr (CC BY-SA 2.0.)
Los Proud Boys, grupo neofascista muy conocido en Estados Unidos. Cualquier parecido con tu padre es mera casualidad. Autor: Elvert Barnes 12,/12/2020. Fuente: Flickr (CC BY-SA 2.0.)

El primer paso es lógico: busca a gente lo suficientemente ociosa como para dedicar su tiempo a promulgar que las personas LGTB no merecen derechos o que quienes vienen a buscarse la vida desde otro país merecen morir en el océano. ¡No vas a fundar el grupo neofascista tú solo!

Además, no solo tienen que ser personas aterrorizadas por todo aquello que busque la igualdad y la justicia social, sino también frustradas por la extrema derecha institucional, es decir, gente a la que partidos como Vox (España), Alternativa para Alemania (Alemania) o Agrupación Nacional (Francia) se les quede demasiado moderados. Así, antiguos cargos, militantes o votantes de estos partidos serían candidatos potenciales.

También puede ser buena idea buscar entre militares, estén retirados o en activo, o entre la policía o la Guardia Civil. Aunque suene a tópico, las probabilidades de que apoyen a tu grupo neofascista son incluso más altas que en cualquier otro ámbito social. ¡No te lo pienses!

Y, por supuesto, sumas puntos si se pasan el día criticando a las “feminazis” y a las mujeres por ser unas privilegiadas que se niegan a tener sexo con ellos. Esto último no es estrictamente necesario, pero los grupos incel están en boga y siempre puedes aprovecharte de ello.

¿Eso quiere decir que no puede haber mujeres? Claro que sí. Si todavía no has ahuyentado a ninguna, siempre puedes pedirle a alguna prima, hermana o incluso pareja de alguno de los hombres que decidan apoyar tu grupo neofascista. ¡Que no se diga que sois cuatro hombres sin oficio ni beneficio!

Por supuesto, tendrás que repartir responsabilidades. Quién se va a presentar como líder o portavoz del grupo, quién se encargará de llevar el presupuesto, y demás. Siempre puedes inventarte cargos con nombres épicos aunque luego no sirvan para nada, como “Secretario de Pensamiento y Construcción del Ideario” o “Director de Relaciones Internacionales”, aunque en realidad se trate de un estudiante de Ciencias Políticas y un tuitero con 2.000 seguidores, respectivamente. Esto es fundamental para empezar a funcionar.

2. Elige un nombre con fuerza y patriotismo.

Logotipo del grupo neofascista Centro Social y Nacional Salamanca. La verdad es que de sutileza tiene poco. Autor: Centro Social y Nacional Salamanca. Fuente: csynsalamanca.com
Logotipo del grupo neofascista CSyN Salamanca. La verdad es que de sutileza tiene poco. Autor: CSyN Salamanca. Fuente: csynsalamanca.com

Una vez te has asegurado que al menos unas cuatro o cinco personas queréis seguir adelante con esta particular aventura, el siguiente paso es elegir un nombre para tu grupo neofascista. Pero, ¡no vale cualquier nombre!

La denominación que vayas a escoger es muy importante, ya que es de lo primero que el resto del mundo va a haber. El nombre debe hacer alusión a fuerza, valentía, resistencia, rebeldía… y, sobre todo, mucho, mucho nacionalismo. Pero nacionalismo del bueno, del que hace referencia a todo el país y no solo a los pueblos que lo componen, que es el nacionalismo malo, el que quiere romper el país.

Por supuesto, el nombre debe evocar emociones positivas. Ya no está de moda ni tiene la misma popularidad que antes hacer alusiones directas al nazismo o al fascismo. Eso es de gente mayor aburrida y nostálgica.

Recuerda: no quieres ser este hombre.

A continuación, se proponen algunos consejos interesantes:

  1. Hacer referencia al país o a la nación de alguna forma, ya sea a su símbolo, a sus banderas o al propio nombre del mismo o su gentilicio. También vale añadir la terminación “por España”
  2. Mencionar cuestiones sociales. ¡Ya lo hizo el partido nazi en los años 20 incluyendo la palabra “socialista” en el nombre del partido! No te quedes atrás.
  3. Las connotaciones militaristas también funcionan, pero que sean sutiles. Palabras como “batallón”, “división”, “legión”…
  4. Alusiones a la rebeldía o a cuestiones revolucionarias también pueden funcionar muy bien. Por ejemplo: “resistencia”, “bastión”…

Si aun así todavía no se te ocurre nada, estos son algunos posibles ejemplos:

  1. Resistencia Social Española.
  2. Construyendo Nuestra Nación.
  3. Brigadas Españolas.
  4. Orgullo Nacional por España.
  5. Frente Social Revolucionario Español.
  6. Revolución Española.
  7. Refugio Social España.
  8. Corriendo por España.

Las combinaciones son variadas y muy diversas, incluso se puede optar por denominaciones que ni siquiera haga referencia a nada de lo anterior. ¡Tú eliges el grado de sutileza de tu grupo neofascista! Esto te ayudará, por ejemplo, si el grupo que quieres constituir tiene carácter local y/o barrial. ¡Como si fueras una asociación vecinal normal y corriente! Por supuesto, aquí puedes ver más ejemplos:

  1. Voluntad Social Madrid.
  2. Valencianos en Acción.
  3. Acción Social Juvenil.
  4. Juventud Catalana en Acción.
  5. Nuestro Barrio.
  6. Juventud por España.
  7. Alianza Juvenil por España.

Esto último es buena idea si quieres atraer a tu grupo neofascista a personas con bajos recursos y/o poca cultura general, especialmente si está desesperada por conseguir subsistir. Estas personas son más sensibles a las manipulaciones emocionales, por lo que seguro que si tu organización le ofrece ayuda al mismo tiempo que echa la culpa de esa situación a “los inmigrantes”, tendrás todo el trabajo hecho. Por supuesto, trata de esconder tu clasismo. Resérvatelo para las personas pobres que sean extranjeras.

Para poder acompañarte en la construcción de tu grupo neofascista, iremos cumpliendo también cada paso a modo de ejemplo.

El nombre escogido para nuestra organización será “Alianza Juvenil por España” y las siglas serán AJxE.

3. Selecciona una marca corporativa llamativa pero sutil.

Merchandising del grupo neofascista Hacer Nación. Aunque solamente las compren sus abuelas, son un claro ejemplo a seguir. Autor: Hacer Nación. Fuente: Cuenta de Facebook de Hacer Nación
Merchandising del grupo neofascista Hacer Nación. Aunque solamente las compren sus abuelas, son un claro ejemplo a seguir. Autor: Hacer Nación. Fuente: Cuenta de Facebook de Hacer Nación

El siguiente punto es también complejo. Tienes a las cuatro o cinco personas odiando todo lo que no comprende y un nombre que al tiempo que motiva y apela a las emociones, esconde a los más incautos el fascismo que derrocha tu grupo.

Pero, en la sociedad de la información y de las redes sociales, eso no basta. De nuevo, atrás quedaron los tiempos en los que los grupos neofascistas parecían todos el mismo, se vestían casi igual y únicamente se diferenciaban entre sí por logotipos absurdos con demasiadas referencias al nazismo.

Por lo tanto, es necesario escoger unos colores corporativos que sean al mismo tiempo neutros ideológicamente, pero llamativos, y un logotipo que sea estéticamente agradable, que genere atracción y que, por supuesto, tenga relación con el nombre.

El rojo, el negro y el amarillo, especialmente el amarillo gualda son muy socorridos. El negro denota rebeldía y sobriedad, el rojo fuerza y el amarillo da unos contrastes fantásticos. Además, estos colores están asociados al anarcocapitalismo que está ahora tan de moda y, por supuesto, ¡a la bandera de España!

Sin embargo, siempre puedes usar otros, como el azul o el verde, más disimulados y que transmiten una sensación más apacible. Aunque luego tu grupo neofascista se dedique a decir que las personas inmigrantes son las culpables de todo y a generar conflictos callejeros, un buen azul oscuro transmite que tu organización está aquí para sembrar la paz.

Por supuesto, hay colores prohibidos. El morado se ha asociado desde hace años al feminismo y al movimiento LGTB, además de a Unidas Podemos, así que queda totalmente descartado. ¡Queremos que no sepan que simpatizamos con el fascismo pero no que nos confundan con “feminazis”!

De la misma forma, no sirven las gamas de rosas y fucsias, ni tampoco el marrón, que no evoca nada positivo.

En cuanto al logotipo, ni siquiera es obligatorio tener uno. Tu grupo neofascista puede funcionar muy bien así. Sin embargo, un dibujo representativo siempre puede generar un mayor atractivo para la gente.

En este caso, sirve casi cualquier idea inspiradora que se te pueda ocurrir, solo recuerda que no debe evocar nada que tenga que ver con la izquierda (olvídate de puños en alto, hoces y martillos, etc.) ni con la derecha (esvásticas y derivados mejor colgadas de una pared en la intimidad de tu habitación, pero recuerda quitarla si concedes entrevistas en directo).

Si tu grupo está enfocado en un lugar muy concreto, como una ciudad o un barrio, lo ideal es que tomes elementos de ese lugar. Si hay algún monumento histórico, ideal. ¡Todo el mundo aprecia su patrimonio! Castillos, torres… siempre quedan bien.

También existen símbolos que, aunque empleados por la extrema derecha, son menos reconocibles.

Las letras griegas por ejemplo están de moda, o las runas paganas como el odal. La antorcha vertical o el símbolo del rayo, aunque ya bastante relacionadas con la ultraderecha, no se puede negar que dan un toque genial al logotipo.

Logotipo del grupo neofascista CSyN Valladolid, que reúne varios elementos mencionados. Autor: CSyN Valladolid. Fuente: Cuenta de Twitter @CSyN_Valladolid
Logotipo del grupo neofascista CSyN Valladolid, que reúne varios elementos mencionados. Autor: CSyN Valladolid. Fuente: Cuenta de Twitter @CSyN_Valladolid

La corona laureada es un clásico y además se emplea en bastantes ámbitos como para que pase desapercibida para la gente más incauta.

Por supuesto, si cabe la posibilidad de incluir la bandera del país y algún símbolo que retrotraiga a tiempos pasados, adelante. Este punto seguramente reduzca el nivel de sutileza, pero eso ya queda a tu elección. La bandera de España, la cruz celta o la cruz de Borgoña son clásicos que no pueden perderse. ¡Tú decides!

Y, por último, utilizar simbología militar o de la heráldica clásica como animales rampantes, cascos espartanos o incluso elementos que evoquen el campo como el trigo o un molino de viento… también sirven.

Todo ello puede encuadrarse dentro de un círculo, lo que dará mayor facilidad a la hora de desarrollar cuentas en redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram.

Una vez esté todo desarrollado, es buena idea hacer un buen pedido de banderas, camisetas, gorras, chapas, bolígrafos, tazas… la parafernalia y la uniformidad son totalmente esenciales. Además, ¡las puedes vender! Si hay algo más estimulante que crear tu propio grupo neofascista, es crear tu propio negocio neofascista. Aunque no tardarás en darte cuenta que ambas cuestiones están muy relacionadas.

Para Alianza Juvenil por España, proponemos este logotipo, que encaja con las indicaciones señaladas:

Logotipo del ficticio grupo neofascista Alianza Juvenil por España. Autor: Trabajo propio.
Logo del ficticio grupo neofascista Alianza Juvenil por España. Autor: Trabajo propio.

4. Crea un manifiesto o un decálogo y compártelo.

Con el nombre y la marca corporativa, falta todavía un paso muy importante. ¿Qué ideas tiene tu grupo neofascista? O, más preciso aún, ¿qué ideas va a decir que tiene? Una vez las tengas claras, lo habitual es redactar un manifiesto, una especie de declaración de intenciones, y también elaborar una especie de decálogo o puntos más importantes a modo de objetivo.

Más tarde, este manifiesto y/o decálogo tendrás que difundirlos o bien en un sitio web, o bien a través de cuentas en redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram, o ambas. Hoy en día, eso sí, las grandes redes sociales están empecinadas en no permitir bulos y discursos racistas u homófobos, así que lo suyo, si tu grupo neofascista aspira a cierta seriedad, es que tengas también cuentas en Gab y Parler.

A la hora de redactar estos documentos, como en los puntos anteriores, tendrás que decidir hasta dónde llegará tu nivel de sutileza. Aquí se pueden ver algunos consejos y un ejemplo de manifiesto que seguro puede ayudarte:

1. Incluye críticas al sistema político, así en general. Que todos los políticos roban, que no obedecen al pueblo, que la democracia está corrupta y que no funciona… el discurso antipolítico está de moda y te hará ganar adeptos rápidamente. No importa si luego retuiteas publicaciones de Vox. La coherencia no es una cuestión esencial.

2. Quéjate de la corrección política. Ganas puntos cada vez que dices “dictadura de lo políticamente correcto”. Si lo puedes enlazar con críticas hacia el progresismo, mucho mejor, pero cuidado, no termines copiando a la extrema derecha institucional.

3. Un grupo neofascista está incompleto sin críticas al feminismo, al movimiento LGTB, a la inmigración y/o al comunismo. Estas críticas no tienen por qué ser directas. Hablar de “preservar los valores tradicionales de la cultura occidental”, de detener “las mafias del tráfico de personas” o de “ideologías que atentan contra la libertad”, también sirve.

4. Haz referencia a grupos sociales vulnerables que tengan dificultades económicas. Los pensionistas, los parados, los autónomos… son buenos ejemplos, pero el colectivo de moda son los jóvenes. Acumulando tasas de paro y de frustración sin precedentes, son un objetivo que no debes dejar pasar. Si aportas cifras y datos siempre quedará más profesional.

5. No olvides establecer una relación entre lo que tu grupo neofascista va a criticar y la mala situación de los grupos objetivo. Si, por ejemplo, te enfocas en la gente joven, deja bien patente que si tienen problemas es debido a los políticos, a la inmigración, etc..

6. Introduce un componente emocional esencial al hacer referencias al país y al barrio o ciudad en el que se enfoca tu grupo neofascista, siempre con toques de patriotismo. Si consigues relacionar aquello que criticas con “hacer daño a España” y aquello que apoyas con “mejorar España”, ganas todavía más puntos. Por su puesto, intenta hacer referencia a la gente como “españoles”.

7. Algunos elementos haciendo un llamado a la rebeldía, a la libertad, a la unión y a la cooperación siempre funcionan. ¡Intenta apelar al hartazgo de la gente! La indignación y la frustración, más aún en tiempos de pandemia, deben canalizarse adecuadamente, y para eso está tu grupo neofascista: para redirigirlos contra otras personas, y no contra el los verdaderos culpables. Recuerda que son los que luego te van a apoyar. ¡No muerdas la mano que te da de comer!

8. Evita utilizar terminología izquierdista. No hables de “lucha de clases”, ni de “clase trabajadora”. No obstante, sí puedes hacer referencia a “los trabajadores”, e incluso críticas al capitalismo, sean directas o indirectas. Con este tema hay que tener especial cuidado. Si el manifiesto de tu grupo neofascista se parece demasiado al de cualquier organización comunista, las redes de la extrema derecha te darán la espalda. La ambigüedad siempre jugará a tu favor.

A continuación, un ejemplo de manifiesto:

“Vivimos tiempos muy difíciles y convulsos. La política y la democracia moderna han demostrado no poder responder a las necesidades de los españoles, que cada día ven empeorar su situación económica. Los negocios de toda la vida cierran, cada vez hay más españoles en el paro y cada vez más pobreza, miseria y ruina.

Los partidos y los políticos están más ocupados en sus intereses, en robar a los españoles en su cara y en debatir sobre temas que no le importan a nadie mientras imponen su agenda política. Se permite que las mafias del tráfico de personas, disfrazadas de ONG, traigan aquí su miseria y su delincuencia, poniendo las necesidades de inmigrantes por encima de los españoles. Se intenta dividir a los españoles enfrentando a hombres contra mujeres para que chiringuitos feministas se llenen los bolsillos. Se promueven ideas que atentan contra los valores que sostienen los pilares de la cultura y la sociedad española. Se fomenta y se premia la okupación ilegal mientras millones de españoles se quedan sin casa.

Y cuando te atreves a decir la verdad, te censuran. La libertad está, hoy en día, seriamente amenazada. Vivimos en la dictadura de lo políticamente correcto, que permite que intereses ajenos a los de nuestra nación la destruyan desde dentro. Mientras, los trabajadores, los jóvenes, los autónomos, las empresas hosteleras… que sostienen España, se hunden en la miseria.

Es hora de decir, ¡basta! Ni izquierdas ni derechas van a solucionar nada. Los españoles debemos unirnos, ayudarnos entre nosotros y rebelarnos ante los que están llevando España a la ruina. No podemos quedarnos de brazos cruzados.

Es por eso que hemos creado Alianza Juvenil por España (AJxE). Somos gente joven, preparada y decidida a ayudar a los españoles que más lo necesitan. A darle la espalda a este sistema corrupto e injusto que solo genera pobreza, desempleo y decadencia moral. Es el momento de coger el timón y actuar. ¡Únete!”

Por supuesto, no te olvides de elaborar material gráfico e incluso audiovisual para difundir todas estas ideas. Puedes separarlas y crear pequeños carteles, añadir citas célebres sacadas totalmente de contexto o directamente falsas, hacer un pequeño vídeo de presentación, crear imágenes donde criminalices a activistas feministas y/o a inmigrantes, desarrollar un cartel específico para que la gente se una con fotografías genéricas sacadas de algún banco de imágenes…

Recuerda abrir también un correo electrónico oficial y desarrollar formularios de afiliación que sean lo más sencillos posibles, no sea que vulneres la Ley Orgánica de Protección de Datos. Aunque si lo haces y te cae algún aviso o incluso alguna multa, siempre puedes acusar al gobierno de censura. El victimismo es tu arma, ¡úsala!

5. Reparte bienes de primera necesidad solo para españoles.

¡No pensarás que tu grupo neofascista va a ser solo una estructura, un nombre, una marca y unas cuantas ideas anacrónicas! Lo tienes todo para empezar, pero ahora toca ensuciarse un poco las manos y salir a la calle a demostrar que lo darás todo por España.

Todo grupo neofascista que se precie tiene que demostrar que está del lado bueno de la historia organizando repartos solidarios de bienes de primera necesidad, como ropa o comida, a gente necesitada.

Eso sí, aclara en todo momento que es solo para españoles. Pero españoles nativos cuyos padres hayan nacido también en España. En realidad, aunque pidas el DNI para asegurarte de esto, en lo que más te vas a fijar es en el color de piel y en otros rasgos que te parezcan como pertenecientes a minorías étnicas. ¡La xenofobia no vale de nada sin una buena dosis de supremacismo blanco!

Por lo demás, el proceso es sencillo. Puedes o bien comprar estos bienes o bien pedir que los comercios locales los donen, haz cartelería y publicidad para anunciarlo y monta un punto en un lugar bien visible. Recuerda hacer muchísimas fotografías y vídeos y hacer una buena difusión por redes sociales.

Tampoco olvides colocar la simbología de tu grupo neofascista en el puesto de reparto, que toda aquella persona que vaya a ayudar tenga su camiseta o su uniforme del grupo y aprovecha para hacer el apropiado proselitismo.

6. Apoya al comercio local y a la hostelería.

La pandemia en un país que, durante décadas, ha descuidado los sectores económicos punteros y más productivos para enfocarse en la construcción y el turismo, ha supuesto un gran problema en la economía, pues la hostelería y el pequeño comercio se han visto especialmente perjudicados.

Ha llegado el momento de que tu grupo neofascista se aproveche de la situación, pues el fascismo no puede subsistir si no se aprovecha de los problemas sociales más acuciantes.

Acude a las protestas organizadas por el sector, llena las ciudades de carteles de apoyo al comercio local, a ser posible en la misma fachada de los mismos aunque solo uno de cada mil locales hayan aceptado hacerlo, difunde material en redes sociales… no importa que no tengáis propuestas concretas de ayuda o que en vuestra vida os haya preocupado esta cuestión excepto ahora. No se trata de convencer a los pequeños empresarios, sino al resto de la sociedad que lo ve desde fuera.

Eso sí, si acuden periodistas a cubrir una protesta, procura no agredirles, aunque sean de La Sexta. Aunque odies esa cadena, recuerda que sus dueños son los mismos que los de Antena 3.

7. Organiza una protesta social que atente contra derechos fundamentales.

Aunque, si todo ha ido bien, seguramente tu grupo neofascista haya pasado de estar formado por cinco o seis personas a ser unas diez u once a lo sumo, hay que reconocer que la marginalidad del mismo es todavía muy evidente. Por lo tanto, ha llegado el momento de empezar a llevar a cabo acciones que reflejen justo lo contrario: que tanto tu grupo como sus ideas están aceptadas y normalizadas.

Para ello, es esencial salir de nuevo a la calle, esta vez para protestar por alguna situación socialmente injusta que esté en el punto de mira de los medios de comunicación.

Protesta contra la inmigración en Canarias.

Pero no sirve cualquier protesta. El objetivo de la acción debe vulnerar algún derecho fundamental. Esto es esencial para provocar una reacción institucional que favorezca poder recurrir después al victimismo.

Las posibilidades son casi infinitas. Estas son algunas ideas:

1. Organiza una protesta delante de la casa de un político de izquierdas, a ser posible que dure meses y que incluya la difusión de fotografías y grabaciones sobre su vida íntima. Si sale de su casa, persíguelo. Si los “progres” pueden hacer escraches, ¡tú también! Aunque un escrache no tenga absolutamente nada que ver con el acoso domiciliario, la mayoría de la gente no tiene ni idea.

2. Haz una concentración en contra de la inmigración. Recuerda referirte a ella en los mismos términos que tu manifiesto, tildándola de “mafia de tráfico de personas” o de “invasión”. Los llamamientos a las deportaciones masivas son bienvenidos, pero recuerda añadir que sea en caso de “ilegales” y/o de “inmigrantes delincuentes” para que la aceptación social sea mayor.

3. Vandaliza un símbolo progresista. Desde una estatua de un político históricamente relevante hasta un mural que reivindique la igualdad, dañar el patrimonio por motivaciones políticas es arriesgado, pero atraerá la atención sobre tu grupo neofascista de manera súbita. También sirve atacar a sedes de organizaciones sociales. Eso sí, debes estar preparado para las consecuencias que un ataque así puede tener. Si luego te vas a acobardar, es mejor pensar en otro tipo de acciones.

4. Reivindica que la violencia no tiene género. No importa que las mujeres sufran violencias de manera sistemática. Últimamente, a casi nadie le importa. Así que recurrir a los clásicos antifeministas puede ser una buena idea. Para llamar todavía más la atención, se puede hacer una concentración reivindicando esto durante una fecha señalada, como el 8 de marzo, o durante un minuto de silencio dedicado a una víctima de violencia machista.

5. Haz una buena performance. Nunca te olvides de que el neofascismo no es nada sin un buen despliegue dramático y teatral. Si haces una acción a pie de calle, hay elementos que puedes incorporar que oculten la marginalidad y la nula importancia de la existencia de tu grupo neofascista. Además de banderas, pancartas y uniformes, elementos como bengalas, antorchas, música… son una buena opción. Y, si no, siempre puedes cubrirlo todo de banderas de España.

6. Súmate a acciones ya organizadas. Si tu grupo neofascista no tiene la capacidad de organizar acciones por sí mismo, siempre se puede sumar a algunas ya existentes. La cantidad de organizaciones ultraderechistas no deja de aumentar, de hecho, solo en 2020 se celebraron más de 50 actos de este estilo. Participar en alguno puede ser adecuado para visibilizar a tu grupo y para aumentar tu red de contactos.

Dependiendo del grado de sutileza adoptado, la inclusión de simbología ultraderechista durante las concentraciones o acciones a pie de calle quizá deberían evitarse. A menudo es inevitable incorporar alguna que otra cruz de Borgoña, pero la recomendación es no hacerlo.

Si en algún momento un grupo antifascista intenta protestar frente a la acción que hayas organizado, las autoridades policiales la impiden o la dificultan, Delegación la prohíbe o existe una reacción en contra por parte de sectores progresistas, recuerda acusar de censura, de superioridad moral, de “politicorrectismo”, etc. Respecto a la policía, no te preocupes, hasta la fecha apenas hay casos de cargas policiales contra concentraciones fascistas.

7. Participa en charlas y debates con referentes de la extrema derecha.

Si el desarrollo de tu grupo neofascista ha ido favorablemente, tendrás unos cientos o incluso unos miles de seguidores en redes sociales, o quizá hayas protagonizado alguna noticia medianamente conocida. Es el momento de catapultar a tu organización a lo más alto participando debates y charlas a través de Internet con personalidades de la ultraderecha mediática.

Si decides organizarla tú, escoge una temática interesante, por ejemplo, feminismo, educación, corrupción… en realidad, el tema solo sirve para atraer a gente, pues al final el objetivo de la charla es atacar a rivales políticos y grupos sociales vulnerables, a ser posible difundiendo mentiras. ¡Se ha demostrado que es una buena manera de crecer!

Después, lanza invitaciones hasta que alguien acepte. Alvise Pérez, Javier Villamor, Javier Negre, Iker Jiménez, Iván Espinosa de los Monteros, Wall Street Wolverine, Rubén Gisbert, InfoVlogger, Roma Gallardo… sí, es cierto que no todas estas personas son de extrema derecha, pero lo importante es que durante ese debate puedan expresar sus puntos de vista más reaccionarios. Así, ¡siempre puedes decir que el debate tenía “pluralidad de ideas”! Aunque en el fondo haya sido un cúmulo de refuerzos.

Si no optas por organizarlas tú, puedes enviar solicitudes a diferentes medios para participar en charlas montadas por otras personas. Haz una carta de presentación que resuma en qué consiste tu grupo neofascista y en que te gustaría participar en algún debate. Las mismas personalidades indicadas anteriormente pueden servirte.

No importa si no sabes demasiado sobre política o dices datos erróneos. Afortunadamente, la mayoría de la gente no tiene mucha idea y, si la tiene, no le va a dar importancia. Puedes defender la elusión fiscal aunque no sepas cómo funciona el sistema impositivo español, o criticar el sistema electoral sin saber cómo se constituyen las listas electorales. Si el discurso es adecuado, ¡tus seguidores aumentarán!

8. Da el salto a la política.

Manifestación neonazi en Madrid encabezada por el grupo neofascista Hogar Social Madrid, el cual se ha constituido como partido político. Autor: Fuente: canalinfoLibre, 26/05/2016. Fuente: Canal de Youtube infoLibre
Manifestación neonazi en Madrid encabezada por el grupo neofascista Hogar Social Madrid, el cual se ha constituido como partido político. Autor: Fuente: canalinfoLibre, 26/05/2016. Fuente: Canal de Youtube infoLibre

Tu grupo neofascista tiene una marca corporativa sólida, redes que funcionan, personas sin demasiado que hacer haciendo el trabajo sucio, tiene presencia en las calles y las redes de la extrema derecha lo han acogido como uno más. Hasta medios de comunicación tradicionales han dedicado alguna que otra entrevista o reportaje, blanqueando tu discurso y haciendo que más y más personas os apoyen.

En el fondo, sabes la verdad. Tu organización no va a hacerse con el poder mediante una revolución, y las ínfulas de un golpe de estado militar, aunque puedan intuirse, quedan todavía lejos de hacerse realidad. Por lo tanto, el siguiente paso es saltar a la arena política.

No importa que durante meses o incluso años hayas sostenido un discurso en contra de la democracia, la política o los partidos. El sistema está hecho para aprovecharse de él, y la coherencia tampoco es necesariamente amiga del fascismo.

Existen dos caminos fundamentales para convertirte en todo un político. El primero, aparecer en las listas electorales de formaciones políticas de extrema derecha ya asentadas. Vox es una buena opción, pero también hay otras opciones, como Democracia Nacional, Alternativa Española, Alianza Nacional… si es que no pertenecías ya a alguna de ellas, por supuesto.

El segundo camino es poner todas las cartas sobre la mesa y convertir tu grupo neofascista en todo un partido político neofascista. Esta opción es más difícil, pero puede funcionar si has desarrollado tu trabajo a nivel local, lo que podría ser suficiente para convertirte en concejal y empezar a utilizar el dinero público para difundir discursos de odio.

Recuerda que, una vez entres en el panorama político, las reglas son diferentes. Asumir responsabilidades de gestión da facilidades a tus enemigos para desenmascarar el populismo vacío tras el ultranacionalismo barato que has estado difundiendo. Por fortuna, siempre podrás acudir a medios sesgados políticamente para limpiar tu imagen o, lo que es lo mismo, ensuciar la de tus rivales políticos con cualquier pamplina. ¡No olvides que formas parte del establishment, aunque hayas estado vendiendo lo contrario!

Esperemos que este pequeño manual te haya servido. Es posible que también pueda ser utilizado por otras personas para identificar a posibles grupos neofascistas, pero es un mal menor que asumimos con la esperanza de poder servir de apoyo a posibles candidatos que aspiren a aprovecharse de la crispación social para su propio interés personal.

Disclaimer: Este artículo está escrito en tono irónico y puramente humorístico. Aldescubierto.org está en contra de la extrema derecha, del fascismo y de los discursos de odio.

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *