Viktor Orbán impide la llegada de armas y rechaza enviar apoyo militar a Ucrania

El primer ministro ultraderechista húngaro, Viktor Orbán, firmó este lunes un Decreto en el que se prohibía el paso por su territorio de armas y equipamientos letales para la defensa de Ucrania. Sin embargo, el documento también da luz verde a la entrada y estacionamiento de fuerzas de la OTAN y de la ayuda humanitaria, tal y como ha informado la Agencia EFE.

Además, ha reflejado un perfil bajo con respecto al conflicto y a la Alianza Atlántica, siendo el último líder europeo en reconocer y condenar la invasión, por sus buenas relaciones con el presidente ruso, Vladimir Putin, según el informe Eurocámara que reveló las colaboraciones europeas con el gobierno del Kremlin. 

En este comunicado oficial, el líder húngaro ha dejado constancia de que a pesar de querer mantenerse en el paraguas de la Unión Europea (UE) por el apoyo a los equipos de asistencia sanitaria, no quiere ser enemigo de su gran aliado Putin. El comunicado esclarece textualmente que se debe “mirar este conflicto no con ojos estadounidenses, franceses o alemanes”, sino con “ojos húngaros” y que lo más importante en este conflicto es “la paz y la seguridad de los húngaros”, manteniéndose “al margen de la guerra”. Con respecto al rechazo del tránsito armamentístico por su territorio enfatiza: “Contra quienes usen esas armas, seremos sus enemigos”.

Y es que esde el estallido de la guerra el 24 de febrero, el ejecutivo de Hungría ya se posicionó claramente en contra del envío de armamento de apoyo a Ucrania para evitar verse envuelto en la guerra y preservar la seguridad de sus fronteras y de los húngaros étnicos de la región ucraniana de Transcarpatia, como bien anunció el Ministro de Exteriores Péter Szijjártó en un comunicado.

No obstante, a pesar de este énfasis y al contrario que otros países cercanos a la zona de enfrentamiento como Rumanía donde se han enviado 500 tropas, Orbán no ha solicitado fuerzas a la OTAN para la protección de su país.  

Viktor Orbán, el mayor aliado europeo de Moscú

En este sentido, días antes del anuncio de la negativa del envío el ultraderechista húngaro ya adelantaba su intención: «Teníamos que decidir si permitíamos el paso de armamento a través de la frontera entre Hungría y Ucrania y hemos decidido no permitirlo, ya que hay húngaros que viven en Zakarpatia y no nos podemos permitir ninguna acción que ponga en peligro su seguridad», declaró según EuropaPress.

Con esta inteligente actuación, Orbán ha mostrado un marco operativo alejado de vínculos militares con la enemiga occidental de Putin, la OTAN, para evitar posibles provocaciones al Kremlin, pero en sintonía europea.

De hecho, el portavoz del gobierno, Zoltan Kovacs, subrayó la participación “en los esfuerzos conjuntos de paz de la Unión Europea y la OTAN” en colaboración con la ayuda humanitaria y mediante la acogida de refugiados que atraviesan la frontera ucraniana (ya se cifran por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en 1,7 millones), pero negándose al envío de “soldados o armas a Ucrania”.

Siendo la justificación que “eso supondría poner en riesgo la vida de compatriotas» húngaros. Ahora, que el envío de armas a través de Hungría ha sido oficialmente descartado por el ultraderechista Viktor Orbán, la principal vía para hacer llegar apoyo armamentístico Ucrania es a través de Polonia, también actuando en consonancia a la UE, pero con denuncias hacia su presunto racismo por el rechazo a refugiados ucranianos negros. 

Y es que con el inicio de las tensiones entre Occidente y Rusia antes del estallido de la guerra a principios de febrero, Orbán no dudó en viajar a Moscú para reunirse con Putin. Mientras la UE anunciaba planes de contingencia contra el presidente del Kremlin por el despliegue de 100.000 soldados en la zona del Donbass junto a su reiterada amenaza de tomar “acción militar” en el caso de que la OTAN se acercara más a Ucrania y no escucharan sus propuestas, el ultraderechista húngaro trataba de apaciguar a sus aliados europeos.

Orbán reiteró públicamente que, a pesar de las discrepancias, era posible un “acercamiento de posturas” que garantizaran “la paz y la seguridad de Rusia” con premisas aceptables para la Alianza Atlántica. Por ello, optó por volar hacia la capital rusa, inquietando a la comunidad internacional ya que Rumanía había expresado que Kiev estaba siendo realmente amenazado de invasión por Putin. 

Durante esta reunión, los medios de comunicación rusos mostraban a los dos líderes tuteándose. De hecho, Putin señaló que Orbán es su aliado más cercano dentro de la UE: “Ha hecho mucho por los intereses de Hungría y Rusia”. Durante la reunión Orbán enfatizó que la UE no quería conflicto con Rusia y recomendó a Occidente la aplicación del “modelo húngaro” en la diplomacia pública, mediante el “respeto mutuo”.

Esta proximidad entre los dos conservadores se asienta en intereses energéticos. Y es que Hungría firmó un contrato de suministro de gas con Gazprom que dura hasta 2036 y que, además, no llega por territorio ucraniano, sino por Austria y Serbia. En la última reunión de Putin con el presidente francés, Emmanuel Macron, para atajar una solución a la Guerra de Ucrania, Putin se refirió a este acuerdo con una sonrisa, recordando que los húngaros tienen “el precio más bajo de toda Europa”.

Ayer, además, Orbán se negó a la posibilidad de secundar sanciones contra Rusia, descartando cerrar el grifo del gas y el petróleo al país, lo que acrecienta y recrudece sus diferencias con la UE, ya de por sí erosionadas en los últimos años por las políticas autoritarias y antiderechos ejecutadas por su gobierno.

Enlaces y fuentes:

– Foto de portada: Vladimir Putin y Viktor Orban. Autor: Kremlin.ru, 02/02/2017. Fuente: Kremlin.ru (CC BY 4.0)

Melisa Higueras

Articulista y editora. Periodista internacional y friki de las redes sociales. Apasionada de la comunicación en todas sus formas y vertientes. Desmontando y criticando injusticias sociales desde que tengo uso de razón.

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