Rusia pide al Tribunal Supremo que reconozca al Batallón Azov como una organización terrorista

La Oficina del Fiscal General de Rusia, este martes 17 de mayo, ha solicitado al Tribunal Supremo la consideración del batallón Azov como una organización terrorista con el fin de prohibir sus actividades como regimiento armado. Y es que Azov está integrado en la Guardia Nacional de Ucrania y es considerado por el Kremlin como “criminales nazis” y culpables de “crímenes de guerra” que deben comparecer ante la justicia. 

Como bien ha señalado el Ministerio de Justicia ruso en un breve comunicado del que se ha hecho eco la agencia de noticias Interfax, la vista se celebrará el 26 de mayo: «El Ministerio de Justicia de Rusia informa de que el caso administrativo sobre el reconocimiento de la agrupación nacionalista paramilitar ucraniana ‘Azov’ (..) como organización terrorista y la prohibición de sus actividades en Rusia ha sido programado para el 26 de mayo», apunta.

Todo ello, a pesar de que los combates siguen activos por la suspensión de las negociaciones de paz y el estancamiento de los esfuerzos diplomáticos para atajar la guerra. De hecho, el viceministro ruso, Andréi Rudenko, ha asegurado el mismo martes que  no hay «ningún tipo» de negociación a día de hoy entre los dos beligerantes. Desde hace mes y medio, con el recrudecimiento de los combates en Mariúpol y los acontecimientos en Bucha el diálogo se ha paralizado, siendo el último encuentro entre los delegados de los dos países el 29 de marzo en Estambul. «Ucrania ha abandonado de hecho el proceso negociador», ha afirmado Rudenko.

En palabras de Moscú: “criminales nazis y de guerra”

La resolución se ha hecho pública a partir de la afirmación del diputado ruso y cabeza del grupo parlamentario del Partido Liberal Democrático de Rusia (formación ultranacionalista), Leonid Slutski, en la que exclamaba que los combatientes del Batallón Azov merecen la pena de muerte.

Además, Slutski ha propuesto hacer una excepción en la moratoria que rige a Rusia sobre el castigo capital para la imposición de la pena. «Las fieras nazis con apariencia humana, cuyas manos están hasta los codos manchadas de sangre de mujeres, ancianos y niños a los que dispararon por la espalda, y que mutilaron a prisioneros de guerra, deben recibir el castigo más severo», subrayó.

La iniciativa se suma a la propuesta de veto del intercambio de “criminales nazis” en el proyecto de resolución en la Cámara Baja de Rusia (la Duma del Estado). En esta línea, el Kremlin desde que comenzó la invasión en febrero ha hecho diversos llamamientos a la presencia de fuerzas ultranacionalistas y neonazis en Ucrania. Todo gira en torno al respaldo de la declaración del presidente de la Duma, Viacheslav Volodin, que enfatizó en una sesión plenaria que “los criminales nazis no deben ser canjeados” y que “son criminales de guerra”, haciendo hincapié en que se debe “hacer todo porque compadezcan ante la Justicia”. 

¿Organización terrorista? La polémica en torno al Batallón Azov 

El Batallón Azov es un grupo neonazi que, tras el mal llamado Euromaidán de 2014, fue integrado en las fuerzas armadas y, como consecuencia, dotado con entrenamiento y equipamiento militar. La realidad es que el regimiento es una peligrosa agrupación armada y legitimada por Ucrania, pues se encuentra totalmente institucionalizada. 

Con origen en Mariúpol en 2014 como movimiento de resistencia contra las fuerzas prorrusas de la región de Donbass, ha estado rodeado de polémica como la trotura y detención de pacifistas y activistas de izquierdas en la ciudad de Dnipro. El presidente de Ucrania, Volodomir Zelenski, ha recibido muchas críticas por la legitimación de la milicia neonazi dando la palabra a sus miembros en actos públicos, entre otras cosas. 


El batallón, en los últimos enfrentamientos, ha estado resistiendo parapetado en las instalaciones de la planta siderúrgica de Azovstal. Rusia ha cifrado 265 soldados evacuados en las últimas horas, 51 gravemente heridos. El Ministerio de Defensa de Moscú se ha referido a ellos, este martes, como “prisioneros de guerra”. La viceprimera ministra y ministra para la Reintegración de los Territorios Temporalmente Ocupados de Ucrania, Iryna Vereshchuk, señaló que una vez que la condición de los heridos se estabilice estos «serán canjeados por prisioneros de guerra rusos”.

Así, el Kremlin toma una decisión importante desde el punto de vista político y estratégico en un momento en el que acaba de hacerse con el control militar definitivo de la ciudad de Mariúpol, la sede de Azov, y cuando se ha hecho probablemente con los reductos más importantes del mismo. ¿Por qué declarar ahora al Batallón Azov como organización terrorista y no antes? Expertos se aventuran a señalar que, con este movimiento político, además de reforzar el relato prorruso de la «desnazificación» y que ha utilizado Putin para justificar su invasión, busca un amparo legal a la hora de tratar con el grupo en un futuro próximo.

Y es que, al ser considerado como «organización terrorista», el gobierno ruso tendría más herramientas legales a su alcance para tratar con los prisioneros de guerra, más ahora que se encuentran dentro del territorio ocupado por Rusia. Por ejemplo, el gobierno ruso podría aplicar la pena de muerte bajo la acusación de terrorismo y de relacionar a las personas acusadas por afines a Azov. Una decisión que, por el momento en el que llega, no está exenta de polémica.

Rusia pide al Tribunal Supremo que reconozca al batallón Azov como una organización terrorista

Melisa Higueras

Articulista y editora. Periodista internacional y friki de las redes sociales. Apasionada de la comunicación en todas sus formas y vertientes. Desmontando y criticando injusticias sociales desde que tengo uso de razón.

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