Investigación revela vínculos entre múltiples cargos públicos de EEUU con el grupo de extrema derecha Oath Keepers

Un nuevo informe emitido por la Liga Antidifamación de Estados Unidos, organización estadounidense pro derechos civiles que se encarga de la investigación de la extrema derecha a nivel global, ha demostrado la pertenencia y vinculación de cientos de cargos públicos del país con el grupo paramilitar de extrema derecha Oath Keepers.

Al parecer, funcionarios públicos como agentes de las diferentes fuerzas del orden, miembros del ejército o individuos con enormes responsabilidades públicas, como bomberos, paramédicos o técnicos de emergencias, estarían implicados. Esta información procede de un análisis realizado por la propia Liga Antidifamación a través de datos internos filtrados del grupo extremista.

La información filtrada fue publicada por el periódico independiente Distributed Denial of Secrets (DDoSecrets) en septiembre de 2021, y entre mensajes, chats e imágenes internas del grupoultraderechista también hicieron pública una lista con información personal de hasta 38.000 de sus miembros.

La investigación ha consistido en contrastar los nombres, direcciones, correos y números de teléfono, recogidos en la lista de membresía filtrada del grupo, con datos públicos procedentes de bases de datos gubernamentales del país, medios de comunicación y plataformas de redes sociales.

De esta manera, la organización ha conseguido identificar la identidad de cientos de personas con cargos públicos de importancia que aparecen en la lista filtrada de la organización de extrema derecha.

Tal y como la propia Liga Antidifamación afirma, que la identidad de estas personas se encontrara presente en la base de datos de Oath Keepers no significa necesariamente que en la actualidad o en el pasado tuvieran una participación activa en las actividades de la organización, ya que debe ser concedido el beneficio de la duda al haber podido dichas personas haber malinterpretado las intenciones o ideología de la organización de extrema derecha.

La lista de autoridades estadounidenses vinculadas a los Oath Keepers

La investigación de la Liga Antidifamación ha identificado a 81 individuos que ha fecha de 8 de agosto mantenían cargos en diferentes administraciones del sistema público estadounidense, yendo desde cargos locales (como miembros de instituciones de Gobierno y consejos escolares, hasta funcionarios de oficinas de policía) hasta cargos federales (como Wendy Rogers, senador por Arizona; o Phil Jensen, Bob Giuda, Chad Christensen o David Eastman, representantes estatales de Dakota del Sur, New Hampshire, Idaho y Alaska, respectivamente).

Algunos de ellos mencionaban abiertamente su cargo público en la lista filtrada de membresía de Oath Keepers, mientras que otros defendían como a través de su posición institucional podría beneficiar al grupo paramilitar.

Por otro lado, e incluso más problemático, es el hecho de que hasta 373 individuos de la base de datos de Oath Keepers mantengan en la actualidad cargos de agentes policiales a lo largo del país. Muchos de ellos afirman en su ficha de membresía que utilizaran su posición y entrenamientos para ayudar a la organización de extrema derecha, especialmente enfocándose en el reclutamiento dentro de los cuerpos de seguridad.

Adicionalmente, también se han identificado a unos 1.100 miembros que, si bien no mantienen en la actualidad cargos de policía, si lo hicieron en el pasado, por lo que podrían mantener ciertas conexiones dentro de los cuerpos policiales y las instituciones públicas, así como legitimidad de cara a la población de sus respectivas áreas.

También han sido identificados 117 individuos que en la actualidad sirven dentro de las fuerzas militares del país. La investigación estima que 1 de cada 10 de ellos podrían mantener cargos importantes dentro de la estructura militar, algo fundamental para poder estimar la organización y tácticas que podrían llevar a cabo en teóricas acciones ofensivas.

Así, por ejemplo, durante el asalto al Capitolio en enero de 2021, muchos miembros de los Oath Keepers fueron detenidos, comprobándose que presentaban entrenamiento militar, algo fundamental para comprender la organización y desempeño de los asaltantes durante el intento de golpe de estado.

Finalmente, también han sido identificadas figuras de enorme relevancia social, como profesores, ingenieros civiles, autoridades religiosas comunitarias o empleados del Gobierno. Algunos de estos individuos han llegado a informe en sus fichas personales que tenían o podían tener incluso acceso a infraestructuras estratégicas para el Estado, como, por ejemplo, instalaciones de carácter nuclear.

Muchos de los mensajes filtrados de estas personas muestran claramente sus intenciones con respecto al partidos:

Un médico profesional afirmaba lo siguiente, “(…) mucho de mis pacientes son oficiales de policía, soldados, agentes del FBI, CIA y del ejército. Puedo expandir el mundo de la organización a mis pacientes. Esta semana he enseñado el link del sitio web (referenciando a la web de Oath Keepers) a 2 de mis pacientes”

Mensajes como el anterior se repiten constantemente a lo largo del artículo original publicado por la Liga Antidifamación, y muestran la enorme inserción social de la organización y de sus ideas.

Oath Keepers: un grupo paramilitar con enorme arraigo y experiencia

El grupo paramilitar fue fundado en el año 2009 por Steawart Rhodes, conformado en un primer momento por miembros retirados de las fuerzas y seguridad estadounidenses, buscando, según sus propias palabras, “defender la Constitución en contra de todos los enemigos, extranjeros y domésticos”.

Según la propia Liga Antidifamación, es un grupo con ideología supremacista y nacionalista blanco, seguidores de múltiples teorías de la conspiración. Uno de sus puntos fuertes ha sido siempre la difusión de propaganda dentro de los cuerpos policiales y militares, animándolos a levantarse para evitar el ascenso del “Nuevo Orden Mundial”.

Muchos de sus miembros han sido detenidos por sus conexiones con actividades criminales, como violación del uso de armas, conspiración e intento de atentados contra agentes y trabajadores federales, posesión de explosivos o amenazas a autoridades públicas.

A pesar de que su actividad tuvo picos entre 2014 y 2015, fue a partir del inicio de la pandemia y del desarrollo del movimiento Black Lives Matter cuando saltaron totalmente a la fama.

Desde sus primeros momentos se opusieron frontalmente al movimiento civil, al que calificaron como un intento de implantar el comunismo en el país, organizándose para tener enfrentamientos callejeros contra manifestantes antirracismo del movimiento.

Durante el asalto al Capitolio jugaron un rol central, siendo detenidos hasta 26 de sus miembros, acusados de insurrección y de intento de sedición violenta. Su propio líder Rhodes fue uno de los detenidos, y en los últimos meses han sido publicadas diferentes informaciones que afirman que el propio Donald Trump mantuvo reuniones con el movimiento (junto a muchos otros) antes de la fecha del asalto.

La cruzada "anti-woke": la rebelión de la extrema derecha contra la diversidad

Valentín Pozo

Articulista. Estudiante de cuarto de Ciencias Políticas y apasionado de la investigación. Experiencia en movimientos estudiantiles y sociales. En mis artículos intento ofrecer un enfoque analítico más orientado a las ideologías y teoría política.

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