Mayoría absoluta del PP y pinchazo de Vox en las elecciones andaluzas

Las elecciones autonómicas de Andalucía tuvieron lugar este pasado domingo tras una campaña polémica y controvertida como pocas. Los resultados sorprendieron al no corresponderse con las encuestas, dando una mayoría absoluta histórica en la región al Partido Popular de Juan Manuel Moreno Bonilla que pasa de 32 a 58 escaños con el 43,13% de los votos, quedando en segundo lugar el PSOE de Juan Espadas, que pasa de 32 a 30 asientos y el 24,09% de los sufragios.

Así, el mapa de la autonomía se tiñó de azul en una jornada que destacó por la una pequeña subida de la participación, aunque todavía baja, hasta el 58,36%, con lo que Juan Manuel Moreno podrá gobernar cómodamente en solitario, sin necesidad de apoyarse en ningún otro partido. Y es que la extrema derecha, encabezada por Macarena Olona, mejoró sus resultados pero únicamente en 2 escaños, pasando de 12 a 14, con el 13,46% de los votos.

De esta forma, Vox no solo se aleja del resultado de las encuestas (algunas le auguraban hasta 23 escaños en la recta final), sino que se deja 400.000 votos con respecto a las elecciones generales de 2019 en la región (donde había tenido un 20% de los votos) y baja un 1,62% entre estos dos comicios. Andalucía se convierte, por lo tanto, en la primera región donde Vox ha sufrido un freno claro, teniendo en cuenta, además, que ya no podrá condicionar al futuro gobierno de Juan Manuel Moreno.

Seguidamente, las candidaturas de izquierda han obtenido un serio varapalo. La coalición Por Andalucía, en la que se encontraba Izquierda Unida, Podemos, Más País o Equo, que presentaba como candidata a Inmaculada Nieto, ha obtenido 5 escaños, perdiendo 1 (de los 6 que se escindieron de Adelante Andalucía), mientras que Adelante Andalucía de Teresa Rodríguez pasa de 11 a 2 asientos. En su conjunto, la izquierda se deja unos 140.000 votos por el camino y un 4% de los sufragios con respecto a las elecciones autonómicas de 2018.

Por último, Ciudadanos ha perdido toda su representación, perdiendo sus 26 escaños, a pesar de que las encuestas auguraban al menos conservar un asiento de la cámara autonómica. Juan Marín, su candidato, ya ha presentado la dimisión de todos sus cargos ante lo que es a todas luces un muy mal resultado para la formación naranja, que no deja de retroceder convocatoria tras convocatoria de manera alarmante.

¿Ha encontrado Vox su techo electoral en las elecciones andaluzas?

Comparecencia del presidente Juanma Moreno tras la reunión telemática con el presidente del Gobierno, elecciones andaluzas. Autor: Junta de Andalucía., 07/06/2020. Fuente: Flickr / CC BY-SA 2.0
 Comparecencia del presidente Juanma Moreno tras la reunión telemática con el presidente del Gobierno. Autor: Junta de Andalucía., 07/06/2020. Fuente: Flickr / CC BY-SA 2.0

En 2018, las elecciones andaluzas sirvieron de trampolín electoral a Vox, la formación de extrema derecha que llevaba desde 2013 buscando su oportunidad. Y lo hizo obteniendo 12 escaños. Desde entonces, no han dejado de subir en apoyos y en visibilidad, convirtiéndose en todo un fenómeno político a imagen y semejanza de la «derecha alternativa» estadounidense y que se ha hecho un hueco en Europa y en América.

Tras sus buenos resultados en Castilla y León, donde pasaron a formar parte del gobierno regional con el PP obteniendo tres conserjerías y una vicepresidencia, Vox puso sus ojos en Andalucía una vez más, presentando como candidata a Macarena Olona, uno de los pilares más fuertes de un partido que podría decirse que ha conseguido construir un liderazgo coral, al menos en apariencia.

Sin embargo, la candidatura de Olona no ha estado exenta de polémica, incluyendo el hecho de que ella no es andaluza, y que tuvo que censarse en el municipio de Salobreña, donde vivía el secretario de Vox de Granada, para poder presentarse, lo que le costó un intento de impugnación de la candidatura ya que, según el propio secretario, ella no vivía allí.

Durante la campaña, Vox se centró en promocionar a Macarena Olona de manera bastante personalista, con polémicas declaraciones (como la amenaza de cerrar Canal Sur o decir que la violencia de género no existe) y órdagos lanzados principalmente al PP e incorporando a figuras como Zancajo en la dirección de campaña. Una estrategia diferente a la que la formación suele emplear en este tipo de elecciones, donde busca más vender su marca.

El primer varapalo sucedió durante el primer debate en RTVE, donde analistas coincidieron en que Olona no salió bien parada. Aunque desde Vox y sus simpatías no lo vieron así, lo cierto es que suspendieron los actos de campaña durante tres días, hasta el domingo siguiente, en un mitin donde participó la líder neofascista Giorgia Meloni con un incendiario discurso. Sin dudas, Vox mostró su cara más radical en una región que ha preferido apostar por un discurso de derechas más moderado, representado por el PP.

Las reacciones de Vox, alejadas de toda autocrítica, se han centrado en celebrar la derrota de la izquierda, en culpar a los medios de comunicación y en afirmar que mantendrán «bajo vigilancia» al ejecutivo del PP. Por su parte, Macarena Olona asumirá su escaño y será la portavoz del grupo parlamentario en la Junta de Andalucía.  “Habríamos querido unos mejores resultados para nosotros, pero estos han sido unos magníficos resultados para España”, ha afirmado Santiago Abascal, líder de Vox.

Mayoría absoluta del PP y pinchazo de Vox en las elecciones andaluzas

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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