Más de 100 candidatos de extrema derecha se postularán a procesos electorales avalados por el Partido Republicano

En un informe presentado por la Liga Antidifamación (ADL), una ONG dedicada a monitorizar y hacer seguimiento del discurso de odio y de organizaciones ultraderechistas, se han contabilizado más de un centenar de candidatos de extrema derecha que se postulan a cargos políticos por todo Estados Unidos utilizando al Partido Republicano que no solo agitan un discurso totalmente alejado de los mínimos democráticos, sino que, al menos una docena tenían conexiones explícitas con «supremacistas blancos, extremistas antigubernamentales y miembros de los Proud Boys de extrema derecha»

Estos candidatos de extrema derecha amenazan con desplazar a otros más moderados, lo que confirmaría la progresiva radicalización del Partido Republicano desde la llegada de Donald Trump y el auge del movimiento de la «derecha alternativa» o alt-right.

Candidatos de extrema derecha

La ola de candidatos de extrema derecha incluye a legisladores en ejercicio como la senadora estatal de Arizona Wendy Rogers, quien admitió ser miembro de Oath Keepers, uno de los grupos paramilitares más grandes de Estados Unidos con 11 miembros actualmente acusados de sedición por el asalto al Capitolio.

Otros grupos de milicias tienen candidatos que se postulan o ya están en cargos locales. La milicia Washington Three Percent reclama miembros en docenas de cargos electos en todo el noroeste del Pacífico, según Washington Post, “incluido un alcalde, un comisionado del condado y al menos cinco puestos en la junta escolar”.

En el tercer distrito de Arkansas, Neil Kumar, a quien la ADL descubrió que ha escrito para publicaciones de supremacistas blancos, está desafiando al actual congresista, Steve Womack, quien rompió con el Partido Republicano al votar a favor de crear la comisión del 6 de enero para investigar el asalto al Capitolio. Las opiniones abiertamente racistas de Kumar llevaron al partido a dar el paso inusual de declararlo un «candidato no recomendado» en las próximas primarias.

En Idaho, el activista antiderechos de extrema derecha Ammon Bundy, quien lideró un enfrentamiento armado contra los agentes federales en el refugio de vida silvestre Malheur en 2014, se postula para la oficina del gobernador. El grupo de Bundy, la red de Derechos del Pueblo, ha aumentado hasta los 33.000 miembros y tiene al menos 398 activistas en 39 estados, según un informe del Instituto de Investigación y Educación sobre Derechos Humanos. Esto le convierte en uno de los grupos más grandes del país.

Muchos candidatos de extrema derecha no tienen vínculos directos con grupos neofascistas o milicias armadas, pero apoyan una variedad de puntos de vista de extrema derecha. La ADL rastreó al menos a 45 candidatos que se postularon para el cargo este año que han «dado crédito de alguna manera» al movimiento de la teoría de la conspiración de QAnon. Muchos de estos han dado alas a los bulos y las mentiras de Donald Trump, incluyendo que hubo fraude electoral en las pasadas elecciones de 2020 donde Joe Biden salió vencedor.

En todo el país hay 207 cargos electos actuales que ayudaron al expresidente Trump en los esfuerzos por anular los comicios, según datos compilados por Insurrection Index, un proyecto del grupo de derechos electorales Public Wise. El índice incluye a senadores como Ron Johnson de Wisconsin, que votó en contra de certificar las elecciones de 2020 y difundió información falsa, incluida la sugerencia de que el ataque del 6 de enero fue realizado por “votantes falsos de Trump”.

Cambio de estrategia

En Oregón, Daniel Tooze, un destacado asociado de Proud Boys que ha participado en peleas callejeras con antifascistas en Portland, se postula para la legislatura estatal de Oregón en el distrito 40. Tooze se postuló para el mismo escaño en 2020 y no logró asegurar la nominación republicana en las primarias, pero recibió el 40% del voto republicano. Este año, es el único republicano que se ha presentado para postularse nuevamente, lo que indica que podría ganar.

Tooze ha realizado un considerable esfuerzo en ocultar sus orígenes, declarando que es un tipo normal. Por ejemplo, en sus propuestas de campaña no se encuentran referencias ni a Proud Boys ni a las típicas propuestas descabelladas de la extrema derecha. Sin embargo, de sus redes sociales se deduce que siguue teniendo estas mismas ideas.

Por ejemplo, tuiteó un video de Thomas Renz, un influencer antivacunas de extrema derecha, hablando en un panel convocado por el senador Johnson que promovía bulos sobre el coronavirus y las vacunas. El video de Renz se volvió viral en grupos negacionistas y ultraderechistas, pero también en las principales redes sociales. “Es hora de responsabilizar al gobierno por lo que le han hecho a la gente”, escribió Tooze acerca del vídeo, otorgándole credibilidad.

Tooze no es el único que ha optado por un cambio de estrategia para conseguir apoyo popular. El periódico The Guardian ya advirtió sobre grupos de extrema derecha que cambiaron su enfoque hacia cuestiones más locales desde el asalto el Capitolio, participando en juntas escolares y en comunidades vecinales. Esto recuerda a la estrategia que han seguido grupos neofascistas en Europa, que se disfrazan de asociaciones vecinales o de plataformas ciudadanas.

En España esto ha pasado, por ejemplo, con Hogar Social Madrid o, más recientemente, la Asociación San Blas Canillejas, que después participan en actos defendiendo ideas de extrema derecha, como la marcha homófoba de Chueca.

Si bien muchos candidatos buscan escaños legislativos locales o nacionales, algunos se postulan deliberadamente para cargos burocráticos cuya principal responsabilidad es certificar las elecciones. Al menos 11 candidatos que defienden que hubo fraude electoral se postulan para fiscal general en 10 estados, según el seguimiento del Centro de Democracia Unida de los Estados, un grupo no partidista que realiza un seguimiento de los procesos electorales en toda la geografía estadounidense.

¿Tienen posibilidades estos candidatos de extrema derecha?

Los candidatos políticos marginales, incluyendo los candidatos de extrema derecha (y de otras ideologías minoritarias) son parte de cada ciclo electoral de Estados Unidos. Sin embargo, expertos señalan que esta tendencia se sale de lo habitual, y confirma a la creciente radicalización del Partido Republicano. Una corriente que siempre había existido, procedente de paleolibertarismo y de sectores ultraconservadores y ultranacionalistas, que ahora se suman a la ola de la alt-right de la mano de Trump y de otros ideólogos y líderes.

“El verdadero peligro no es solo la ola de candidatos extremistas, es su acogida, su integración en el Partido Republicano”, dijo Steven Levitsky, profesor de gobierno en la Universidad de Harvard y coautor de How Democracies Die. “Estados Unidos siempre ha tenido políticos chiflados, extremistas y autoritarios al margen. Lo que es nuevo y realmente peligroso para la democracia es que cada vez más se postulan como candidatos republicanos”.

Levitsky agregó: “Al principio tuvo coqueteo y tolerancia con un puñado de extremistas minoritarios y marginales. Ahora estamos viendo un ejército de extremistas abrazados por el expresidente. Están entrando y apoderándose del Partido Republicano a nivel estatal y local”.

“Cuando los principales partidos aceptan figuras que niegan la legitimidad de las elecciones, se niegan a aceptar la derrota electoral, aprueban o incluso se involucran en la violencia política, se está poniendo en riesgo la democracia”, sentenció.

Como añadido, durante el último año, la campaña política de Trump para afianzar sus posturas se ha ido intensificando, provocando la salida de personalidades más moderadas en el seno del Partido Republicano. Lizz Cheneynúmero tres del partido e hija del famoso e influyente republicano Dick Cheney, fue expulsada por haberse opuesto a Trump, siendo una de las primeras víctimas de esta ola reaccionaria.

Pero incluso sin Trump, el ambiente que se vive en Estados Unidos es profundamente perturbador. Tal y como muestran distintos informes (como el del Atlantic Council) los movimientos de extrema derecha han seguido expandiéndose.

Durante el último año de mandato de Trump el fenómeno de las milicias se disparó. La mayoría de milicias pertenecían a la extrema derecha, con más de 200 grupos armados según los investigadores. Se contabilizaban unas 40 de extrema izquierda. Y es que, estas milicias están siendo amparadas por el Partido Republicano, tal y como se desprende de esta nuevo ciclo electoral.

Una amenaza a la democracia que, como han advertido expertos, podría devenir, o bien en un conflicto civil, o bien en la transformación del sistema hacia una democracia iliberal.

Enlaces y fuentes:

– Foto de portada: Ammon Bundy en protesta contra el aborto. Autor: Ammon Bundy, 30/01/2022. Fuente: Twitter

Adrián Juste

Jefe de Redacción de Al Descubierto. Psicólogo especializado en neuropsicología infantil, recursos humanos, educador social y activista, participando en movimientos sociales y abogando por un mundo igualitario, con justicia social y ambiental. Luchando por utopías.

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