El Tribunal Supremo de EEUU planea ilegalizar el aborto

Terremoto político en Estados Unidos. El medio web Político ha desvelado una sentencia del Tribunal Supremo del país para ilegalizar el aborto, lo que ha causado todo un revuelo por las grandes implicaciones que esto podría tener en todo el país, independientemente de la región o Estado.

El derecho a la interrupción voluntaria del embarazo está legalizado desde la doctrina de “Roe vs Wade”. Fue en 1969 cuando ocurrió este caso, que tras 4 años en 1973, llegó al Tribunal Supremo y legalizó el aborto hasta las 23 semanas, un plazo bastante generoso. Posteriormente, una sentencia de 1992, Casey, mantuvo y reforzó lo dicho por el caso “Roe vs Wade”.

Hay que recordar que en el derecho anglosajón la jurisprudencia se tiene en especial consideración: ante un caso de similares características, suele citarse lo resuelto por una sentencia anterior para reforzar una interpretación de la ley.

Ahora, una sentencia firmada por el juez Samuel Alito en nombre de la mayoría conservadora del Tribunal Supremo (5 de los 9 jueces) dice que aquellas sentencias están mal fundamentadas.

En un informe de 98 páginas apoyado por el resto de jueces conservadores, el juez Alito sostiene que “Roe fue clamorosamente errónea desde el principi … Mantenemos que Roe y Casey deben ser revocados”.

En el informe cita también que la Constitución (una de las más antiguas del mundo) no menciona ni protege al aborto y que este no está enraizado con la historia y las tradiciones de Estados Unidos. Es también menester recordar que muchas de las leyes son defendidas al fundamentarse en derechos y/o enmiendas constitucionales. Por eso es tan complicado prohibir, regular y/o restringir la posesión de armas de fuego en EEUU.

Así, se plantea eliminar la validez de estas sentencias, dejando en manos de cada estado la legalidad o ilegalidad del aborto.

Está regulación ha abierto una polvareda de acusaciones cruzadas entre demócratas y republicanos, los dos principales partidos políticos del país.

Los primeros han tachado el cambio legal de “abominación” y han advertido que esta reinterpretación interesada pone en peligro otros derechos como el matrimonio LGTB, que no se encuentran necesariamente explicitados en la Constitución pero que se pueden deducir de otras normas legislativas y sentencias jurídicas.

En este sentido, distintas voces del Partido Demócrata han pedido un cambio legal que proteja el aborto a nivel federal.

Por su parte, los republicanos, el trumpismo en especial, han celebrado esta conclusión y han puesto el foco en investigar la filtración.

De finalmente cumplirse, esta sería una decisión histórica en EEUU, que se convertiría en uno de los tres países del mundo que han retrocedido en el derecho al aborto desde 1914 junto a Polonia, El Salvador y Nicaragua.

Un tribunal politizado

Ilegalizar el aborto es una de la obsesiones de la derecha cristiana estadounidense desde hace 49 años.

Con este fin, desde el Partido Republicano se trazó un plan para controlar el Tribunal Supremo, una de las instancias más poderosas del país, formada por nueve personas, inapelable y fuera del escrutinio de la opinión pública. Así, los republicanos impulsaron exclusivamente a jueces afines durante los últimos 40 años.

Una cuestión que el Partido Demócrata ignoró y solo con Joe Biden empezó a cambiar, al toparse con una gran mayoría conservadora (6 de 9 jueces), muchos de ellos afines al ultraconservadurismo de la corriente más afín al ex presidente Donald Trump.

En consecuencia, Trump nombró a tres jueces de carácter ultraconservador: Amy Coney Barret (una ferviente antiabortista), Brett Kavanauhg y Neil Gorsuh. Mientras que los otros dos, Samuel Alito y Clarence Tomas fueron nombrados por George Bush. Nada menos.

La estrategia de Trump entra dentro del objetivo de las democracias iliberales, donde se tiende a reducir los contrapesos de los diferentes poderes del Estado para retorcer las instituciones hacia diferentes intereses políticos, como ha sucedido por ejemplo en Hungría o en Polonia.

Este control del Tribunal Supremo es una herramienta increíble para tener el control social de Estados Unidos durante décadas, ya que es este órgano el que decide sobre cuestiones como los derechos reproductivos, LGTB o las reformas sanitarias.

Durante muchos años, este Tribunal ha sido incuestionable y respetado por la ciudadanía, pero esto ha cambiado en los últimos años, viéndose cada vez más sesgos de politización. Ahora, el Tribunal Supremo se juega su reputación con esta sentencia que enmienda dos sentencias de años atrás y retrocede al país a los años 70 en materia de derechos humanos.

Esta falta de credibilidad se ha materializado también con esta primera filtración en la historia que recibe el Tribunal Supremo. Una erosión de las instituciones como consecuencia de las políticas de la extrema derecha que tardará mucho en sanar, al menos a este ritmo.

La ofensiva republicana para ilegalizar el aborto

Junto a la toma del Tribunal Supremo, los republicanos han intensificado su ofensiva antiderechos en Estados Unidos, con todo tipo de leyes buscan ilegalizar el aborto e ir contra los derechos de las personas LGTB. Así, han aprobado diacrónicas medidas para intentar limitar o ilegalizar este derecho.

Estas nuevas leyes, aprobadas en hasta 9 estados y bloqueadas en los tribunales, conforman parte de su plan para obligar al Tribunal Supremo a que se volviera a pronunciar sobre estas cuestiones. Con la sentencia revocatoria aprobada, entrarían en vigor, limitando o ilegalizando el aborto en estos 9 estados. Otros 7 estados han preparado leyes para limitar este derecho si surge la posibilidad. Finalmente, en 13 estados controlados por el Partido Republicano hay leyes que ilegalizarían el aborto si esta sentencia de revocación se hace firme.

Toda una ofensiva para limitar el aborto que puede convertirse en el centro de la campaña electoral y ser el revulsivo que los demócratas necesitan. A final de este año se celebran las “midterms” o elecciones de mitad de mandato (también traducidas como «elecciones parciales»), donde se renuevan parte de los miembros del Congreso y del Senado.

Estas elecciones siempre suelen ser desfavorables para el partido en el poder, más en este caso con un Joe Biden mal valorado en las encuestas. Parte de esta debilidad, aparte del ámbito internacional, la inflación y ciertas decisiones, se debe también a la debilidad en el Congreso, que le ha impedido aprobar muchas reformas claves.

Así, la defensa del derecho al aborto puede convertirse en un asunto clave en el próximo ciclo electoral, ya que los demócratas han llamado a conseguir mayorías políticas para defender este derecho.

Y aunque el aborto es siempre un tema de discusión y, generalmente, un problema político para el que lo defienda, la población se encuentra mayoritariamente a su favor: un 59% apoyan el derecho al aborto frente un 39% que se declara en contra según el prestigio Centro Pew Research.

El Tribunal Supremo de EEUU planea ilegalizar el aborto

Juan Francisco Albert

Director de Al Descubierto. Estudiante de Ciencias Políticas y máster en Política Mediática. Apasionado del estudio y análisis del hecho político, con especial interés en el fenómeno de la extrema derecha, sobre la que llevo formándome desde 2012. Firme defensor de que en política no todo es opinable y los datos, fuentes y teorías de la ciencia social y política deben acompañar cualquier análisis.

Un comentario en «El Tribunal Supremo de EEUU planea ilegalizar el aborto»

  • el 4 mayo 2022 a las 0 h 14 min
    Enlace permanente

    La filtración del borrador es interesada, y dudoso que salga adelante, recomiendo este artículo en inglés, nada complaciente con la jurisprudencia de la Corte Suprema respecto al aborto : CNN Butchers the Facts on Late-Term Abortions – https://go.shr.lc/39g4HA2 via @Shareaholic

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.