Gran manifestación en Turquía para prohibir las actividades LGTB

Una gran manifestación anti-LGTB se ha celebrado este domingo en Turquía para pedir la prohibición de la visibilidad y actividades LGTB en el país. La manifestación celebrada en Estambul se ha llamado “La gran reunión familiar” y ha reunido a miles de asistentes, siendo la más grande de su tipo.

Los manifestantes pedían prohibir todo tipo de actividades LGTB, incluyendo la presencia de grupos LTGB o la visibilidad LGTB en películas, libros o series, tildada por los manifestantes como “propaganda LGTB”.

El principal argumentario de la manifestación era “proteger a los niños”, una retórica típica de los grupos ultraconservadores. Este argumentario se ve en distintos movimientos, como el mexicano “Con mis hijos no te metas” o la rusa “Ley contra la propaganda homosexual” que se basa en un supuesto de proteger a los niños de la propaganda LGTB y que busca vincular esto con la pedofilia.

Curiosamente los manifestante siempre omiten que la amplía mayoría pedofilia se da en niñas y en el núcleo familiar o con conocidos cercanos. Pese a esto, la manifestación anunciaba que la grandeza del país se basada en las herencias recibidas de las generaciones anteriores y que tanto las personas como las actividades LGTB querían destruir estas bases.

Uno de los principales organizadores era el empresario ultraconservador Kürsat Mican, presidente de la Asociación Yesevi Alperenler y que se define a si mismo como un “Mártir”.

Según sus declaraciones la marcha contó con el apoyo de 150 ONG. También declaró haber reunido 150.000 firmas para pedir al parlamento de Turquía la prohibición de esa supuesta “propaganda LGTB”.

Actividades LGTB y homofobia de Estado

La homosexualidad es legal en Turquía desde su creación en 1923. Antes de eso, ya era legal en la misma región desde 1858 bajo el gobierno del Imperio Otomano. Pese a eso, la homosexualidad cuenta con un gran estigma social que ha ido a peor en los últimos tiempos bajo el mandato de Recep Tayip Erdogan.

El presidente del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) ha puesto en marcha un proceso de represión y descrédito a nivel público. Es famosamente recordado el momento donde Erdogan se reunió con los jóvenes nacionalistas del AKP. Entonces el líder criticó duramente la homosexualidad, diciendo que no formaba parte de la juventud turca y tachó a las personas LGTB de “pervertidos”.

En línea con esto, el gobierno está siendo cada vez menos colaborativo con asociaciones LGTB, mientras apoya tácitamente a grupos homófobos. Este proceso se ha acelerado estos últimos años con la perdida de poder de Erdogan y la mala situación económica de Turquía. Así, el líder ha usado una vieja táctica especialmente empleada por la derecha política (y aún más por la extrema derecha) consistente en crear un “enemigo interior”.

Este enemigo, generalmente un grupo socia oprimido y sin acceso al poder, recibe todos los ataques del gobierno y sus medios afines, convirtiéndose en un problema de primer orden para esas sociedades.

Esta es la misma táctica que usaron los ultraconservadores de Ley y Justicia (PiS) en Polonia contra las personas LGTB y la misma que uso el Fidesz de Víctor Orbán, primero contra las personas migrantes y después contra el colectivo.

Cada vez más, los funcionarios gubernamentales y políticos del partido de Erdogan son más proclives a comentarios despectivos y amenazantes sobre la homosexualidad.

Turquía: el orgullo de más a menos

Hubo un tiempo donde el orgullo LGTB se podía celebrar en Turquía. En agosto de 2006, tras mucha lucha, la marcha del orgullo de Bursa fue organizada por el Rainbow Groupy autorizada por el gobierno.

Finalmente, se canceló por las protestas sociales, pero en el futuro se celebrarían esporádicamente. Esto cambió radicalmente en 2015. Entonces, las autoridades turcas prohibieron la celebración del Orgullo LGTB por razones morales y de seguridad pública.

Desde ese momento, cientos de personas se congregan cerca del tradicional recorrido para manifestarse. Esto termina con duros enfrentamientos con la policía que reprime duramente a los manifestantes y los arresta, sometiéndolos después a todo tipo de vejaciones.

Además, los grupos ultranacionalistas cercanos a Erdogan también se congregan para luchar contra cualquier tipo de actividades LGTB. Es fácil en los últimos años encontrarlos luchando contra los manifestantes del Orgullo, siendo un refuerzo de una policía que no los necesita para reprimir y actuando con total  impunidad.

Pese a haber creado este enemigo interior, Erdogan aparece cada vez más débil en las encuestas ante el descalabro económico del país.

Posiblemente unas elecciones limpias acaben con su gobierno. Eso siempre que lo sean, ya Turquía se considera una democracia iliberal y el riesgo de un fraude electoral mediante manipulaciones legales es más que posible.

Gran manifestación en Turquía para prohibir las actividades LGTB

Juan Francisco Albert

Director de Al Descubierto. Estudiante de Ciencias Políticas y máster en Política Mediática. Apasionado del estudio y análisis del hecho político, con especial interés en el fenómeno de la extrema derecha, sobre la que llevo formándome desde 2012. Firme defensor de que en política no todo es opinable y los datos, fuentes y teorías de la ciencia social y política deben acompañar cualquier análisis.

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